Nuestra Agata, por fin tiene web. Visitadla que os gustará.
Mostrando entradas con la etiqueta Agata en estado puro. Mostrar todas las entradas
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miércoles
martes
Daño
Tenía la certeza de que algo malo había hecho en su vida. Lo tenía claro por momentos. Esos en los que los dolores le recordaban que el ser humano es infinito en padecer. No había día que no sintiera ganas de ser invisible, quizás así no se llegara a sentir nunca nada.
Cada cierto tiempo descubría con horror que sus latientes huéspedes, los dolores, se habían quedado a vivir en su cuerpo. Empezaron por un lado del mismo, estaban terminando por el otro. Subían de intensidad hasta hacerle palpitar del susto. Luego bajaban dando un respiro al miedo.
Tenía la certeza de que algo malo había hecho en su vida. No podía ser que alguien dedicado a que no sufrieran los demás...tuviera este fin.
Cada cierto tiempo descubría con horror que sus latientes huéspedes, los dolores, se habían quedado a vivir en su cuerpo. Empezaron por un lado del mismo, estaban terminando por el otro. Subían de intensidad hasta hacerle palpitar del susto. Luego bajaban dando un respiro al miedo.
Tenía la certeza de que algo malo había hecho en su vida. No podía ser que alguien dedicado a que no sufrieran los demás...tuviera este fin.
viernes
Silencio, se rueda
Era tan frágil que no supo cuándo se rompió. Se dio cuenta un día de que todo no era lo mismo. Le costaba respirar en un mundo lleno de tiburones disfrazados de buenas formas. En un momento dado se puso en marcha, empezó a caminar y sus pies le llevaron por un camino de baldosas plateadas hacia un lugar sin billete de vuelta.
Desde entonces se escucha un silencio que hace pitar los oidos más que un grito desesperado.
Desde entonces se escucha un silencio que hace pitar los oidos más que un grito desesperado.
martes
Reseteando el disco duro
No me puedo marchar sin avisar. Tengo muchas cosas que hacer.
Tengo ropa tendida y ropa por lavar. No tengo pintadas bien las uñas. He dejado a descongelar unos filetes para luego. No he hecho la cama. Tengo que llamar a mi amiga Manoli para preguntar cómo le va la vida, seguro que me riñe por no quedar con ella para un café. El jueves lo tengo libre y me quiero dar un garbeo por las tiendas, aunque no compre nada. Mi sobrina pequeña tiene que quedarse en mi casa un día que sus padres vayan a salir. He empezado un buen libro y estoy enganchada. Creo que voy a conseguir perder algún kilo. Tengo que montar un nuevo acuario en mi salón. El sábado tengo una cita con Nubesónica.
Tengo que seguir educando a dos maravillosos adolescentes. Quiero ver a mis nietos.
Desde aquí hago promesa de no morirme de pronto, ahora. Cuando sea muy mayor será el momento de irme. Y si es sin sufrir, mejor.
LAS MUERTES SIN AVISAR ME RESETEAN LA VIDA
Tengo ropa tendida y ropa por lavar. No tengo pintadas bien las uñas. He dejado a descongelar unos filetes para luego. No he hecho la cama. Tengo que llamar a mi amiga Manoli para preguntar cómo le va la vida, seguro que me riñe por no quedar con ella para un café. El jueves lo tengo libre y me quiero dar un garbeo por las tiendas, aunque no compre nada. Mi sobrina pequeña tiene que quedarse en mi casa un día que sus padres vayan a salir. He empezado un buen libro y estoy enganchada. Creo que voy a conseguir perder algún kilo. Tengo que montar un nuevo acuario en mi salón. El sábado tengo una cita con Nubesónica.
Tengo que seguir educando a dos maravillosos adolescentes. Quiero ver a mis nietos.
Desde aquí hago promesa de no morirme de pronto, ahora. Cuando sea muy mayor será el momento de irme. Y si es sin sufrir, mejor.
LAS MUERTES SIN AVISAR ME RESETEAN LA VIDA
jueves
Cuidado conmigo
Ha llegado el momento. No puedes escapar ya que te has merecido todo esto tú solo. Nadie te podrá escuchar, sólo yo. Nada te puede salvar. Has sido un mal humano.
