martes

Ese cajón...


Voy a hablar de "ese cajón". Sí, de ese cajón que todos tenemos en casa. El cajón donde guardamos todo y nada. Te regalan un calendario pequeñito de cartera, pero como vas corriendo cuando llegas a casa y no quieres buscar tu cartera, abrirla, meter el calendario, cerrar cartera y volverla a guardar, entonces abres el cajón y lo metes ahí. Y piensas que cuando te quedes tranquilo harás todo lo que no has querido hacer ahora. Pero después no lo haces. Nunca tienes un calendario en la cartera (que aunque parezca que no,pero a veces hace falta) cuando lo necesitas y nunca te acuerdas que lo metiste allí, en "ese cajón". Que estás en casa y se te cae un botón, lo metes ahí. Porque tú piensas que el botón va a conseguir él sólo abrir el cajón, ir a por la caja de costura, enhebrar una aguja, coserse a la prenda que se le cayó y todo eso sin tu ayuda...Así que cuando te quieres volver a poner la prenda, ves que le falta el botón y no te la pones. La vuelves a guardar en el armario ya que no recuerdas dónde pusiste el botón que es único porque es de color verde mar y no puedes coserle un botón negro...Y tendrías que cambiar todos los botones de la prenda para ir a juego. Metes publicidad (luego la leo), una arandela de metal que te has encontrado en el bolso (será de algo, cuando sepa de qué la cogeré) , piezas de juguetes diminutos (cuando tenga 30 piezas las saco del cajón), una tirita, la correa de un reloj que está roto, una pegatina, un trozo de tela, la garantía de la lavadora, un ticket de compra del año pasado, un lápiz azul, un trozo de goma de borrar, el mando del vídeo, una foto, una felicitación navideña de hace dos años, el estuche de unas gafas de sol( sin gafas de sol)...No sé, puedes tener de todo y de nada. Yo tengo "ese cajón" en una mesa del salón. Me encanta abrirlo de tiempo en tiempo. Y ver lo que ha ido acumulando. Por cierto, encontré el dado del parchís que mis enanos llevaban buscando semanas....
Foto del Flick, cuyo autor es: Mariajogo.

lunes

El traje del muerto ("heart-shaped box")


"La sensación editorial del año en USA", "un thriller de terror escalofriante", "no te deja respirar", "vendidos los derechos para el cine a la Warner", estos son algunos de los comentarios publicitarios del libro que me acabo de leer y cuyo autor es Joe Hill (hijo del también provocador de miedos, Stephen King). Sus casi cuatrocientas páginas cuentan la historia de un cantante de metal rock interesado por todo lo relacionado con la muerte y lo macabro. Colecciona películas con actos de violencia real, calaveras, y su última adquisición es un traje de un muerto que contiene el espíritu de un hipnotizador. Lo compró en una subasta por internet.
El argumento es atractivo si no fuera porque el desarrollo se convierte en algo muy lineal y cansino. No hay ritmo. Yo no pasé ningún miedo y sí que me aburrí en casi todo el relato. El lenguaje usado es de una simplicidad (en el peor sentido de la palabra) pasmosa. Imagino que es verdad que es un éxito editorial, pero yo creo que ha sido escrito directamente para ser llevado al cine. El que espere un nuevo Lovecraft lo lleva claro, ni tan siquiera se acerca al "oficio" de su "papi", aún no conoce los resortes de este género literario, ahora lo que es mercadotecnia, sobresaliente. Sitios web dedicados al libro, club de fans, blogs... Para colmo, inmediatamente después me estoy leyendo "El corazón de las tinieblas" de Conrad y las comparaciones son realmente odiosas, la literatura de Hill parece la de un bebé al lado de la prosa apabullante de Conrad. En fin, otra decepción más. Lo malo es que esta vez no cumplí mi norma de dejar un libro que no me gusta como máximo a la página 20. Cada vez me hago más blandengue.

