¿Qué hago yo hablando de zarzuela en un blog como este? Pues para que veáis lo caleidoscópico de mis gustos musicales debo reconocer que la zarzuela me chifla. Ya, ya, algunos de mis amigos estarán diciendo este muchacho necesita que lo revisen, pero es la verdad, algunas me parecen auténticas joyas.
Este es uno de los casos, Doña Francisquita fue compuesta por Amadeo Vives a principios del pasado siglo basándose Fernández Shaw para el libreto en "La discreta enamorada" de Lope de Vega. La historia a diferencia de lo que ocurre con otras zarzuelas sí tiene miga y merece la pena, pero lo que de verdad hace de esta obra una maravilla es la musicalidad y orquestación. Vives consigue pasajes de auténtica inspiración como "El canto alegre de la juventud" que se convirtió en el himno no oficial de Madrid. Esto es gracioso porque Don Amadeo era catalán.
Otra de las señas de identidad es el carácter festivo de Doña Francisquita lo que se traduce en abundantes intervenciones del coro. No conozco a nadie que después de salir de una representación de esta obra no salga con una sonrisa en la boca.
Os dejo un trocito de la versión que grabó Alfredo Kraus (Por el humo se sabe...) y del coro de bodas.
Que no todo iba a ser jazz, soul y rock.
sábado
viernes
Cementerios
English version

Vaya lugares. No creo que a muchos les guste ir a ellos. Yo soy una de ellas.
Allí se enterraron varios miembros de mi familia. Muchos conocidos. Algunos vecinos. Entre mis familiares, mi padre. Una de las personas más importantes de mi vida...
De ello hace ya más de 18 años. Y es que el otro día tuve una conversación telefónica de lo más extraña. Hablaba con una tía mía. Ella es de las que no le importa ir allí a llevar flores y a limpiar el mármol que tapa el nicho donde están enterrados juntos mis abuelos y limpiar el mármol que tapa el nicho donde está enterrado mi padre. El caso es que mis abuelos están a una altura normal. Mi padre está arriba del todo. Yo hace años y años que no voy. Desde que murió mi abuelo hace 7 años. Lo paso muy muy mal. Cuando falleció mi padre no pude ir a enterrarlo. Juro que no podía tenerme en pie. Juro que de haber ido...
Resumiendo el tema de la conversación. Mi tía me cuenta que ella ya no está para subirse en una escalera a limpiar el mármol. Y yo le digo de buena manera que yo no voy a ir. Que me acuerdo de mi padre todooooooossss los días. Que le pongo flores en mi casa, al lado de una fotografía suya. Que le hablo a mis hijos de su abuelo, que no conocieron. Que lo abracé mucho mientras vivía. Que le dí mi cariño mientras vivía. Que no podría sentirse nunca defraudado por mí mientras vivía... Ella me contesta que no puede hacer nada para que yo cambie de opinión. Pero que no le parece bien, que mi padre está allí. Yo pienso que mi padre está en todos lados menos allí. Y le digo que yo no critico a nadie por ir al cementerio. Y que eso es una decisión que cada uno toma. Que no le hago mal a nadie...Se queda callada y me dice que por qué no "sacamos" a mi padre de su nicho y lo "metemos" con mis abuelos. Así no tenemos el problema de un nicho alto...
"¿Tú quieres que yo pase por eso para que no nos subamos a una escalera a limpiar un trozo de mármol que tapa un nicho?""Es una pregunta que yo no le haré nunca a mi madre".Fin de la conversación.
Foto del Flickr. Autor: maximorgana.

Vaya lugares. No creo que a muchos les guste ir a ellos. Yo soy una de ellas.
Allí se enterraron varios miembros de mi familia. Muchos conocidos. Algunos vecinos. Entre mis familiares, mi padre. Una de las personas más importantes de mi vida...