Primero te quitaré el sentido de la vista. No verás cuándo me acerco.
Luego, te quitaré el del olfato. No oler es como si ya adivinaras estar muerto.
El tacto...te romperé las manos.
No tendrás gusto por nada. De eso me encargo yo.
Y no podrás oír porque te pondré la música a todo volumen.
Sabrás que ha llegado el momento cuando notes que te rebano con un cuchillo grande.
Primero los muslos, la barriga...y dejémosno de tonterías...te rebarané el cuello poco a poco. Te desmayarás y cuando recuperes la consciencia seguiré con mi dermatomo particular.
Sólo quedará de ti tu apellido...que al ser tan usual será inútil reconocerte.
Primero te quitaré el sentido de la vista. No verás cuándo me acerco.
Luego, te quitaré el del olfato. No oler es como si ya adivinaras estar muerto.
El tacto...te romperé las manos.
No tendrás gusto por nada. De eso me encargo yo.
Y no podrás oír porque te pondré la música a todo volumen.
Sabrás que ha llegado el momento cuando notes que te rebano con un cuchillo grande.
Primero los muslos, la barriga...y dejémosno de tonterías...te rebarané el cuello poco a poco. Te desmayarás y cuando recuperes la consciencia seguiré con mi dermatomo particular.
Sólo quedará de ti tu apellido...que al ser tan usual será inútil reconocerte.
martes
La misma chica
Porque soy la misma que soñaba con príncipes de carne y hueso. Porque soy la misma chica que reía con las tonterías de las amigas. Porque soy la misma que se entregó porque estaba segura de la persona y del momento. Porque soy la misma en la que puedes confiar. Soy la misma que ayer y seré la misma mañana. Lo único diferente son las arrugas.
sábado
Fotografiandome de mí

Lo que a uno le gusta en la vida es lo mejor que le puede pasar. Nada de lo que hagan los demás tiene sentido si tú no tienes una pequeña parcela de íntimo placer por hacer lo que te gusta o disfrutar de tus más sinceros deseos de sentirte otra persona. No quiero liar a las tres únicos seres que pasan por aquí. Lo que quiero decir es que yo, por ejemplo, disfruto con fotografías. He descubierto que me gusta descubrir fotografías en blanco y negro. He gozado haciendo alguna de ellas en algún momento que creí que era peculiarmente especial. Eso, unido a la música que voy descubriendo, a la comida que me gusta degustar y a las películas que me gusta ver hacen que sea una mujer en plena efervescencia.
domingo
¿Dónde van las horas?
Tal y como están las cosas lo que menos queremos es que nos quiten lo que ya tenemos. El tiempo de cada uno tiene el precio que cada cuál quiera darle, y yo le doy todo el valor del mundo. Será que he estado presente algunas veces en situaciones donde las horas de una persona son mermadas por el resultado de una biopsia o por el de un electrocardiograma. Será porque en una milésima de segundo tu vida puede cambiar de la noche a la mañana. Algo que es micro puede asustarte de tal manera que si no tienes cuidado puede convertirse en macro.
Por eso cuando cambian la hora y te quitan una de ellas...¿dónde van esas horas que eran tuyas y que se han difuminado? Sé dónde pueden ir mis horas felices, dónde pueden estar mis horas amargas, quién puede tener mis horas de amor descontrolado...Pero no existe ningún lugar en el mundo donde las horas robadas puedan estar. Son horas fugitivas, siempre a la busca de algún sitio donde nadie las encuentre bajo pena de desintegración temporal. Quiero recuperar mis horas robadas, ya sé que pasados los meses me la devuelven...pero no es lo mismo. Ese día, cuando ocurre estoy más cansada que nunca. La quiero hoy, para poder soñar con ella con mi padre.
