sábado

Cuidado, un bloguero entró en tu negocio...


Antes, cuando uno tenía un negocio, a lo que más temían eran a los críticos. Ellos se encargaban de opinar sobre lo que veían, lo que sentían, lo que estaba bien o mal... Te podían hundir o te podían dar una publicidad maravillosa. Si tenías un restaurante y veías entrar a un estirado que iba sin compañía, ya podías intuir que era uno de ellos. Y te deshacías en amabilidad, en ofrecer el mejor plato, en que no faltara nada de nada... Ahora los tiempos han cambiado. Te puede venir un bloguero y tú no lo sabes. Uno que quiera comer con su chica. Uno que tiene que esperar media hora para pedir. Que cuando le sirven la cerveza es la última del barril y no tiene la fuerza y frescura de una cerveza bien tirada. Que cuando le traen el plato pedido está frío y escaso. Que cuando pide algo más le dicen que la cocina ya está cerrada. Que se equivocan al hacerle la cuenta. Se equivocan, claro, cobrándole de más. Que cuando pides explicaciones te dicen que ha sido sin querer. Si, si...Y lo que suele pasar después, cuando ese bloguero llega a su casa, enciende su ordenador y entra en su blog es que escribe de dicho restaurante. Dice cómo se llama, cómo le han servido, cómo le iban a cobrar de más...Lo mismo que si le va estupendamente y escribe elogiando el servicio, los platos, el lugar, la música...Lo que escribe es leído por muchos blogueros más que pueden vivir en esa ciudad. O que pueden viajar a dicha ciudad de vacaciones y decidir si van a ese restaurante o no. Incluso pueden decidir si quieren viajar a esa ciudad o a otra de la que le hayan escrito maravillas en otro blog... EL PODER DEL BLOGUERO ES INFINITO...
Foto del Flickr. Su autor es EtnikaStudio.

viernes

Risa infantil

Uno de los placeres al ver a un niño es cuando está riendo. Todo en él es inocente. Su risa es verdadera. Auténtica. Contagiosa. Intentad ver el siguiente vídeo sin esbozar ninguna sonrisa tímida. Imposible. Su padre está muerto de la risa de verlo así. A cada tontería o sonido que el padre le hace, el rubio le devuelve una risa maravillosa. Parece, en ocasiones, que no va a poder reír más. Que le falta el aire...Pero él espera con devoción a que su padre vuelva a hacer algo. Incluso termina de reír de sopetón y explota de nuevo en un segundo. Podría estar así, mirándolo, una y otra vez. Pero he llorado tanto de risa que creo que me puedo partir por la mitad... Aunque no me importaría morirme de risa. Sería una muerte "descojonante"...jajajajajaja.

¿Os habéis podido aguantar?

jueves

El bricolaje y la felicidad

Hace unos días la Fundación Coca-Cola ha hecho público un estudio sobre la felicidad de los españoles. Aparte de que parece que le vamos dando más importancia al amor que al dinero (contradiciendo a los que piensan que amor y dinero son hermanitos), me ha hecho mucha gracia una conclusión que extraen los autores de dicha investigación.
Resulta que entre los que se declaran más infelices, la afición más extendida es el bricolaje. Así que si a uno cuando se le revienta una tubería en vez de ir a la ferretería de la esquina a comprar los útiles y ahorrarte una pasta de fontanero espera pacientemente a que un profesional de las tuberías venga cuando pueda y te cobre medio sueldo, es probable que sea más feliz.
Y si te pasas el domingo arreglando los armarios o engrasando esa bisagra que chirría, es que te encuentras al borde del suicidio.
Visto lo visto, ya tenemos excusas para escaquearnos cuando algo no funciona en casa: ¡ah! no quiero ser un infeliz.
Estos pseudoestudios creo que sólo sirven para reírse un rato, porque lo que es afán científico tienen lo mismo que "la Mula Francis". Aún recuerdo otro que decía que uno tenía menos probabilidades de tener un accidente de circulación si le daba un beso a su pareja antes de salir.
Como se ve, felices no sé si estaremos en la piel de toro, pero aburridos estamos un rato, a ver por qué si no se gastan una pasta gansa en decir tantas idioteces. Os dejo con unos cuantos infelices.

miércoles

Movida en Mónaco.


Me sucede cada año. Cuando menos me lo espero vuelvo a leer en la prensa que se va a celebrar el Baile de la Rosa en Mónaco. Y me digo, otro año más de tontería...Pero bueno, por lo menos lo que se saque son para causas benéficas. Aunque, eso sí, uno tiene que ir cual rosita de "pitiminí". Un montón de gente mayor, aburrida, que se ven un año sí y el otro también en el mismo baile hortera...
Este año me he sorprendido gratamente. Algo diferente. Algo que no me podría imaginar en millones de años. Por un lado la mezcla de un evento clasista, estirado, con olor a alcanfor y, por otro, la movida madrileña con todos sus colores, postizos, música...Un extremo y otro unidos por una causa. Sacar el máximo de beneficio para un bando y para el otro.
Desde 1964 se viene celebrando dicho baile. Almodóvar apostó por 15.000 rosas, 4.000 claveles, pelucas fluorescentes, tacones de charol...Contó con Luz Casal, Alaska, Blanca Li, Rossy de Palma, Mario Vaquerizo...Bueno. Ya la noticia más detallada la habréis leído. Para mí una sorpresa. Un cambio. Por fin. La verdad, no me lo esperaba. Porque siempre creí que Pedro Almodóvar era más "progre" y menos "elitista"...Y todo ello lo veo gracias a las noticias porque no dispongo de los 750 euros que costaba la entrada por cabeza...