De ello hace ya más de 18 años. Y es que el otro día tuve una conversación telefónica de lo más extraña. Hablaba con una tía mía. Ella es de las que no le importa ir allí a llevar flores y a limpiar el mármol que tapa el nicho donde están enterrados juntos mis abuelos y limpiar el mármol que tapa el nicho donde está enterrado mi padre. El caso es que mis abuelos están a una altura normal. Mi padre está arriba del todo. Yo hace años y años que no voy. Desde que murió mi abuelo hace 7 años. Lo paso muy muy mal. Cuando falleció mi padre no pude ir a enterrarlo. Juro que no podía tenerme en pie. Juro que de haber ido...
Resumiendo el tema de la conversación. Mi tía me cuenta que ella ya no está para subirse en una escalera a limpiar el mármol. Y yo le digo de buena manera que yo no voy a ir. Que me acuerdo de mi padre todooooooossss los días. Que le pongo flores en mi casa, al lado de una fotografía suya. Que le hablo a mis hijos de su abuelo, que no conocieron. Que lo abracé mucho mientras vivía. Que le dí mi cariño mientras vivía. Que no podría sentirse nunca defraudado por mí mientras vivía... Ella me contesta que no puede hacer nada para que yo cambie de opinión. Pero que no le parece bien, que mi padre está allí. Yo pienso que mi padre está en todos lados menos allí. Y le digo que yo no critico a nadie por ir al cementerio. Y que eso es una decisión que cada uno toma. Que no le hago mal a nadie...Se queda callada y me dice que por qué no "sacamos" a mi padre de su nicho y lo "metemos" con mis abuelos. Así no tenemos el problema de un nicho alto...
"¿Tú quieres que yo pase por eso para que no nos subamos a una escalera a limpiar un trozo de mármol que tapa un nicho?""Es una pregunta que yo no le haré nunca a mi madre".Fin de la conversación.
Foto del Flickr. Autor: maximorgana.
jueves
¿Cómo lo supiste?
English version

Hay cosas en la vida que se deciden de un momento para otro, casi sin darte tiempo a pensarlo. A mí me ha ocurrido en varias ocasiones, todas importantes. En ese instante no eres consciente de la importancia que va a tener en el futuro, pero al final termina siendo determinante.
No es esto lo que más me sorprende. Lo que de verdad hace que me plantee este tema es la rapidez en tomar la decisión, casi sin saber. Normalmente, valoramos los pros y contras, precios, aspecto etc. de las cosas más ínfimas que queremos adquirir.
Le damos vueltas y más vueltas para decidir el lugar en el que vamos a pasar las vacaciones.
Dos ejemplos de decisiones que tomé y no pensé:
La primera, compartir la vida con mi pareja. La segunda, aceptar un trabajo a cien kilómetros de mi ciudad cuando tenía otro donde vivo. ¿Cómo supe que eran acciones acertadas? Aún no lo he descubierto, pero nunca me he arrepentido.
Foto, Níspero Feliz

Hay cosas en la vida que se deciden de un momento para otro, casi sin darte tiempo a pensarlo. A mí me ha ocurrido en varias ocasiones, todas importantes. En ese instante no eres consciente de la importancia que va a tener en el futuro, pero al final termina siendo determinante.
No es esto lo que más me sorprende. Lo que de verdad hace que me plantee este tema es la rapidez en tomar la decisión, casi sin saber. Normalmente, valoramos los pros y contras, precios, aspecto etc. de las cosas más ínfimas que queremos adquirir.
Le damos vueltas y más vueltas para decidir el lugar en el que vamos a pasar las vacaciones.
Dos ejemplos de decisiones que tomé y no pensé:
La primera, compartir la vida con mi pareja. La segunda, aceptar un trabajo a cien kilómetros de mi ciudad cuando tenía otro donde vivo. ¿Cómo supe que eran acciones acertadas? Aún no lo he descubierto, pero nunca me he arrepentido.
Foto, Níspero Feliz
miércoles
Cuidado con tu look trasero...

