jueves

Nostalgia


Pues bien, ha salido mi vena sentimental, que también la tengo no creáis. Paseando esta tarde por un lugar por el que paso decenas de veces a lo largo de la semana me he estado fijando en un cine al que iba durante mi infancia y adolescencia. Era un cine de los antiguos, nada de pantalla pequeña, nada de sensoround, nada de olor a palomitas.
En él he vivido muchos momentos, casi todos muy buenos. Viéndolo ahora en el estado en que se encuentra, cerrado desde hace unos años y con la fachada deteriorada no he podido reprimir una inmensa sensación de pena y nostalgia. Me lo he imaginado de nuevo con sus luces, lleno de gente, con su tapicería roja y ¡joder lo que daría por volver a verlo como estaba antes! Estoy seguro que muchos lo echan de menos como yo y se pondrán nostálgicos también.
Como pasaba en "Cinema Paradiso" el cine no es más que una metáfora del tiempo pasado, una añoranza de los buenos momentos de juventud y... ¡mierda, me estoy haciendo mayor!
Ninguno de los jóvenes con los que trabajo ahora, darían un euro por ir a ver una película que no tuviera efectos especiales, sonido estruendoso y lugares en la butaca para dejar la bebida y las chucherías. Así que presumo que mi antiguo cine, ese que aún visito en mis mejores sueños, sería un ruinoso negocio en el siglo XXI.
Para los que tienen también sus cementerios de cines ahí va un trozo de nostalgia

miércoles

Cocinar.


He de reconocer públicamente que no me gusta cocinar. Lo hago porque no tengo más remedio. Pero no, no me gusta hacerlo. Siempre que tengo que hacer el almuerzo me pongo nerviosa. No soy muy dada a variar el menú. Mi pareja es el que dice "hoy toca pescado" o "un guisito ¿no?".Y yo si alguien me dice lo que hay que hacer de comer, lo hago. Si toca lentejas, las hago. Pero eso de "improvisar" lo hago fatal. Además, como siempre tengo poco tiempo(por un motivo u otro) lo hago corriendo. Y cocinar hay que hacerlo relajadamente, sin prisas por tener que ir al colegio a recoger a los críos. Cuando me pongo, lo hago relativamente bien. Pero no me gusta. Admiro a esas personas que con varios ingredientes te sacan de un apuro. Lo peor que llevo son las cenas. Ays, que si complicado para mí es el almuerzo la cena lo es más. Porque no siempre se va a cenar bocatas, o tortillita con un poco de queso o jamón...No. A mí me gusta que me hagan la comida. Pagaría porque me guisaran todos los días. Debería haber un oficio de "cocina a domicilio"... Me acostumbré de pequeña con mi madre cocinando como un ángel. Y mi pareja guisa estupendamente, pero él trabaja. Así que los fines de semana me aprovecho de mi madre, mi suegra y mi marido. Qué bien. Mi madre y suegra son buenísimas, cuando hacen caldo, tomate frito, berza...me guardan y yo congelo para cuando me quede "en blanco". Qué haría yo sin fiambreras...Sin embargo, un día me da un "algo" y soy capaz de hacer un pisto delicioso, ensaladilla, puré de verduras y guiso de carne con patatas de una "peoná". Y encima me salen exquisitos...No soy mala cocinera, es que no me gusta cocinar.
Foto del flick. Autor es Ciacci*

lunes

Buenos deseos

Coincidiendo con el solsticio de invierno a muchas culturas nos da por recapitular sobre lo que hemos hecho a lo largo del año y nos proponemos cambiar todo aquello que no nos ha gustado. Aunque los seres humanos somos especímenes realmente sospechosos, en esta época parece que dejamos aflorar nuestros más bellos sentimientos. En fin, que estamos en Navidad y en Occidente esto es sinónimo de declaraciones de amor y paz, buenos presagios y actos de contrición.
He sido educado en estas tradiciones, por más que intente renegar de ellas y aún me salen estos deseos y emociones. Así que un beso para todos y todas. Os dejo una canción de Manhattan Transfer. ¡Ah, en mi casa comeremos solomillo al Pedro Ximénez! Si alguien quiere...

domingo

La caja tonta


Sigamos con los tópicos. La tele es una caja tonta, pero todos la vemos. Si hacemos un cálculo sencillo, resulta que nos pasamos más horas en la vida de media viendo la televisión que en la escuela, por ejemplo. Dedicamos mucho tiempo a mirar el cuadradito mágico. ¿Por qué entonces es tan vilipendiada? ¿Por qué queda bien decir "yo no veo la tele"?
Los sesudos estudiosos indican que ver la TV nos hace menos inteligentes. La culpan de los malos resultados académicos de los estudiantes, de la violencia, de las enfermedades cardiovasculares. Se asume que los que nos sentamos con el mando no somos capaces de ver críticamente algo, de pensar sobre lo que se dice en un programa. Parece como si los televidentes fuéramos masas amorfas que tragamos lo que se emite sin más ni más, y uno se pregunta (parafraseando a Shakespeare) ¿es que acaso no nos emocionamos con una buena serie o nos reímos con una telecomedia, es que no sufrimos cuando en las noticias nos muestran las injusticias diarias?
No, la televisión no es una caja tonta, es un grandísimo invento que en absoluto ha acabado con las conversaciones familiares, todo lo contrario las provoca. Yo, que he crecido con ella, que soy hijo catódico de sus ondas, afirmo que despreciarla con ese injustificado tópico es cruel. Además, siempre podemos apagarla cuando no nos guste y escribir en un blog.
La foto es de Pablo Tenorio.