sábado

Baobab




Ese nombre me gusta. Me es familiar. Es un árbol. Es el nombre de la tienda de un amigo de aquí de Jerez, de complementos. Y es un lugar donde ayer me dispuse a ir. Un hostel maravilloso que hay en el Puerto de Santa María (Cádiz). Y fui. A ver a una bloguera de la que ya he hablado en un post anterior titulado "Casualidades". Lo podéis encontrar buscando a la derecha del blog, una entrada que se llama "Motivaciones primarias". Allí conoceréis mi historia con Cat´s. Los inicios. Esto es como una película. Pero lo más raro es que TODAVÍA NO NOS HEMOS VISTO... Ayer, como digo, me dispuse a darle una sorpresa. Yo vivo en Jerez de la Frontera, nos separan varios kilómetros, no muchos. Pero como siempre estoy ocupada en una cosa o en otra, no es tan fácil. Ayer tuve que ir a San Fernando (otra ciudad cercana) y luego me acerqué al Puerto a hacer un recado y a ver a Cat´s.Pero ella no sabía nada.Era una sorpresa, en su blog le dije que pronto le iba a dar una sorpresa. Y ella quería saber...Estaba tan nerviosa que no vi el nombre de la calle donde está el hostel Baobab antes de coger el coche. Sabía por su blog MUNDO MANZANA donde salía una foto tomada desde una de sus ventanas que se veía la plaza de toros. Así que me dirigí hacia allí. Pero fui preguntando comercio por comercio dónde estaba el hostel. Como hará un par de meses que está abierto y empecé a preguntar por una parte equivocada no lo encontraba. Veía yo a los grupos de turistas visitando los alrededores de la plaza de toros mirándome cómo daba vueltas al ruedo yo. Y es que está situado en una de las mejores zonas de la ciudad. Si alguna vez la visitáis ya sabéis dónde hospedaros. Estaba buscando y buscando. Entré en una cafetería y una camarera con acento mexicano y muy amable me comentó que cerca había uno que llevaban dos chicas. Y dije, ese es. UFF...estaba como una moto de nerviosa. No la conocía, sólo su nombre y su trabajo. Ella tampoco me conocía. ¿Cómo romper el hielo?¿Cómo sorprenderla? Bueno, llego y llamo a la puerta. Me abre una chica muy simpática y muy guapa. Y le pregunté por una librería que se llamaba "Mundo manzana".Cuando le vi la cara de ¿qué dice ésta mujer? supe que no era ella. Así que L.( que es su compañera de trabajo) me dijo que Cat´s no estaba. Y no paraba de decir "Qué sorpresa se va a llevar,qué sorpresa se va a llevar!". Le llevaba un libro de regalo y le pedí un papel para dejarle una nota. No podía hacer nada más. Eran las 12:00 y a las 14:00 salían mis hijos del cole. L. me dijo que Cat´s vendría a las 16:00 a trabajar. No me podía esperar ni venir a la tarde. Pero ella me dijo que algunos días estaba de mañana. No importa( le dije yo) dale el libro y dile que estuve aquí, soy Agata. Bueno, sólo espero que nos veamos pronto o por lo menos una vez¿no?Lo mismo tenemos que hacer lo que hacen los del video:SALTA.
Va por tí,Cat´s.

viernes

Poinsetia (o flor de pascua)


Su despacho era enorme. Hay hombres que se creen más hombres o más importantes según el tamaño de tres cosas: su pene, su coche y su despacho.
Cercana estaba la Navidad. Para él no significaba nada. Su corazón,desde siempre,estaba oscuro. Por ello era uno de los empresarios más ricos del mundo.
Hace años su padre fue enterrado y después del entierro, a los minutos él se fue a trabajar.No podía perder tiempo en tomar el lugar que su progenitor ocupó.
Nadie quería estar con él, ni cruzarse por su camino. Era frío y eso provocaba reacciones de miedo entre todo su personal. Una empleada suya, Sonia, a la que él despidió provocando el caos en la vida de ella, juró que lo pagaría. El la acusó falsamente de robar y a ella la llevaron a la cárcel. Presa estuvo durante tres años.
Pasados esos tres años, que era Navidad, recibió cajas de vinos, cestas de navidad como siempre. Pero éste año recibió una flor de pascua. Era pequeñita. Nadie supo cómo llegó hasta allí. Tuvo la primera intención de decirle a su secretaria que se la llevara o la tirara. Pero estaba tan ocupado y ocupaba tan poco espacio que se olvidó de ella. A medida que pasaban los días, la maceta fue haciéndose más grande. Y a medida que eso pasaba, él se encontraba más débil.
Respirar le dolía, le quemaba la sangre que le corría por las venas. Ahora que la maceta tenía el tamaño de una persona, las hojas de dicha planta le recordaban la cara de otra persona, la de Sonia. Su degeneración fue rápida. Cuando no se pudo mover, la maceta cobró más vida aún, se fue transformando para tomar la forma humana. Una forma de mujer que hacía tres años no veía, SONIA. Lo último que vio fue cómo ella metía sus manos en su pecho y cogía el corazón entre ellas, lo último que escuchó antes de desear morir fue: "es verdad, es oscuro, un corazón negro...pero donde vas no te hace falta".Todavía retumba la risa de ella por el despacho...Desde entonces, a ambos no se les ve por el reino de los vivos.
Foto del flick: autor Varyamo.