martes

Es que soy un animal

Iba paseando ayer por la calle, serían las cuatro y media de la tarde y empiezo a notar algo extraño, algo raro. No sabía muy bien qué, pero era algo desasosegante. Quizás, pensé, la hora no es la más habitual para pasear por la calle. No tenía frío, la tarde era de esas espectaculares en las que la luz la inunda todo y el cielo azul parece que se va a echar encima de nuestras cabezas, como queriendo tragarnos.
Tampoco estaba cansado ni me encontraba enfermo, ya os digo, una sensación de lo más extraña. Iba pensando esto cuando empiezo a darme cuenta que lo que no me cuadraba en todo esto era la luz. Demasiada. Miro arriba al sol y me digo: ¡ya está! el cambio de hora. Tenía todos los relojes cambiados excepto el mío propio, el biológico. Era como si el cuerpo me dijera, no es esta hora, esta luz no es la normal. Y mi cerebro protestaba porque se encontraba descolocado.
En ese momento me sentí animal. Vamos, quiero decir que caí en la cuenta de que somos animales desde el punto de vista biológico, y esa dimensión tan propia de las especies como es regular la vida en función de la luz y de la altura del sol, sigue funcionando en nosotros como si no hubieran pasado casi un millón de años en que éramos más cercanos a los primates.
Eché una carcajada y por un ratito, todo mi orgullo de homo sapiens se fue al traste. Somos lo que somos.

lunes

Motos en Jerez.


Todos los años la misma historia. Motos en Jerez. Entiendo la afición. Entiendo muchas cosas. Lo que no entiendo es la que se "monta"en mi ciudad y en las de alrededor cada vez que se celebra el Mundial de Motos. Ahora no porque estoy en excedencia, pero cuando trabajaba en el hospital teníamos que reforzar turnos, disponer de más material quirúrgico, disponer de más habitaciones...Me mudé de piso hace unos siete años. El primer año nos "comimos con papas" todo el ruido de las motos. A partir de ahí tuvimos que poner doble ventana en toda la casa. Este año he "pasado olímpicamente" de ir a pasear con mi familia para ver el ambiente. Estaba harta de pasear entre "cafres" motorizados que hacían el idiota encima de la moto. Que movían el puño de esa máquina para quemar gasolina y hacer un ruido ensordecedor. Pasaba de ir oliendo a orines y vomitonas de todos los que vertían dichos fluidos por toda mi ciudad. Pasaba de que mis hijos vieran eso. Ellos se asustaron tanto que desde hace dos años no los vemos. No me queda otra que pasen por la ciudad. No me queda otra que escucharlos por la noche cuando duermo. Y eso que tengo la doble ventana. Que pasen por la calle delante de mi casa. No puedo hacer otra cosa. Eso sí, este año tengo un blog donde puedo escupir que las motos en mi ciudad son un coñazo de aguantar. Que los que hacen el tonto encima de ellas son vecinos míos que aprovechan la multitud y el anonimato. Que cortan calles de mi ciudad para que no pasen. Pero tampoco podemos pasar nosotros. Tiene gracia. Y luego están los que salen por la tele diciendo que cada vez se lo ponemos más difícil para hacer el caballito en la moto y poder dejar sus "sesos" en mi ciudad...Y no soy dura, una vez en plena Avenida Alvaro Domecq, muy principal, hacían carreras y dos chocaron muriendo uno de ellos en el acto delante de nuestros ojos...Pero no cambian. Y también están los muertos en carretera...Socorro....El que sale en la foto del Flickr es uno haciendo el tonto en Jerez...
Foto del Flickr. Autor noork.

sábado

Malpensado

A veces, leyendo blogs uno termina riéndose a mandíbula batiente. Eso es lo que me pasó anoche leyendo la bitácora de un amigo en la que unos cuantos estábamos comentando lo que íbamos a hacer este fin de semana. Os transcribo la conversación más o menos:

C.:Este fin de semana hay un montón de actividades es mi ciudad y bla, bla, bla...
Yo: Pues en la mía con lo de las motos mejor huyo de aquí y bla, bla...
P.: Pues yo igual, con lo de las motos me pienso quedar en casa y le adelanto a L.(su pareja) la primavera.

Me quedo perplejo porque no sé qué ha querido decir mi amigo que le va a hacer a su mujer. No es su estilo, me digo, contar públicamente su vida íntima (¿qué otra cosa puede ser adelantarle a alguien la primavera? ). Tampoco es su forma de hablar, tal como si fuera un rapsoda. Puede que a P. le haya dado un ataque transitorio de lirismo justo ahora que ha llegado la susodicha.

En fin que sigo leyendo y veo que el administrador ha escrito lo siguiente:
"Advertencia a todos los lectores del blog, lo que P. ha querido decir es: le adelanto a L. la Vespa Primavera que le estoy restaurando"
Mis carcajadas las oiría hasta el vecino de enfrente. A veces, nuestras mentes retorcidas nos juegan una mala pasada. Pero dan para una entrada divertida.



Foto: Vitxo