Por eso cuando cambian la hora y te quitan una de ellas...¿dónde van esas horas que eran tuyas y que se han difuminado? Sé dónde pueden ir mis horas felices, dónde pueden estar mis horas amargas, quién puede tener mis horas de amor descontrolado...Pero no existe ningún lugar en el mundo donde las horas robadas puedan estar. Son horas fugitivas, siempre a la busca de algún sitio donde nadie las encuentre bajo pena de desintegración temporal. Quiero recuperar mis horas robadas, ya sé que pasados los meses me la devuelven...pero no es lo mismo. Ese día, cuando ocurre estoy más cansada que nunca. La quiero hoy, para poder soñar con ella con mi padre.
miércoles
Primavera
El precio que se tiene que pagar al esfuerzo es tan alto que a veces no merece la pena ser bueno. Lo que te sujeta al suelo, a veces, no es suficiente para no caer. La primavera llegó pero el invierno se está quedando dentro de mí. Puedo escuchar cómo todos me devoran...
jueves
Parir

Cuando te quedas embarazada tu cuerpo deja de pertenecerte.
Vendrán los kilos, las estrías, las varices. Vendrán los vómitos, los gases, la necesidad de orinar por la noche cada media hora. Vendrán los antojos, más kilos, menos fuerza. Vendrán el sueño, las lágrimas sin venir a cuento, la pastillita para el hierro...cagar negro durante meses.
Cuando ingresas para parir, tu cuerpo sí que ya no es tuyo. Gente que no conoces te obligan a quitarte tu ropa. Te ponen el camisón más feo del mundo...ABIERTO POR EL CULO. Un enema es el saludo hospitalario con más irrigación que te hacen. Tú le devuelves el saludo minutos más tarde en forma de diarrea incontenida. (Creedme, la palabra enema proviene de la palabra enemigo) Ya ahí estás perdida, tus fuerzas empiezan a fallarte: mal comienzo. No puedes comer ni beber. Vaya, ni en la guerra te lo hacen pasar tan mal. Te pinchan un suero que contiene algo que te hará sufrir varias horas. No sabes por qué, ya que tus intestinos estás vacíos, tienes ganas de apretar. Y te dicen que NO LO HAGAS. Tú aguantas...joder...que aguante...no puedo más. Creo que voy a reventar y el médico me dice que no es nada...Tu...mare.
Posición incómoda: abierta de piernas y llena de dolores. Lo que te falta ya es que te tires un peo justo en la cara del médico. Mira que creí haberlo expulsado todo: gas, líquido y sólido. Pero no, todavía tengo uno ahí para la mare del médico.
Sólo queda que mi hija salga. Cuando lo hace...todo lo que ha sucedido durante los últimos meses y últimas horas se ha olvidado. Hasta que le toca salir a mi hijo. Dios salve a San Ramón Nonato.
viernes
La luz del sur
Lo que voy a relatar es algo que me ocurrió hace unos días. He esperado...
Tenía que llamar a varios pacientes para recordarles la hora de su intervención al día siguiente. Uno de ellos, veo en el ordenador, no es de aquí. Es de más arriba de Cádiz.
Todo lo que él me dice es en un tono muy serio, demasiado, y con mucha guasa...excesiva.
"Señorita, ¿todavía estáis de carnavales?"
"No lo sé señor. Creo que han terminado, pero de no ser así...hay intervenciones mañana"
"Sí, todavía estáis de carnavales...¿El médico que me opera estará en condiciones? Es que estaría bueno que me pasara algo"
LARGOS SEGUNDOS DE SILENCIO POR MI PARTE
"Señorita ¿está usted ahí?"
"Sí, señor estoy aquí. Mire, el doctor que lo va a operar a usted mañana es un gran profesional. Y como tal sabe cómo ir al quirófano cada vez que opera. Aunque estemos de carnavales...cuando se trabaja se trabaja."
"Uy...señorita...era una broma. ¿No tiene usted sentido del humor?"
"Bien señor ¿desea usted algo más?"
"No, gracias, pero vamos...que tengo yo una ocurrencia de operarme en carnavales que qué"
"Buenos días, señor"
No todo en Andalucía es traje de gitana, caballo, toro, vino, carnavales, siesta y vagos. Aquí se trabaja con ganas, dignidad y profesionalidad pero menos de lo que querríamos. Los carnavales, por decir algo, sirve para que mucho de lo que tenemos dentro salga fuera y no nos pudra las entrañas. Lo hacemos con sentido del humor, que no nos falta cuando se nos respeta.