jueves

Lou Bennett


Serían los primeros noventa o quizá un poco antes. Anuncios de un concierto por mi ciudad de provincias y ni siquiera capital: Lou Bennett en el Café Arenal. ¿Y quién es ese? Un negro que toca Jazz en órgano Hammond. Vamos a verlo, me digo.
Es de esas veces que no eres consciente de estar contemplando a una leyenda viva del Jazz. Con su barbita, su B3 y esos dedos y pies mágicos volando por el teclado y la pedalera. Unos pocos y el genio compartiendo un instante de vida y en ese momento no te has dado cuenta.
Te haces mayor, investigas, Lou Bennett es venerado en casi todo el mundo. Cuando tocó aquí éramos tan imbéciles que ni siquiera sabíamos a quién veríamos.
Jazz y órgano ¡qué combinación!. Una vez oí en una película decir que el verdadero jazz es como una masturbación musical. Pues Lou Bennett fue el orgasmo más intenso.

Su web

Y ahora escucha;

miércoles

Otro idioma


Aquí va un diálogo totalmente inventado por mí pero que puede suceder en cualquier momento y en cualquier ciudad, del sur y del norte...Abajo os pongo la traducción, por si no entendéis algunas palabras.
-Ompare!!!!Qué de tiempo zin verte, pisha...
-Quillo!!!Cago en los muertos, coones. ¿Ande tá metío tío?¿Tienes currelo?
-¿Mi éste?Qué currelo ni qué currelo,ompare. Yo estoy cobrando el paro.Manteca,manteca...
-Po mi cuñao está buscando gente pa la obra.
-¿Tús tás chalao o ta fumao algo? Zi cobro el paro y tó ¿pa qué voy a currar pisha?
-Pos yo estoy de baja.
-Pos ya lleva tiempo ¿no?.Mi mare se encontró a tu parienta y le dijo haze cinco meses que tú estabas de baja.
-Mira, es que cada vez que me agasho se me entra un dolor aquí que me queo tiezo y tó.
-Po zabe que te digo, que tú de baja hazta que te llame el tribunal. Coones zi eztás liziao no te vaya a matar a trabajar. Quillo, amos a tomarnos unas zervezita, que ezo lo cura tó.
-Ezo ez lo mejó que hay. Anda que no...


-Compadre!!!!Qué de tiempo sin verte,machote.
-Muchacho.Me cago en los muertos, cojones. ¿Dónde estás metido hombre? ¿Tienes trabajo?
-¿Mira éste? Qué trabajo ni qué trabajo, compadre. Yo estoy cobrando el paro.Dinero,dinero...
-Pues mi cuñado está buscando gente para la obra.
-¿Tú estas loco o te has fumado algo?Si cobro el paro y todo ¿para qué voy a trabajar,machote?
-Pues yo estoy de baja.
-Pues ya llevas tiempo ¿no? Mi madre se encontró a tu esposa y le dijo hace cinco meses que tú estabas de baja.
-Mira, es que cada vez que me agacho me entra un dolor aquí que me quedo rígido y todo.
-Pues sabes qué te digo, que tú estés de baja hasta que te llame el tribunal.Cojones si estás lesionado no te vayas a matar trabajando. Muchacho, vamos a tomarnos unas cervecitas, que eso lo cura todo.
-Eso es lo mejor que hay. Lo que yo te diga...
Foto del flick, cuyo autor es:Opimuro.

martes

El caso de las lentejas pardinas

Aunque el título parezca lo contrario, en esta entrada vamos a tratar de un misterio. Un misterio que ha traído de cabeza a muchas personas y es que las lentejas son muy importantes como ya decían nuestras madres: "Cómelas que tienen mucho hierro".
¿Cuál es el problema? En los últimos años muchas personas se han vuelto alérgicas a esta humilde legumbre. Les causa diarreas y problemas estomacales. Parece como si el aumento de nivel de vida hubiera conseguido que nos volvamos más selectivos en lo que comemos. A lo mejor toleramos mejor las proteínas de origen animal o quizá hay un contubernio judeo masónico para extinguir las lentejillas. Pero no, el culpable es "Bruchus lentis" un artrópodo que suele habitar y alimentarse de las susodichas.
Todos recordamos a nuestras abuelas echando las lentejas al agua y apartando las que flotaban porque estaban malas. Eran las que había devorado nuestro bichito y dejado huecas, por tanto no comestibles. Hete aquí que los agricultores encuentran una manera de acabar con el parásito: congelarlo. Así, cuando se recolecta la cosecha, se congela unos segundos y se mata al artrópodo que por consiguiente queda dentro muerto. Y nos lo comemos, y es a este animal al que somos alérgicos. Antes, sin tantos medios podíamos comer lentejas con garantías. Hoy, ni eso.
Un corto sobre lentejas (cómo se aburre la gente):