lunes

Devolución.


Ummm...Qué placer volver y escribir un post recién calentito. Y no lo digo por el calor del diablo que tenemos hoy (cuando subo a mi coche marca 45.5 grados). Lo digo porque lo hago en vivo y directo. Ultimamente he estado fuera durante varios días y he guardado posts en la recámara. Se han programado y se han publicado los días que queríamos.
Ya de vuelta a casa, hay varias cosas que hacer en la misma. Cosas como pequeñas reparaciones. Y para hacerlas necesitas comprar varias cosas. Una de las cosas que hemos cambiado: las alcachofas de la ducha.
No salgo de mi asombro. Durante dos días, hemos tenido que ir a tres establecimientos diferentes. Y en los tres casos, he tenido que ir de vuelta, a cambiar lo que había comprado.
El primer caso, voy a la farmacia. Para comprar antibióticos. Le dice mi pareja a la farmacéutica (que no el auxiliar de farmacia) que el antibiótico que queremos es la caja de 20 unidades. Y de 500 mg. Antes de pagar, mi pareja se da cuenta que nos da dos cajas( necesitamos dos) pero una de ellas tiene 20 pastillas y la otra 10. La farmacéutica cambia una de ellas...Cuando llego a casa me doy cuenta que la que ha cambiado era la que estaba bien. Quiere decir que me llevé dos cajas de 10. Y encima de 750 mg...
Ese mismo día voy a un centro comercial a comprar una alcachofa para la ducha. Cuando la veo, la caja que lleva está grapada por alguien y con papel celo. Le pregunto a la responsable de bazar y me dice que el contenido está bien. Que alguien habrá abierto la caja y algún trabajador de allí la ha cerrado como ha podido. Cuando la probamos en casa, la alcachofa no sirve más que como adorno. No va ni a la de tres...Tuve que ir a devolverla.
Al día siguiente fui a otro centro. Especializado en todo para la casa. Compro, en vez de una alcachofa, una columna de ducha muy chula. Cuando me la coloca mi pareja...falta una pieza. No me lo puedo creer. Como nos pasó el sábado por la noche, tenemos que esperar al lunes para ir a la tienda. No lo entendemos. La columna de ducha venía perfectamente embalada. Y precintada la caja...
¿Alguien da más?....
Por si acaso, no tiréis los tickets de compra.
Foto del Flickr. Autor: drazz.

jueves

Alcantarilla traicionera.


Me bajo del coche en el garaje de mi casa. Con mis niños. El garaje es al aire libre. Hay varios vecinos con sus coches. O bien van a subir a sus coches o bajan de los mismos. Cuando bajamos del coche hay un olor en el ambiente a mierda, peo, tubería, yoquesé....El caso es que mi niña empieza a decir en voz alta(aquí en el sur decimos a la gente que habla así que está "hueca".Porque suena mucho,como si retumbara):"Mamá, uy, qué mal huele..."
Mi hijo y yo nos empezamos a reír porque es verdad, huele mal. Y además el comentario de la niña nos ha hecho gracia. Como veo que hay varias personas alrededor le digo a mi niña que se calle. Y, la petardilla va y pregunta:"¿Has sido tú, mamá?"
Más risa me entraba, pero de la nerviosa. Os juro que no se me "escapó" nada. Que era un olor como a tuberías. Luego supe que cerca estaban limpiando una alcantarilla. Pero me quise comer a la niña. Todavía me pregunto qué vecino no me llamará "la peorra" desde ese día...Cagoentóloquesemenea..........
Foto del Flickr. Autor: joe-aesmorga.