Que la luz del sur te de buenos días de felicidad, como se lo da a todo el que vive aquí y a todo el que, siendo de fuera, viene a disfrutar de nuestras costumbres. Es tan fácil ser feliz...que a tí se te te ha olvidado.
Tenía que llamar a varios pacientes para recordarles la hora de su intervención al día siguiente. Uno de ellos, veo en el ordenador, no es de aquí. Es de más arriba de Cádiz.
Todo lo que él me dice es en un tono muy serio, demasiado, y con mucha guasa...excesiva.
"Señorita, ¿todavía estáis de carnavales?"
"No lo sé señor. Creo que han terminado, pero de no ser así...hay intervenciones mañana"
"Sí, todavía estáis de carnavales...¿El médico que me opera estará en condiciones? Es que estaría bueno que me pasara algo"
LARGOS SEGUNDOS DE SILENCIO POR MI PARTE
"Señorita ¿está usted ahí?"
"Sí, señor estoy aquí. Mire, el doctor que lo va a operar a usted mañana es un gran profesional. Y como tal sabe cómo ir al quirófano cada vez que opera. Aunque estemos de carnavales...cuando se trabaja se trabaja."
"Uy...señorita...era una broma. ¿No tiene usted sentido del humor?"
"Bien señor ¿desea usted algo más?"
"No, gracias, pero vamos...que tengo yo una ocurrencia de operarme en carnavales que qué"
"Buenos días, señor"
No todo en Andalucía es traje de gitana, caballo, toro, vino, carnavales, siesta y vagos. Aquí se trabaja con ganas, dignidad y profesionalidad pero menos de lo que querríamos. Los carnavales, por decir algo, sirve para que mucho de lo que tenemos dentro salga fuera y no nos pudra las entrañas. Lo hacemos con sentido del humor, que no nos falta cuando se nos respeta.
Que la luz del sur te de buenos días de felicidad, como se lo da a todo el que vive aquí y a todo el que, siendo de fuera, viene a disfrutar de nuestras costumbres. Es tan fácil ser feliz...que a tí se te te ha olvidado.
lunes
Dolor
¿Cuánto puede llegar el ser humano a soportar el dolor físico? Puede parecer una pregunta algo extraña. Pero hay muchas personas que al cabo del día soportan algún que otro dolor. Puedes darte con la mesa en las piernas, caerte, pillarte el dedo con una puerta. Puedes lastimarte haciendo ejercicio físico. También es muy común levantarte con dolor en el cuello debido a una mala postura.
Puedes sentir dolor sólo hoy y no volver a sentirlo durante días debido a otro motivo. Tu dolor puede durar segundos e incluso horas. Te tomas algo y...ya está por algunas horas.
El dolor de parto es el dolor que yo haya podido sentir más fuerte. No lo puedo explicar. Mi cuerpo se va rompiendo a cada contracción, o por lo menos es lo que yo notaba. Por suerte no estuve muchas horas de parto.
Sin embargo hay dolores que son crónicos. Vives con ellos y duermes con ellos. Debe ser un fastidio sentirse así a cada hora del día. No saber si hoy va a ser un día normal, algo doloroso u otro día igual de malo que los anteriores.
¿Podrías soportar un dolor un día y otro y otro? ¿Podrías llegar a soportarlo sin medicarte? ¿Influiría eso en tu estado de ánimo viendo las cosas de manera menos optimista?
Creo que yo no sería capaz de aguantar lo inaguantable.
Puedes sentir dolor sólo hoy y no volver a sentirlo durante días debido a otro motivo. Tu dolor puede durar segundos e incluso horas. Te tomas algo y...ya está por algunas horas.
El dolor de parto es el dolor que yo haya podido sentir más fuerte. No lo puedo explicar. Mi cuerpo se va rompiendo a cada contracción, o por lo menos es lo que yo notaba. Por suerte no estuve muchas horas de parto.
Sin embargo hay dolores que son crónicos. Vives con ellos y duermes con ellos. Debe ser un fastidio sentirse así a cada hora del día. No saber si hoy va a ser un día normal, algo doloroso u otro día igual de malo que los anteriores.
