De la imaginación y el talento de Carlo Coupé, magnífico músico, mejor compositor y crítico de ópera y música clásica surgió este grupo de puro groove y funk negro. Usando métodos de grabación de la época (años 70) y con una calidad pocas veces vista en el panorama musical hispano, los Sweet vandals vienen a despertar nuestro lado más hardcore y el ritmo de los grupos Motown o Atlantic records.
Mención aparte a su vocalista, raras veces se consigue una voz tan versátil y rota como la de Mayka Edjo. Últimamente les acompaña uno de los mejores hammonistas de Europa, Julián Maeso, que ha terminado dando con sus dedos en el grupo que mejor puede entender su "black soul".
Lástima que Carlo, su alma mater se haya separado del proyecto. No obstante los "Dulces bandidos" vuelan alto, muy alto, comprobadlo.
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En este vídeo todavía Carlo tocaba el Hammond con ellos
Por último una versión del What,s going on de Marvin Gaye.
martes
lunes
Abuelo Emilio

Este post está dedicado a Emilio, abuelo de Cris.
He tenido una sensación extraña. He ido a hacer una visita a Cris, una bloguera con la que he conectado mucho. Es una chica muy sensible, muy linda, un cielo... El caso, es que cuando llego, veo que comenta que su abuelo Emilio ha fallecido hace una hora escasa. Que no puede en este momento ir allí, al hospital. Es más, acababa de llegar de allí, pero las combinaciones de trenes no le permiten ir hasta el día siguiente. Y eso es lo que va a hacer. Me hubiera gustado tenerla cerca. Sólo he podido ponerle un comentario para animarla un poco, dentro de lo posible en la lejanía física. Y he buscado a quién ella comenta o los que la visitan y decirle que vayan cuando pueda a su blog para que le den palabras de calor. Es muy raro no poder hacer nada más en estos momentos, es raro que alguien a quien no conozco físicamente se abra emocionalmente en un medio que me parecía frío, es raro que me inspire emociones que no puedo tener con personas que puedo ver físicamente cuando quiera. A veces, o muchas veces, pienso que no me arrepiento de participar en un blog. Confieso que desde un principio no quise hacerlo porque me parecía algo frío. Sin sentimientos. Alguna vez hablaré del bien que me ha hecho el participar en el blog y de todo lo bueno que he conseguido en pocos meses de todos los que han venido a leernos y de todos los que vendrán.Cris, sólo decirte que te quiero.
Nota:Su abuelo falleció el sábado.He esperado un poco a publicar este post a que ella estuviera más tranquila.
Foto del Flick, autor:Williamhartz
domingo
La invasión de los ladrones de cuerpos.

Anoche sesión cinéfila casera. Genial la película que vimos. Recuerdo esta película cuando la vi en el programa "La clave". Ahora que lo pienso no es película para que la vea una niña con la edad que yo la vi, y eso que mis padres se cuidaban de ello y antes sólo habían dos canales televisivos. No sé, pero la vi.
Así que desde pequeña, tenía muchas ganas de volver a verla. Bueno, de verla, porque yo sabía el argumento pero no me acordaba de nada. Menos cuando vi claramente una escena clave de la película que me hizo recordar.Y también recordaba esas vainas gigantes echando espuma...
Película en blanco y negro. Del año 1956. Su director era Don Siegel. Su reparto Kevin McCarthy, Dana Winter, Larry Gates, Sam Peckinpah (sí, el director.Al que le dieron un pequeño papel)
En una pequeña ciudad americana, suceden cosas extrañas. Algunas personas tienen comportamientos raros. Como si realmente no fueran las personas que dicen ser. Maravilloso clásico que mezcla varios géneros a la vez: fantástico, terror y ciencia ficción. Es una interesante denuncia política de la paranoia anticomunista de los años cincuenta. Hicieron otra versión en 1978 que se llamó "La invasión de los ultracuerpos". Dirigido por Philip Kaufman y con Donald Sutherland como protagonista masculino.
La versión que vimos ayer fue la del 56. Genial. No os digo más. Sólo que si os decidís a verla no os vais a arrepentir...
Picaresca

