lunes

Harta.


Sí, estoy harta por no decir otra cosa. Cuando va a llegar el verano comienza una campaña publicitaria horrible que dura desde que termina la Navidad hasta cuando va a terminar el verano, es decir, mucho tiempo. TENEMOS QUE ADELGAZAR....
Tenemos que adelgazar, quitar la piel de naranja (celulitis), subir pechos caídos, subir culo, quitar barriga, talones perfectos, depilación impecable...Lo de la depilación me parece normal. Pero estoy que trino con tanto producto y bombardeo. Que si un tarrito que te tomas que lleva tonalín o tonayoquesé que se lleva la grasa de tu interior. Que si tenemos que hacer comida más sana y hacer más ejercicio. Justo cuando la anterior campaña era la de Navidad. Sí, chicos, esa donde sólo tenemos que ir de casa de un familiar a otra para hartarnos de comer y comer aunque explotemos...¿Os acordáis?. Ahora toca lo contrario. Hacer dietas, quitar esos kilitos de más. Me pone negra ver a la "maripuri" del anuncio con un bikini en la mano diciendo:"bikini, ve haciendo sitio que ahí voy"...No puedo...no puedo...
Pero no sólo veo anuncios de ese tipo por la televisión. Los veo en publicaciones, en vallas publicitarias. Veo anunciando clínicas de estética, de adelgazamiento, productos milagros, aparatos que son el bombo de la lavadora en el programa de centrifugado. Sí, ese que te pones en la barriga y te mueve todo con tanto ímpetu que lo que hace que adelgaces es la diarrea que te produce tanto movimiento en el aparato digestivo...
Y en ninguno de ellos o en muy pocos, ningún chico. Nosotras tenemos que estar más perfectas...No hay derecho. A mí me gusta comer, beber alguna cerveza cuando se encarta, tomarme un helado cuando me apetece...
Así, que le diría a los publicistas que fueran más honrados. Que no tenemos por qué atiborrarnos según qué época del año y luego pretender que estemos perfectos para ir a la playa. Estoy de acuerdo en llevar una vida sana, hacer algo de ejercicio, comer de todo un poco, mucha fruta y verdura...No hacer locuras con la comida. No dejar de comer ni tampoco excederse. Pero cuando lo ves, escuchas, te lo dicen una y otra vez a todas horas me hacen sentir como estoy ahora:HARTA.............
Foto del Flickr. Autor: veronicapqk.

sábado

Escenas de baile en películas

Aquí os dejo una de mis escenas favoritas de baile en una película. Es el dancing que se marcan John Travolta y Uma Thurman en Pulp fiction. Me gusta porque marca estilo, por la canción, un clásico de los 50: Jack Rabbit Slim y porque John se ríe de sí mismo y de su papel en Saturday Night Fever.
Primero ved el vídeo y después decidme ¿Cuál es vuestro baile de película favorito?

viernes

Comida que emociona


¿No tenéis un plato que sólo probarlo os hace estremecer? Tengo una teoría, hay comidas que además de alimentarnos nos emociona. Sí ya sé que suena cursi, que parece "Como agua para chocolate", pero la cocina está conectada con el corazón. Hay sabores unidos a nuestra infancia, que al paladearlos, si cerramos los ojos nos hacen sentirnos como niños. Sé de personas que un humilde pan con chocolate o un arroz con leche cremoso, les proporcionan un viaje al pasado.
Yo también tengo mi sabor fetiche. Es el merengue. Pero no un merengue cualquiera, tiene que estar blandito, como la nata montada y llevar por encima canela espolvoreada. Sólo eso. Una cuchara de esta crema me traspasa el cuerpo y me lleva a los días de verano en los que mis padres me compraban un cucurucho que llevaba una crema de merengue y canela en vez de una bola de helado. Ellos decían que era por ser demasiado pequeño para comer cosas frías. Sin saberlo, me habían condenado al sabor del merengue. ¿Y a vosotros qué comida os emociona?
La foto cogida de Flickr es de Blip.

