jueves

Bancusureros


Siempre he tenido mucha curiosidad por saber cómo es posible que los bancos tengan tantísimos millones y a veces billones, de beneficio. Me sorprendía de que independientemente de la evolución de la economía ellos siempre ganen cifras descomunales. Desgraciadamente, los bancarios, los que de verdad atienden las peticiones y dan servicio en las ventanillas ni siquiera huelen nada de todo ese ingente pastel. La gran mayoría se lo comen unos pocos que no tienen el más mínimo pudor en ocultar tanta riqueza.
Todas estas reflexiones me venían a la cabeza porque oí unas declaraciones del presidente de AUSBANC, una organización de usuarios de la banca, en las que relataba algunas prácticas frecuentes de nuestros bancos. La más llamativa: ¿dónde está el dinero que tarda tres días en llegar a nuestras cuentas tras una transferencia por ejemplo debido a una nómina? Fijaros, resulta que si tu cuenta se queda sin saldo en esos días, el banco aún sabiendo que tienes dinero, deja la cuenta en descubierto para poder cobrar lo intereses de demora y la comisión correspondiente. Mientras, ellos tienen tu dinero, pero no te dejan disponer de él y encima te lo "adelantan" y te lo cobran. Lo peor de todo es que esto debe ser legal, porque si no no lo harían, pero ético...

Foto: Neudson Aquino (estos bancos sí que me gustan)

miércoles

El azar.


María es una adolescente que manda mensajes en su móvil a todos sus amigos para quedar y salir a pasear.
Luís es el fontanero que va de camino al hogar del último cliente del día.
Soraya es la madre que vuelve del trabajo más tarde de lo normal por ir a comprar unos helados para sorprender a sus hijos.
Angel es el conductor de la ambulancia que cada día traslada a pacientes a centros de rehabilitación.
Manuel es el cristalero que está poniendo un cristal en el restaurante de la calle principal.
El azar es el que juega caprichoso. Nadie se conoce y sin embargo están relacionados entre sí por un mismo destino. El de la muerte.
Mientras María manda sus mensajes va caminando y no mira nada, sólo a lo que escribe. No ve que está atravesando la calle por zona no peatonal y la ambulancia que conduce Angel no puede hacer nada por evitar el atropello. No lleva pacientes, afortunadamente. La ambulancia, después del fuerte golpe, queda sin control. El coche que viene de frente, conducido por Luís el fontanero se empotra contra la misma. Del mismo impacto, cada vehículo va en dirección contraria. Sus conductores, que han fallecido en el acto, son meras marionetas muertas destinatarias de varias muertes más. La ambulancia se empotra en el restaurante de la calle principal cuando Manuel limpiaba el cristal que ha colocado hace pocos minutos. Soraya se dispone a entrar en su coche cargada de helados. Gira la cabeza ante tanto estruendo cuando ve venir el coche de Luís que, sin control, choca con el de ella y en dos segundos ve pasar toda su vida por su cabeza. No sin antes darle tiempo de cerrar los ojos y desearle a sus hijos que sean felices.
La muerte acecha a nuestro alrededor. Somos afortunados de que no se fije en nosotros...
Foto del Flickr. Autor: abre/tus/ojos.

martes

The bottle

Gil Scott-Heron es un poeta norteamericano que compuso en 1978 este poema-canción. Retrata en ella la realidad de los negros en USA en los duros setenta. Si tenéis la paciencia de oír y ver esta magnífica pieza precursora del Acid Jazz, podréis disfrutar de una estética y estilo únicos, hoy ya manidos por el "revival" groove en la música y en la moda. Pero ellos fueron los originales, gente como Scott-Heron, Marvin Gaye, Al Green... inconformistas que cambiaron una época dura que les tocó padecer. Muchos se refugiaron en las drogas, otros en el fanatismo, pero nos dejaron canciones llenas de sentido, ritmo y letras críticas y reivindicativas.
Aunque algunos creen que Gil fue uno de los inspiradores del rap, lo que más se le ha valorado es su honestidad en las letras. Gentes tan dispares como Tha Jam la versionaron. ¡A bailar!

lunes

¿Alguna relación?


El post de hoy es un poco extraño, lo reconozco. A veces tengo momentos de lucidez y otras veces, como ahora, momentos de paranoia...
Lo primero es que no quiero que nadie se sienta mal. Y es que voy a hablar de personas que tienen o han tenido cáncer. Y puede leerlo personas que lo tengan o que conozcan a quien lo ha padecido. En mi familia hay muchos casos, entre ellos el de mi padre. Por ello lo hago con la mayor delicadeza de la que soy capaz.
De todos es sabido que hay famosos que padecen o han padecido dicha enfermedad. Algunos han fallecido ya. Otros, los muchos, la han superado.
Hay actores y también cantantes...Entre ellos: Kylie Minogue, La mari(Chambao), Rocío Dúrcal, Rocío Jurado, Lola Flores, Luz Casal, Pavarotti, Robert De Niro, Patrick Swayze, Shirley Temple, Roger Moore, Mister T, Elisabeth Taylor, Humphrey Bogart, Bette Davis, Anastacia, Sheryl Crow, Celia Cruz, Eric Dane (Anatomía de Grey)...
Y aquí va lo que yo me pregunto:
Tanto y tanto micrófono, mesas de mezclas, altavoces...Todos los aparatos eléctricos...Durante muchas horas, días y años. No sé, no sé...Me da yuyu como me dan los móviles, las antenas de telefonía, las torretas eléctricas...No sé...no sé...
Foto del Flickr. Autora Raquel Méndez.