¿Podrías soportar un dolor un día y otro y otro? ¿Podrías llegar a soportarlo sin medicarte? ¿Influiría eso en tu estado de ánimo viendo las cosas de manera menos optimista?
Creo que yo no sería capaz de aguantar lo inaguantable.
jueves
Emocionarse
Qué pocas veces conseguimos una pizca de emoción en nuestras vidas. Esas que llevamos viviendo de manera tan artificial. Te levantas, corres a vivir otro día de la misma forma en que lo llevas haciendo. Ya de por sí, somos nerviosos con el tiempo que tenemos. Hay personas que todavía son más nerviosas o consiguen que tú lo seas más aún. Y así nos va. Como si fuéramos por una carretera, con un camión grande que lleva todo lo que hemos acumulado a lo largo de nuestra existencia. Cuidado, no sólo llevamos cosas, llevamos personas y vivencias. No nos damos cuenta que cada día se pisa más y más el acelerador. Cualquier presión, ya sea del exterior o interna, hace que apretemos más el pie. Habrá que bajar el nivel o derraparemos seguro.
Ayer me emocioné como hacía tiempo que nadie me emocionaba. Y me di cuenta que necesitaba eso para quitar el pie del acelerador. Una audición de un niño de 13 años. Diez minutos de no poder tragar saliva. Mi hijo.
En esos diez minutos recordé cuando me lo pusieron encima de mi pecho tiritando de frío y llorando cuando vino a este mundo. Recordé cuando yo lo bañaba y olía a vida. Recordé cuando le daba de comer y fue con su hermana al colegio por primera vez. Sus dibujos infantiles y que siempre ponían te quiero mamá y papá. La vez que se levantó el día de Reyes y siguió el caminito de monedas de chocolate para ver sus regalos. Recordé hasta el momento en que lo dejé en el Conservatorio para dar esa audición. Recordé toda mi vida con él y su hermana. Y vi a un niño feliz y a un gran músico. Entonces no pude esconder las lágrimas, como tampoco ahora.
Este fue el tema, otro niño. Otra madre habrá por ahí ¿no?
Ayer me emocioné como hacía tiempo que nadie me emocionaba. Y me di cuenta que necesitaba eso para quitar el pie del acelerador. Una audición de un niño de 13 años. Diez minutos de no poder tragar saliva. Mi hijo.
En esos diez minutos recordé cuando me lo pusieron encima de mi pecho tiritando de frío y llorando cuando vino a este mundo. Recordé cuando yo lo bañaba y olía a vida. Recordé cuando le daba de comer y fue con su hermana al colegio por primera vez. Sus dibujos infantiles y que siempre ponían te quiero mamá y papá. La vez que se levantó el día de Reyes y siguió el caminito de monedas de chocolate para ver sus regalos. Recordé hasta el momento en que lo dejé en el Conservatorio para dar esa audición. Recordé toda mi vida con él y su hermana. Y vi a un niño feliz y a un gran músico. Entonces no pude esconder las lágrimas, como tampoco ahora.
Este fue el tema, otro niño. Otra madre habrá por ahí ¿no?
viernes
Inolvidable
Cuando más miedo tiene uno, más se acuerda de lo bueno que le ha ido pasando. Añora los pequeños momentos que le hicieron sonreír. Las pocas, pero entrañables, veces que ha llorado de risa. Las muchas que ha sentido el calor de los amigos. Lo que se disfruta cuando se ve una buena película. Lo maravilloso que es hacer de comer para más de uno.
Lo que se ha amado. El olor de esa persona, su calor, sus manos, sus besos y su mirada. No hablar en ciertos momentos porque con sus ojos te lo dice todo. Nunca más verás a alguien así. Es imposible.
Por eso la vida es así de inolvidable.
Sólo esperamos que sea así, que no se nos olvide.
Va por todos.
Lo que se ha amado. El olor de esa persona, su calor, sus manos, sus besos y su mirada. No hablar en ciertos momentos porque con sus ojos te lo dice todo. Nunca más verás a alguien así. Es imposible.
Por eso la vida es así de inolvidable.
Sólo esperamos que sea así, que no se nos olvide.