Cuando hago un post, lo último que hago es buscar una fotografía acorde con lo que he escrito. Casi nunca hago lo contrario.
Hoy, mirando en el Flickr no he podido evitar ver la siguiente fotografía de la Feria de Jerez. Sí, miradla...Pero detenidamente...Como si una Central Nuclear existiera en mi ciudad y un fluido verde se hubiera escapado de la misma. Como si dos chicas lo hubieran respirado y se hubiesen enfundado un traje de gitana para ir a la feria. Como si llevaran el traje en la medida corta, un traje más conocido como Marisol. Como si en vez de piernas llevaran patas de caballo. Un cruce de mujer y caballo...Ay, Omá...Vaya efecto óptico el que veo. Dos chicas hermosas subidas en sendos caballos...A lo mejor, el chico que hizo la fotografía no buscaba ese efecto. A lo mejor sí lo estaba buscando. A lo mejor sólo se dio cuenta cuando la vio en casa solo. A lo mejor se quedó flipando como yo. Y es que los momentos raros, especiales, extraños, mágicos...están ahí. Siempre. Uno puede tener la suerte de poder visualizarlos y "pillarlos"para todos los demás. O no. Lo que sí sé es que es una fotografía original y con sentido del humor. ¿No creéis?
Foto del Flickr.Su autor: Lothar Lenz.
martes
Paso de Paulo Coelho (diez razones)
Pues miren ustedes que sé de antemano que alguno no va a estar de acuerdo conmigo, faltaría más. Pero no podía dejar pasar más tiempo sin contaros que a este escritor brasileño no lo puedo ni ver. Así que sólo os daré mis razones, que no pretenden convencer a nadie.
1-Es petulante: cómo si no se atreve a tirarse todo el día dando consejos.
2-Es pretencioso: parece que ha descubierto la penicilina.
3-Tiene clubes de fans: esto ya es algo sospechoso.
4-Es almibarado: escribe como si todos tuviéramos el corazón de un tierno corderito.
5-Estoy harto de que te llegue de vez en cuando un compañero de trabajo con el típico articulito ñoño y lo coloque en el tablón para que todos sepamos lo buena gente que es que hasta lee al ínclito.
6-Porque no me he leído El alquimista (no pude terminarlo).
7-Porque destila moralina por todos los lados.
8-Porque el lenguaje que usa parece tener como destinatarios a niños de primaria.
9-Porque ya me leí Juan Salvador Gaviota (snif) y con eso ya tuve suficiente.
10-Por que un tipo tan desapegado de las cosas materiales (de lo que suele presumir) tiene montado un emporio que le ha hecho multimillonario.
P.D. Está al caer una entrada con el siguiente título: Jorge Bucay o cómo ser un plasta insoportable.
1-Es petulante: cómo si no se atreve a tirarse todo el día dando consejos.
2-Es pretencioso: parece que ha descubierto la penicilina.
3-Tiene clubes de fans: esto ya es algo sospechoso.
4-Es almibarado: escribe como si todos tuviéramos el corazón de un tierno corderito.
5-Estoy harto de que te llegue de vez en cuando un compañero de trabajo con el típico articulito ñoño y lo coloque en el tablón para que todos sepamos lo buena gente que es que hasta lee al ínclito.
6-Porque no me he leído El alquimista (no pude terminarlo).
7-Porque destila moralina por todos los lados.
8-Porque el lenguaje que usa parece tener como destinatarios a niños de primaria.
9-Porque ya me leí Juan Salvador Gaviota (snif) y con eso ya tuve suficiente.
10-Por que un tipo tan desapegado de las cosas materiales (de lo que suele presumir) tiene montado un emporio que le ha hecho multimillonario.
P.D. Está al caer una entrada con el siguiente título: Jorge Bucay o cómo ser un plasta insoportable.
lunes
El vikingo.