sábado

Sobre la intimidad y otros asuntos


Escribir es casi como desnudarse. En otras ocasiones hemos hablado de esto referido a los blogs. Expresar los pensamientos de uno en una bitácora es perder intimidad, consentida obviamente. Sacrificamos un poco de nuestra privacidad para ofrecérselas a otros que quieren poder compartir la suya a su vez. Es un juego divertido, misterioso y atrayente. Conoces personalmente a alguien a quien llevas tiempo leyendo y en el fondo sabes que tienes una parte de su persona, algo mucho más profundo que lo que aparenta.
Pero no era esto lo que quería analizar sino a los Fotologs. Ahí la pérdida de intimidad es absoluta o casi. Raya el exhibicionismo. Confieso que me da pudor mostrar mi imagen a otros, es como ceder más de lo que uno está dispuesto, lo hice en una ocasión y me arrepiento de ello. Prefiero dejar que sean los demás los que se hagan una idea de mí por lo que escribo.
Sólo a las personas a las que he incluido o incluiré en mi círculo cercano no me importa mostrarles mi aspecto exterior.
Respeto a los que gustan colgar su vida en imágenes, reconozco que puede tener un punto divertido, pero yo soy mucho más reservado en ese sentido.

viernes

Kioskos y colecciones...


Hace tiempo Alfonso hablaba del tema. Sobre las colecciones que van saliendo en los kioskos. Colecciones que no sé si alguien las consigue terminar alguna vez. Son muy golosas al principio. La primera entrega te vale casi la mitad o menos. Pero si te pones a calcular el tiempo que te tienes que llevar para terminarla y lo que te sale al final económicamente, se te quitan las ganas. Cuando veo una anunciada en televisión lo primero que hago es leer la letra pequeñita que sale al final del anuncio advirtiéndote de lo que dura la colección y lo que vale cada semana. Sí, estoy así de majareta. Pero es la única manera de no caer en ninguna de las colecciones: ESTAR MAJARETA.
Y qué me decís de lo que se puede llegar a coleccionar...Dedales, osos, una maqueta de un avión, una casita de muñecas de estilo sevillano, libros, motos a escala, coches a escala, d.v.d. infantiles, piedras, cuencos, collares, cursos de punto de cruz, de relajación...Bueno, no me fijo mucho en ellos. Lo que sí es que yo no podría tener un kiosko y no morirme enterrada entre tanta colección, asfixiada entre tanto cartón y tanto cacharro inútil empaquetado en el mismo. Porque cada colección ocupa un lugar en el espacio. Espacio del kiosko que se va empequeñeciendo a medida que alguien se inventa una nueva colección empaquetada...Creo que los pobres tienen pesadillas con lo mismo. Me refiero a los kioskeros. Pobrecitos. Un plus de peligrosidad no le vendrían mal. Y jubilarse a los cuarenta, tampoco. Yo con artrosis, viejecita e intentando entrar en un kiosko a trabajar no me sería posible. Ni a mí ni al mismísimo Houdini...
Foto del Flickr. Autor: mirandomicamino

jueves

Wilt


Vamos a reivindicar el humor inglés, el de Tom Sharpe. La primera vez que leí "Wilt" me llevé una tremenda sorpresa, nunca había tenido en mis manos nada similar. Tom Sharpe gusta de colocar a antihéroes en situaciones estrafalarias, ridículas y de esta manera reírse de sí mismo. Porque el protagonista de esta novela podría ser cualquiera de nosotros, Wilt, un profesor de formación profesional gris, con una vida gris, y pareja hundida en la monotonía. Es precisamente esto lo que le hace más cercano porque Wilt no está a gusto con su vida, pero tampoco hace nada por mejorarla.
Las circunstancias y el azar harán que se vea arrastrado a lugares habitados por personajes muy distantes a los suyos. Ese es el humor de Sharpe, usar un contexto inesperado para provocar la carcajada y con Wilt se ríe uno a mandíbula batiente. Aunque después nos produzca lástima.
Los diálogos son cortos, rápidos y directos. Previsiblemente, no abundan descripciones y son otros personajes secundarios los que delimitan el perfil de Wilt.
Humor inglés clásico: pose por fuera, ridículo por dentro. Apariencia formal, realidad informal. Puritanismo envolviendo perversión.
La saga continuó con varios títulos más y el mismo personaje, fue tanto su éxito que incluso el primero de ellos, al que dedicamos esta entrada, se llevó al cine hace unos años.
Mejor leer el libro.