sábado

016

Si la casa no está limpia hoy, no pasa nada.
Si la comida ha salido salada o sosa, no pasa nada.
Si con lo poco que tienes para comprar la comida no puedes hacer mucho, no pasa nada.
Si quieres ver a tus amigas, no pasa nada.
Si tienes que decir tu opinión aunque no guste, no pasa nada.
Si quieres hablar, no pasa nada.
Si quieres ver a tu familia, no pasa nada.
Si te quieres poner falda, esa camiseta que te gusta o tacones, no pasa nada.
Si te quieres maquillar, no pasa nada.
Si no quieres tener sexo, no pasa nada...
Si algo de lo que ves aquí no lo puedes cumplir, si te hacen sufrir por intentarlo incluso, si tienes que tapar tus moratones, si te humillan, si te minusvaloran, si ves que tu vida peligra... O si a tí no te pasa pero sabes quién lo sufre: 016 Teléfono de emergencias contra el maltrato.
Dos canciones de Bebe, una chica de lo más normal que hace un canto contra el maltrato.

viernes

Greta, "La Divina"



Antes de seguir leyendo yo que tú pulsaría el play.



Escribir la biografía de Greta Lovisa Gustafsson no es el objetivo de esta entrada. Para eso pueden ustedes picar aquí y conocer todo lo que les apetezca sobre ella. Como saben, sólo pretendo comentar por qué es una de "Mis estrellas favoritas".
Fascinación es la palabra que mejor describe lo que siento por esta mujer desde hace muchos años. La primera película que vi en la que actuaba era "La reina Cristina de Suecia" y sentí todo el poder de atracción de sus profundos ojos. Si tuviera que señalar cual es mi ideal de belleza femenina, casi seguro estaría la primera en la lista. "Anna Karenina" sólo acentúo el amor platónico que siempre le he profesado, esa belleza frágil, ese encanto conocido pero que tan bien disimulaba, esa caída de ojos...
La Garbo ríe, así se publicitaba "Ninotchka" y fue la primera vez que una comedia contaba con Greta en su elenco y funcionó.
Demostró de esta forma que además de mujer fatal, sensual y sofisticada podía hacer reír... la perfección.
"Grand Hotel" supuso su consolidación como elegante entre las elegantes, su encanto parecía infinito.
Su estudiada androginia le consiguió admiradores de los dos sexos. Los rumores sobre una posible bisexualidad sólo crearon más expectación. De repente, desapareció y acrecentó más su mito. No quería que nadie la recordase vieja y decrépita, prefirió ocultarse en la memoria de sus muchos admiradores que la recordamos como la vimos en las películas.
Disfruten también de su voz, profunda y misteriosa, aquí les dejo un fragmento.
¡Vaya! he conseguido escribir sobre la Garbo sin usar la palabra glamour, ¡maldición!

jueves

Bodas(primera parte)


He tenido que poner primera parte porque de las bodas se puede hablar largo y tendido. De lo primero que quiero hablar es de cuando te invitan a una boda. Mi marido tiene una familia extensa, muy extensa. El caso es que todos los primos suyos se casaron en un intervalo de tiempo de dos años, algo así. Rara era la vez en la que no había boda. Socorro. Cuando te llegaba la invitación te echabas a temblar. Dios mío, son primos de mi marido y son hermanos entre ellos: NO PODRÉ LLEVAR NI EL MISMO BOLSO SIN QUE NADIE SE DE CUENTA...Así que vas echando euros para poder ir a la boda. Que si el regalito, el vestuario, peluquería...Ahora que tu madre se pueda quedar con los niños. Porque de lo contrario, tienes que contratar a una canguro. Horror de los horrores. Cuando la boda es de alguien más lejano viene tu suegra diciendo que a ella la han invitado a dicho evento. Tú no respiras hasta que ella dice: "a vosotros no os puede invitar". En esos momentos me comería a la pobre señora de lo feliz que estoy.Lo malo es cuando agrega: "aquí tenéis vuestra invitación". La madre que parió a Paneque. No puede ser, no puede ser...Pero si yo no los invité a mi boda... Da igual, la gente para eso tiene memoria de pez. Os prometo que la próxima vez no cojo una invitación de boda a no ser que venga certificada y con acuse de recibo. En fin, otro día sigo con el tema. No vaya a ser que hablando de esto me llamen para invitarme a otra...
Foto del flickr de CESILGAR.