Hace poco terminamos la feria de mi ciudad. La feria me gusta lo normal. No voy todos los días. No está la economía para ir cada vez que quieras. Y me aburro un poco allí. Sí, soy un caso aparte. Tremendamente anormal para lo que se vive en mi ciudad. Pero por mí podría durar la mitad de días. Por no decir que con uno voy servida. Entiendo que a muchos les guste. Hasta ahí todo bien.
Siempre que vamos tenemos que ir a los "cacharritos". Estos están situados en lo que se llama coloquialmente como "Calle del Infierno". El que le puso el nombre todavía no estaba borracho porque es perfecto. Es un infierno pasar entre los cacharritos. Tienes varios elementos que hacen una odisea el ir de uno a otro. Que si el polvo que se levanta ante tanto trajín y tanto movimiento mecánico. Que si familias y familias con un montón de niños haciendo lo mismo que nosotros. Colas y colas para comprar las entradas y para subir a la atracción. El precio. Cuando tus hijos son pequeñitos los montas en cualquiera de ellas que son para su edad. Unos cochecitos de Mickey o similares. Donde tú dejas al churumbel y aquello va dando vueltas y vueltas. Y cuando se para recoges al niño.
Cuando son los niños muy mayores ya pueden ir solos y es una delicia el quedarse en una caseta mientras tus vástagos se funden un buen número de euros en tiempo récord. Todavía no estoy en esa situación. Yo estoy en el "limbo ferial". Quiere decir, que tengo niños demasiado grandes para la primera clase de atracciones y demasiado pequeños para la otra. Así que si se quieren montar en algo un poco más fuerte me toca a mí subir. Porque su padre "nanai". Y una en las que me monté el otro día se llama "El Vikingo". Una enorme barcaza que se columpia y que casi se pone en vertical. Mi hijo y yo íbamos sentados. Pero puedes ir en una jaula de pie. Si, enjaulado. Antes de comenzar, yo con el miedo en el cuerpo, le tienen que decir al encargado que limpie el vómito de la jaula...Yo creo que ahí fue donde me dí cuenta que me quería bajar. Mi hijo me mira y me dice que no me preocupe. Que él no va a vomitar. Y yo lo miro como diciendo..."No, si de quien estoy preocupada es de mí"...No puedo explicaros con palabras lo que sentí cuando estaba montada allí. Pero cuando hay cosas que dejas de hacer durante 20 años es mejor no volver a hacerlas...¿Me explico?
Foto del Flickr. Autor: lov3sickk
sábado
Nu tar viden
Último día y visita al archipiélago de islas de Östergötland. Es sinceramente apabullante, las aguas negras del báltico como si fueran fiordos rodeadas por árboles y con cientos de islas en ellas. La mayoría pequeñas. Son árboles que no estoy acostumbrado a ver, abetos y robles, así como otros de los que desconozco sus nombres.
Lo tienen todo superprotegido y la construcción está muy restringida. Los suecos saben como guardar en secreto sitios así y no convertirlos en un Puerto Banús o algo así. Pescamos arenques, aunque no tiene mérito, se pescan sin poner cebo y tardan mi segundos en picar. La pesca más extendida aquí es el lucio, pero es difícil de coger y menos en estas fechas. Aún tengo guardadas en mi retina las imágenes impactantes de estos impresionantes paisajes.
Nada más bajar del bote, al periódico local a una entrevista y foto.
Por la tarde-noche, en la escuela de Freddy, cena con productos típicos de Suecia. Cocinamos y aprendemos algunos platos. Es una comida con mucho pescado y está muy sabrosa, los arenques que pescamos me supieron a gloria. En ese instante, la seriedad y eficiencia sueca queda a otro lado y se empieza a beber bastante. Mezclamos cerveza y un licor de más de 40 grados. En poco tiempo acabamos cantando “Nu tar viden”, y con la botella vacía. La verdad es que es en ese momento cuando nos damos cuenta lo bien que lo hemos pasado y lo buena gente que son nuestros anfitriones. Ojalá algún día puedan devolvernos la visita y nosotros corresponderles.
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