jueves

3:33


Hoy he salido por la mañana a hacer la compra. Tengo que dejarlo todo preparado porque trabajo de noche. Así que dejo la compra hecha, el almuerzo. De la cena se ocupa él. Y de los niños. Como no nos organicemos, mal vamos...
Cuando iba andando a la frutería casi me atropella una moto. La madre que la trajo. A la moto no, a la dueña de la moto. Una chica jovencísima. Muy guapa, morena. Con un piercing en la nariz. Y SIN CASCO...Ella se saltó el semáforo y yo, que iba cruzando la carretera porque estaba en verde para los peatones, casi me caigo del salto que tuve que dar hacia atrás para no ser atropellada. Ella frenó de pronto. Lo justo para verle la cara. Unos ojos azules preciosos. Unos que no se te olvidarían nunca. Y cuando la vi mirándome un poco asustada por lo que podría haber pasado, le quise gritar que así no se puede ir. Y que para qué porras llevaba el casco en el brazo...Pero no me salían las palabras. Ella, al ver que no pasó nada, marchó. A mucha velocidad. Y, pensando en que ahora podría yo estar yendo a mi trabajo en ambulancia en vez de mi coche, también me fui.
Es que trabajo en un hospital, así que no me haría ninguna gracia que me llevaran a él como paciente.
Ya es la hora de irme al trabajo. Así que me voy y en los vestuarios me cambio la ropa por el uniforme. Después de varias horas, necesito cenar. En Urgencias nunca hay horas tranquilas. Siempre hay follón y también momentos de muchas carreras. Esta noche está siendo terrible. Será porque es sábado. Cuando me dispongo a ir a cenar lo tengo que dejar. Una ambulancia ha llegado. Nos avisan de un accidente de tráfico. Un herido grave. Corremos todos a la puerta a recibir la ambulancia. Al abrirse la puerta veo la cara de los que traen al paciente. Chungo...Cuando ni te miran y corren para bajar el paciente es que éste viene demasiado mal y no tienen tiempo para nada. Sólo van diciendo a nuestros médicos la medicación que ya lleva puesta el paciente. Nosotras ayudamos en el transporte al box de Urgencias. La cara está llena de sangre. Los camilleros dicen que ha sido un accidente de moto. No llevaba casco. Pasamos al paciente a la cama. Yo me encargo de lavar con suero la cara para que no se taponen las vías respiratorias. Diviso una larga melena negra. Un piercing en la nariz. Algo me recuerda a la chica. En ese momento abre los ojos por breves segundos. Son los mismos ojos azules de ésta mañana. En ese preciso instante entra en parada cardiorespiratoria. Mis compañeros luchan para que esa vida, de esa chica tan joven, hermosa e inconsciente no se pierda. Pero ya es tarde. Mi compañero Manuel, el médico dice: "Hora de la muerte 3:33". Y ya sé que Manuel va a estar "tocado" varios días. No hay nada peor que certificar la hora de una muerte que podría haberse evitado...
Foto del Flickr. Autor: arboltsef.

miércoles

El inconformismo


He tenido muchos problemas, sobre todo profesionales, a lo largo de mi vida por ser inconformista. No concibo pasar por este mundo sin intentar cambiar lo que no te gusta. A veces, en situaciones de debilidad, he llegado a pensar que quizás era demasiado exigente conmigo mismo y con mi entorno, que cambiar el mundo es imposible y que hagamos lo que hagamos el destino está marcado. Pero tras la zozobra inicial mi corazón y mi cabeza me vuelven a empecinar en el inconformismo porque los grandes cambios sociales, tecnológicos y en general humanos, se han debido a inconformistas. A gente que nunca creyó que ya estaba todo inventado, que las cosas se podían hacer de otra manera.
Ahora soy más fuerte, siento que aunque me estrelle una y otra vez este mundo es de los que lo vivimos con pasión, con ganas de cambiar y sé que no estoy equivocado ¿Te unes a nosotros?
La foto es de M@fe (Flickr)

martes

Mi última pesadilla.


Me he levantado muy nerviosa. Y es que he recordado lo que he soñado. Una pura pesadilla. Soñé que me tenían que cortar la pierna derecha. Por problemas de circulación. Me notaba pequeños cardenales en ella. Fui al médico cuando dichos cardenales iban agrandándose hasta casi tintar mi pierna de ese color morado. Cuando me la vio se echó las manos a la cabeza y me mandó ingresar rápidamente. El que me trató en la planta me lo dijo muy claro:"Hay que amputar"...Yo le decía que probara con algo. Que yo iba a ser buena, que iba a estar de reposo todo lo que hiciera falta. Después de mucho debatir, él me dijo que al día siguiente por la mañana me operaría. Bueno, me dejaría con una pierna menos. De lo contrario, moriría. Sólo le pedí un favor, que me dejara vivir el último día de mis dos piernas con mi familia y amigos. Así lo hizo. Me fui a casa y disfruté de todo.
Justo me desperté cuando me tumbaba en la camilla del quirófano...Ufffff....Desde entonces no paro de mirarme las piernas.
Foto del Flickr. Autor: MARTA VIA BALLESTEROS.

lunes

Una vez vi la Vía Láctea


A simple vista. Y recuerdo mi sorpresa y mi admiración, porque era la primera vez. Fue un verano de hace más de veinte años, a pocos kilómetros de mi ciudad, en un campo en el que nos habíamos quedado a dormir. Ya antes me había quedado a dormir en el campo bajo las estrellas, pero no fui consciente de lo que Sagan llamó "El espinazo de la noche" hasta ese día. Una mancha algodonosa y blanquecina que atravesaba el cielo de parte a parte y que en la negrura de la bóveda destacaba como un chorro de leche sobre una cartulina.
Muchas otras veces he intentado ver lo que esa noche me maravilló. Nunca más he podido. Es imposible con la cantidad de contaminación lumínica existente. Malgastamos tanta energía que tapamos las titilantes estrellas. Ya no necesitamos ver el cielo para adivinar los cambios en el tiempo, ni para predecir los eclipses, pero hemos perdido el encanto y la belleza de lo natural, por un atávico miedo a la oscuridad. Definitivamente, nuestra civilización se está infantilizando.
La foto muestra la via láctea en Tenerife y es de Cestomano (Flickr)