Vamos a tomar una cerveza después de pasear un poco por mi ciudad. Nos sentamos en un bar, a la sombrita porque hace calor para hacerlo en el sol. Viene una chica muy risueña y te pregunta qué quieres tomar. Le decimos claramente "dos cervezas". Al momento te viene con dos copas enormes, de las que te sirven el vino blanco o el rioja en un restaurante. Nunca me había tomado una cerveza en dicha copa. Pero bueno, me hace gracia. Lo que es que yo nunca he calculado cuánta cantidad de cerveza cabe en dicha copa que es para el vino. Prometo que lo haré. El caso es que como hay cantidad de cerveza, te la tomas despacio para no salir de allí cantando por bulerías. Más que nada porque ni yo sé y mi pareja mucho menos (cantar nada y menos las bulerías). Y no es plan de que se te queden mirando por muy contenta que estés ni porque al tomar alcohol en cantidad elevada, tu nivel del ridículo sea muy inferior. El caso es que nos las tomamos, al final estaba ya sin presión y caliente. Nos "regalan" una mini-tapa de patatas ali-oli. Unas patatas cocidas y aliñadas con una salsa que pica para todos sus...Con lo que la cerveza te va a servir a que no mueras con la boca ardiendo. Mi pareja me mira a mí y yo a ella, preguntándonos con la mirada quién la ha pedido, con la boca le respondo que ya nos la cobrarán.
Llega el momento de pedir la cuenta. Viene la señorita risueña, más contenta si cabe. Como diciendo "ahora os vais a enterar, par de dos". Y efectivamente nos enteramos. Nos cobran 2´50 euros por cada cerveza. Vale, pensaréis que es una cerveza que vale por dos y por dos nos la están cobrando. Muy bien. Pero yo prefiero tomarme dos cañitas. Una primero y luego otra. Cada una con su intervalo de tiempo, ni mucho ni poco. Que no se calienten. La señorita risueña no te pregunta si quieres una cerveza en copa grande o una caña. Ella te pone lo que su jefe le ha enseñado, pone el tamaño XL y sabe que lo va a cobrar. Lo que ganan es que la puñetera cerveza me sienta mal, que no vuelva a ese lugar, que la próxima vez tenga que especificar qué tipo de cerveza quiero o cómo me la tienen que servir...Lo malo es que así nos estamos cargando el turismo. Siento que ésto ocurra en mi ciudad, como me imagino que ocurre en muchas. Y afortunados que nos ha tocado una camarera simpática, que hay cada "callo"por ahí que ya ya...
Foto del Flick, cuyo autor es:Fantasiies
Regalos (tercera parte)

Esta idea me la dio Gema.
Ya os he hablado de hacer regalos a hombres(regalos primera parte) y a mujeres(regalos segunda parte). Ahora os hablaré de por qué siempre le toca al mismo o a la misma buscar los regalos.
Quién no se ha visto en la tesitura de decir que hay un cumpleaños, un bautizo o algo similar y que hay que buscar un regalo. Cuando el grupo es de varios habrá algunos que silben, miren al techo y no digan nada. A la espera de que alguno/a se ofrezca. Y siempre cae la misma persona.Si esa persona no se ofrece de por sí, no os preocupéis, que ya habrá un listo/ que lo "ofrezca al sacrificio".Que diga, pues Agata siempre sabe dónde ir a comprar, conoce todos los sitios originales y conoce bien el tema. No te joroba, listo/a, si siempre me toca a mí ir es de lógica que yo sólo sepa dónde están las tiendas mejores. Si tengo que ir yo, ya me "estudio el personaje"al que hay que regalar y busco algo original y que sirva no sólo para guardarlo. Si el regalo lo tienes que hacer entre tu pareja y tú...adivinad a quién le toca ir por el regalo. A Agata. Es que tú sabes siempre lo que tienes que regalar. Yo no tengo tiempo, no tengo paciencia, no tengo idea, tengo morro...El caso es que me lleva varios días ir por el regalo, doy una batida por todas las tiendas que puedo ir, comparo precios ...En fin, que le pongo empeño, tiempo de mi descanso y encima, le pongo dinero. Opino que si una siempre es la que se "curra"el tema de los regalos, lo normal sería que no pagara con dinero. Ya pagamos con nuestro tiempo, nuestros dolores de pies, de cabeza y con nuestra paciencia...
Lo último que tengo que decir, con pena, es que en alguna ocasión me ha tocado a mí buscar : MI PROPIO REGALO!
Foto del Flick,cuyo autor es: Prorodrigo
Mirar fotografías

