jueves

Miles de millones


Es increíble que después de casi dos meses aún no haya dedicado una entrada a un libro de Carl Sagan. No voy a comentar nada de "Cosmos", sino de un capítulo del libro "Miles de millones" titulado "En el valle de las sombras". Descubrir a su autor es tarea fatua pues ya es bastante conocido por su labor divulgadora y sus apariciones en medios de comunicación. He leído multitud de artículos suyos dedicados a la astronomía, a la física, a la educación, al deporte, a la psicología, pero no había leído nada suyo dedicado a la muerte. Y es precisamente de lo que va este capítulo, de cómo ha de afrontarse la muerte, la propia muerte. Describe con un sentido narrativo casi cinematográfico la detección y tratamiento de su enfermedad. La que le llevó a dejar el reino de los seres vivos. Y lo hace con sentido del humor, ironía, distanciándose de cualquier sentimentalismo. Pero escribe con pasión, la de una persona que lucha por sobrevivir, que no quiere dejar de ser un curioso, pero que sabe como hombre de ciencia que la muerte de una persona es algo natural y común. Después de terminar el capítulo, que tiene un epílogo escrito por Anne Druyan (su mujer), no volví a pensar en la muerte como lo había hecho hasta ahora y me sentí distinto. Aprendí mucho de esas líneas de Sagan.

Claro de luna


Observando una luna llena en todo su esplendor, es fácil que no reparemos en una cuestión compleja: ¿de dónde ha salido la luna? Vamos, qué cuál es su origen, ¿se formó a la vez que el sistema solar y de la misma manera? Parece obvio que no , si no no estaría orbitando a nuestro alrededor. Entonces ¿ha sido un cuerpo viajero atrapado por la gravedad terrestre?
Cuando se analizaron los materiales de los que está compuesto la luna hubo una sorpresa generalizada, eran idénticos a los del interior de la tierra. Así que la luna antes de ser un satélite fue... Se admiten elucubraciones.
Foto: Álvaro Carreras (flickr)

miércoles

Yo no.


Me tiene encerrada.Estoy encerrada en mi propia casa.
Ahora estoy sola.El se ha ido a trabajar.No quiero quedarme sola.Cuando no hay nadie es cuando me sucede.Ayer estaba sentada en el sofá.No había ninguna ventana abierta.Miraba la televisión.Descansaba.No sé qué es lo me hizo girar la cabeza.Pero segundos antes sentí que un frío me traspasaba el cuerpo.Duró poco.Mi chaqueta la tenía puesta en una silla,colgaba.La manga de la chaqueta se movió sola.Como cuando pasas cerca y tu cuerpo la roza.Me quedé mirando.Un buen rato.Me quedé mirando quieta,hasta que la manga dejó de balancearse.Después,como si lo que hubiera pasado no fuera tan raro,extraño,increíble,sin sentido,volví a mirar la televisión.Desconecté eso de mi cabeza.No tiene sentido.Pero no quiero estar sola.Cuando viene mi pareja me siento feliz,cómoda.Ya no vuelve a ocurrir nada.Sólo pasa cuando estoy sola.Y es el pánico el que me hace que no pueda salir de mi propia casa.
La noche es peor.Cuando mi pareja duerme,y está todo oscuro,siento que hay alguien en la habitación.Es un niño y sé que es un niño por su altura.Noto cómo respira y apoya sus manitas en los pies de la cama.Justo en mis pies.No puedo gritar.Abro los ojos y veo su sobra en la oscuridad,no puedo gritar.Quiero hacerlo y despertar a mi compañero.Quiero hacerlo y preguntarle a ese niño qué quiere.El lo sabe pero no quiere que grite,no me deja.Siento dolor,dolor en mi pecho,dolor al respirar.Escucho risas...
De día, mi compañero está frío en la cama.Está muerto.Ya no me pasa nada,desde ese día ya no me pasa nada.Estoy en una habitación de hospital,amarrada y sedada.Bajo vigilancia hasta que decidan qué hacen conmigo.Creen que yo lo maté y no se creen lo que me ha pasado.No lo creen.Ellos son los locos,YO NO,YO NO, YO NO...
FIN

martes

Cerveza Sagres


Vale, ya sé que los incondicionales de la Cruzcampo no seguirán leyendo, pero esta entrada la voy a dedicar a valorar una cerveza hecha en ese país que ignoramos permanentemente los españoles, no al revés (afortunadamente), o sea, Portugal.
Es una cerveza muy clara y de sabor suave y delicado. El gusto es dulce y bastante menos amargo que otras. Entra muy bien si está bastante fría, presumo que en otras épocas del año que no sean verano mi opinión sobre ella será un poco distinta. Equiparable a la cerveza Alhambra que es la que yo encuentro más similar. Curiosamente, no aprecié mucha diferencia entre la tirada de barril y la de botella. Fácil de comprar en cualquier supermercado, es mi sugerencia para probar un "zumo de cebada" sin muchas pretensiones, pero bastante digno.

Por una hamburguesa me veo presa.


Lo que parece un chiste malo,lo es de algo que he leído y que es verídico.Os comento brevemente y,quien quiera,con un comentario,me diga si no estamos ya locos...
Estados Unidos.Policía blanco va a comprar una hamburguesa.Empleada se la sirve.Policía blanco se come la hamburguesa.Al policía blanco le sienta mal,vomita.Policía blanco vuelve a la hamburguesería y se lleva detenida a la empleada.Sí,lo habéis leído bien.Empleada está detenida.Va a tener un juicio.Marido de empleada dice a los periodistas que su mujer está detenida,su hijo lo tiene él,que no la han visto,que él está sin poder trabajar por estar con su hijo.
Cargos:ha producido indigestión al policía blanco.La empleada ha hecho hamburguesa con más sal de la normal.
Se me olvidaba,la empleada es negra.

Drácula (B.S.O.)

Esta es una de esas obras a la que no es posible resistirse una vez oída. Sus hipnóticas melodías te atrapan como si fueran abrazos sutiles consiguiendo una abstracción absoluta. En esta pieza (love remembered) Wojciech Kilar juega con la flauta y el arpa para crear una atmósfera de melancolía y a la vez sobrecogimiento que hace que no podamos olvidarla y la reconozcamos en sus primeros acordes.
Disfruten y sean vampiros por una noche.



Sobre el autor en Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Wojciech_Kilar

Drácula (Coppola)


De las muchas versiones cinematográficas existentes sobre el mito de Drácula la que más me gusta es esta de 1992 de Francis Ford Coppola. Es una película romántica, y adquiere todo el aroma victoriano de la novela de Bram Stoker. La ambientación es apabullante de forma que la gama de los rojos en la fotografía está satinado a veces, y otras realzado. Tienes la sensación de encontrarte en un cuento de hadas toda la película a lo que contribuye la música de Wojciech Kilar (ver siguiente entrada). Destacaré del elenco a un actor que normalmente me produce urticaria (Gary Oldman) en el papel de Vlad Dracul y que deja sus sobreactuaciones habituales para ceñirse a lo que le pide el gran Coppola. Delicada y sensual Winona Ryder. Se usan diferentes trucos de cámara a lo largo del film de acuerdo con los sistemas tradicionales de hacer cine.
La historia tiene detalles magníficos destacando momentos brillantes como cuando beben absenta o todo el apoteósis final.
Coppola reinventó un clásico de la forma más sorprendente; respetando al máximo el espíritu de la novela. Si no la habéis leído, os recomiendo ver antes la película, pues así disfrutaréis más de las oníricas imágenes.