Va por todos.
lunes
Fea, fuerte y formal
No sé de qué escribir y aquí me veo, delante de la pantalla de un ordenador que es parte de mi vida. Lo que no me atrevo a decir a alguien en especial o a todos en particular lo plasmo en letras que no se las lleva el viento porque están bien sujetas. Valoro mucho que alguien que no conozco me lea, valoro más que muchos vuelvan para ver qué he escrito o de qué hablo. Así saben si estoy indignada con algunas noticias, alegre por algo que me ha pasado o triste por lo que no acaba de pasar.
Hace días que me pregunto si estoy haciendo algo bien o lo estoy fastidiando todo. Me prometo, como muchos prometemos estos días, que voy a cambiar en ciertos aspectos. Pero he de decir que no sirve de mucho cambiar en esta vida. Que siempre serás una buena mujer para algunos y una miserable para pocos.
Como ya estoy harta de intentar ser perfecta sin conseguirlo...tiro la toalla. Soy así y no voy a cambiar porque quien me quiere me quiere tal como soy. Y yo no quiero que me quieran de diferente manera.
No sé de qué escribir y aquí me veo, delante de la pantalla de un ordenador que es parte de mi vida.
Hace días que me pregunto si estoy haciendo algo bien o lo estoy fastidiando todo. Me prometo, como muchos prometemos estos días, que voy a cambiar en ciertos aspectos. Pero he de decir que no sirve de mucho cambiar en esta vida. Que siempre serás una buena mujer para algunos y una miserable para pocos.
Como ya estoy harta de intentar ser perfecta sin conseguirlo...tiro la toalla. Soy así y no voy a cambiar porque quien me quiere me quiere tal como soy. Y yo no quiero que me quieran de diferente manera.
No sé de qué escribir y aquí me veo, delante de la pantalla de un ordenador que es parte de mi vida.
martes
Frontera Radio

Una, en los tiempos que corre se sorprende ya de muy pocas cosas.
Pero cuando leo lo que pone mi amigo Alfonso en su blog sobre Frontera Radio, la sangre me hierve y me dan ganas de convertirme en la Mujer Gigante y ponerme a pisotear tanto protocolo y tanta mierda.
No sé cómo gente como él y muchos más son capaces de hacer algo altruista y con una sonrisa si hay gente que los pisotea y no los ayudan.
Decidido...me convierto en Mujer Gigante y me voy a dar una vueltecita por ahí.
Eso sí, contad con mi ayuda y la de Satie ¿alguien más?
jueves
El brujito de Gulugú
(Que también se curran sus estudios y sus aficiones y estoy orgullosa de mis dos zombies)
Los adolescentes son unas personitas que viven en casa con comodidades, no se plantean el futuro, piensan en el día de hoy y recuerdan el pasado a su manera. Son grandes para ciertas cosas (sólo las buenas) y pequeñas para otras (según su conveniencia)
Los niños pequeños tienen rabietas, lloran y patalean. Las rabietas adolescentes existen pero son internas. Sus caras reflejan que no te entienden y que tú eres una petarda que no le dejas hacer ciertas cosas. No te hablan, si lo hacen son gruñidos lo que escuchas. Si preguntas qué les pasa te miran y ya estás fulminada. (Tú tienes la culpa de todo, mamá)
La rabieta de ellos les dura como a nosotros un duelo. Tiene sus fases:
-Negación y aislamiento ( no estoy enfadadaaaaaa, ya no te habloooooo.Soy una zombie)
-Ira (no me entendéis y estoy superenfadada)
-Pacto o negociación ( venga, qué queréis que yo lo hago pero a regañadientes para que no me digáis nada más. Eso sí, yo sigo en mis trece)
-Depresión (más dura será la caída,querida)
-Aceptación (espero que entiendas de lo que hemos hablado y por lo que estás así con nosotros...pronto)
Queridos, yo he sido adolescente y me sé los trucos. Ahora me toca ser madre, también me sé los trucos de la mía. Que gane el mejor.