Mirar fotografías es una de las cosas que me hacen tener toda clase de sentimientos. Los hay de alegría, de tristeza, de añoranza, de ... Mucho depende de los años que tenga la fotografía. Y, lo que más, quién sale en ellas. Puede ser que ahora esa persona ya no viva, o que esté embarazada en el momento de la foto y ya sus hijos están con hijos también. Se puede dar el caso de hacer la foto en una casa que ya no es de la familia, pues estás viviendo en otro lugar o en otra ciudad. También puedes ver una verdadera transformación en alguien, para bien o para mal. Casi siempre yo veo el cambio para bien. Pero hay cada caso, en el que descubres en lo que un chico mono de veintipocos años se convierte: en un cincuentón con barriga y medio calvo o calvo entero.En fin,que las fotografías son pequeños tesoros que hacen que puedas volver a recordar el mismo instante en que te hicieron esa foto.O si la foto se la hicieron a tus padres cuando eran novios, imaginarte cómo olían,dónde fueron después de la foto, si hacía frío ese día, si se dijeron palabras de amor...
Anoche vino a cenar un buen amigo a casa, se fue este verano de viaje durante un mes a Argentina. Después de la cena, vimos casi todas las fotos que se hicieron allí, muchísimas. Es como si todos los presentes hubiéramos estado en ese viaje. Casi podíamos escuchar el ruido de las cataratas que nos estaba enseñando. Precioso todo.
Las fotos que más me gustan son las que están hecha en blanco y negro. Las antiguas y las modernas. En blanco y negro son tan elegantes...Finalmente deciros que siempre salgo en la foto para que me maten, qué se le va a hacer.
Foto tomada del Flick, cuyo autora es :Valentina is headbanger.-
sábado
Habitación 341

Estaba contenta de haber aceptado la oferta del hospital para trabajar allí.Era un hospital antiguo pero me daban un buen sueldo comparado con lo que ganaba ahora. Soy enfermera. Mi trabajo comenzaría aquella misma noche. Por la mañana me hicieron la entrevista e inmediatamente me contrataron. Me dirigí a mi casa para descansar por la tarde y estar bien despierta para afrontar las diez horas de turno, de diez de la noche a ocho de la mañana.
Cuando llegué el supervisor de tarde me indicó el lugar del hospital donde iba a trabajar, en la tercera planta. La planta de traumatología.
Me presenté al resto de compañeros y compañeras. Me tocaba trabajar esa noche con dos auxiliares. El traumatólogo de guardia estaría bien en urgencias o en su dormitorio. Repartí medicación, controlé las tensiones arteriales... Las auxiliares, a las tres de la mañana, fueron a cafetería a por unos bocadillos y les pedí que me trajeran uno. Alguien se tenía que quedar en la planta por si algún timbre de alguna habitación sonaba.
Al par de minutos de haber bajado mis compañeras a la cafetería, sonó el timbre de la habitación 341. No había dado ninguna medicación a esa habitación. No me sonó raro porque no todos los pacientes tienen medicación a la misma hora. Así que me acerqué, llamé a la puerta y entré. Una señora, de una belleza extraña, con un movimiento de cabeza me instó a que pasara. No hablaba. Sus ojos me ponían nerviosa. Me señalaba una fotografía, era antigua y en ella había un caballero bien vestido. Tenía un bigote de aquellos que se llevaban en los años veinte. No sabía qué quería ella de mí. Giré la cabeza y vi que la habitación estaba completamente ordenada. Nada normal. Cuando la miré de nuevo ella me dijo NO ME LO QUITARAS, ANTE TE MATARÉ Y A TODAS LAS QUE LO INTENTEN. Acto seguido desapareció.
Quedé perpleja. Fui corriendo al puesto de enfermería y allí estaban mis compañeras. Me vieron totalmente pálida. Les conté lo que me había pasado. Las dos se miraron y me dijeron que aquella habitación estaba libre. Que nunca la ocupaban desde que una paciente se arrojó por la ventana. Estaba completamente loca de amor por un médico de allí que era muy guapo y llevaba bigote. Pero él estaba casado y ella enloqueció al no ser correspondida. Eso pasó en 1929 y ahora estábamos en el año 1969.
Por eso hablo ahora con usted, mi psiquiatra. Nadie cree lo que he visto. Pero desde entonces con mis 28 años tengo toda la cabeza llena de canas y la cara envejecida por el horror. Desde entonces sueño con ella y se me aparece diciéndome que me matará. Dicen que me parezco a la esposa del médico.
Foto tomada del Flick. Su autor es: Poi-FLN
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