Lo mismo hay una vacuna para las brujerías del brujito de Gulugú
OS QUIERO
Los adolescentes son unas personitas que viven en casa con comodidades, no se plantean el futuro, piensan en el día de hoy y recuerdan el pasado a su manera. Son grandes para ciertas cosas (sólo las buenas) y pequeñas para otras (según su conveniencia)
Los niños pequeños tienen rabietas, lloran y patalean. Las rabietas adolescentes existen pero son internas. Sus caras reflejan que no te entienden y que tú eres una petarda que no le dejas hacer ciertas cosas. No te hablan, si lo hacen son gruñidos lo que escuchas. Si preguntas qué les pasa te miran y ya estás fulminada. (Tú tienes la culpa de todo, mamá)
La rabieta de ellos les dura como a nosotros un duelo. Tiene sus fases:
-Negación y aislamiento ( no estoy enfadadaaaaaa, ya no te habloooooo.Soy una zombie)
-Ira (no me entendéis y estoy superenfadada)
-Pacto o negociación ( venga, qué queréis que yo lo hago pero a regañadientes para que no me digáis nada más. Eso sí, yo sigo en mis trece)
-Depresión (más dura será la caída,querida)
-Aceptación (espero que entiendas de lo que hemos hablado y por lo que estás así con nosotros...pronto)
Queridos, yo he sido adolescente y me sé los trucos. Ahora me toca ser madre, también me sé los trucos de la mía. Que gane el mejor.
Lo mismo hay una vacuna para las brujerías del brujito de Gulugú
OS QUIERO
El eterno penúltimo

Se acercan fechas en las que nos proponemos empezar el año nuevo haciendo lo que no hacíamos antes o no haciendo lo que ya hacíamos. Nuestros pulmones escupen nicotina por doquier, los michelines nos estorban más que antes, nuestros hábitos se nos vuelven en contra y queremos poner remedio. Siempre está el día 1 de enero de cualquier año para ponernos la meta (a veces tremenda y desesperada) de ser diferentes a como éramos un día antes.
He descubierto que la palabra penúltimo tiene un significado más profundo del que yo creía. El penúltimo no es el anterior al último. Es la palabra que excusa y nos acusa de que no vamos a cumplir ningún cometido prometido. De nada me sirve que me digas que te vas a fumar el penúltimo cigarrillo si sé que eso significa que nunca te fumarás el último. Somos personas, no héroes. Nadie promete algo y lo cumple sin un coste. No me gustan las promesas porque nunca se cumplen. Me gustan los hechos porque son los que seguro que se han cumplido. Así que antes de decir que vas a hacer algo por última vez, para un minuto y te lo piensas.
Por eso sé que el eterno penúltimo será siempre eterno. Y por eso sé que éste será mi penúltimo post.
miércoles
La muerte de Agata
Me ha venido al pensamiento cómo NO me gustaría que me velaran cuando yo haya muerto. NO quiero gente llorando, ni gente a la que hace siglos que no veo, ni familiares coñazos y cizañeros que me han hecho la vida imposible. NO quiero que estén en el Tanatorio hablando a chillidos en los pasillos de tonterías. NO quiero que me recuerden a su manera. Quiero hacer lo que me de la gana. Si puedo, daré todos mis órganos. Quiero ser incinerada y que mis cenizas no sean propiedad de nadie. En eso estoy pensando...en no dejarle a nadie la obligación de deshacerse de ellas.
Lo que sí quiero es morirme y que lo celebren como en New Orleans. Quiero mi Banda. Que recorra las calles de mi ciudad y que baile quien quiera. Conozco buenos músicos y vivo con tres de ellos, qué mejor homenaje hacia mi persona (aunque no lo merezca)
No quiero lágrimas. De negro podéis ir, me gusta. Pero porque de siempre me gustó.
Alabada sea la santa música...
Chicos, prometedmelo.
Lo que sí quiero es morirme y que lo celebren como en New Orleans. Quiero mi Banda. Que recorra las calles de mi ciudad y que baile quien quiera. Conozco buenos músicos y vivo con tres de ellos, qué mejor homenaje hacia mi persona (aunque no lo merezca)
No quiero lágrimas. De negro podéis ir, me gusta. Pero porque de siempre me gustó.
Alabada sea la santa música...
Chicos, prometedmelo.
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