lunes

65 horas


Yo quiero trabajar sesenta y cinco horas, porque no quiero tener vida propia. No quiero tener aficiones, ni pasar tiempo con mis hijos. No quiero practicar deportes ni componer música, no quiero leer, ni escribir en este blog, no quiero montar en mi vespita y dar vueltas porque sí. No quiero pasear por la avenida y adivinar los nombres de los árboles, tampoco quiero criticar la política urbanística de mi ayuntamiento cuando me tomo una cerveza con mis amigos. No quiero cocinar un nuevo plato que he visto y que mi pareja desearía paladear. No quiero hacer el amor ni quiero chapotear en la orilla de la playa. No quiero visitar al chaval que está hospitalizado y no puede ir a clase. No quiero ver ese clásico del cine que ya he visto ocho o nueve veces y que me emociona como la primera.
No quiero ver la sonrisa de un anciano en el parque, ni comprar en la pescadería los sábados dándomelas de que sé cuando un pescado es bueno y fresco.
Nada de eso quiero hacer, sólo trabajar y dormir.
La foto es de Mangosta 77 (Flickr)

viernes

Varita mágica


Así es la vida. Uno está tocado por una varita mágica y puede continuar el camino. Otros están tocados por otra varita diferente. Mágica pero siniestra.
No sé si será que ya me siento una mujer vivida. He madurado a golpe de equivocaciones. Veo la vida de diferente manera a algunos años. Incluso meses. Cada día es diferente en mi rutina diaria. Pero es así, diferente, porque las circunstancias exteriores a mi vida lo hacen posible.
Hace unos días, una noticia me dejó muy triste. Era un día de felicitaciones para mí. No viene al caso el motivo, pero todas las llamadas eran alegres. Pero entre todas ellas, una fue de lo más inesperada y triste. Una antigua compañera me llamaba y me daba la noticia:un compañero se enterraba esa misma tarde. Joven como yo. Marido de una compañera con la que empecé a trabajar en mis comienzos. Un chico altísimo, buena gente, buen marido y padre, buen compañero. Activo como el que más. Hace un par de años me enteré que tenía una enfermedad de la que no ha podido escapar.
Como es normal, lloré. Y comencé a pensar en los turnos en los que él y yo trabajábamos. En lo que corríamos en los pasillos, en lo que hemos aguantado. En las risas que nos echábamos todos en las cenas de empresa por Navidad. En lo que nos dolían los pies de tanto trabajar. Entonces pensaba yo que habían dos varitas en ese momento pululando sobre nuestras cabezas. La de él y la mía. Una varita era mágica, la que me tocó a mí, la que hace que hoy sea yo la que esté triste pero viva.Otra varita era siniestra y terrible, la que le tocó a él. Y la que le toca a muchas personas. Esa varita no entiende de edades, de sexos, de religiones, de dinero...Te toca y ya está. A mí me tocará, pero espero que sea dentro de mucho.
Así, que por muy triste que estuviera, cogí aire. Entré en el salón de mi casa y besé a mis hijos y mi pareja. Y me sentí dichosa de estar viva. Disfruté del resto de la tarde y de la noche. Celebré el ser feliz. Al entierro ya no me daba tiempo ir. Justo cuando me informaban de la noticia era la hora del mismo. Pero mis recuerdos fueron un pequeño homenaje para él en ese preciso instante.
Foto del flickr. Autor: diminuta.

lunes

En cinco minutos...


Sí, me he propuesto hacer un post en cinco minutos. Son las 14:43 y a las 14:48 debe acabar. Estoy mirando el reloj del ordenador mientras escribo. Qué subidón de adrenalina. Noto los dedos que casi no los siento del puritito nervio. El nervio hace que piense bien si las palabras que escribo son correctas o no existen...Qué tontería. Pero ahora noto el nervio correr por mis brazos. Hasta la altura del hombro...Guau....Las piernas no las siento. Veo que no me va a dar tiempo a contar nada. Son las 14:45 y sólo he podido escribir estas tonterías...Madre mía. Me duelen los brazos. Lo que no voy a meter en los cinco minutos es la fotografía que va a ilustrar el post. Ahí suelo perder mucho el tiempo. Porque quiero coger la mejor. Otro día conseguiré hacer un post en poco tiempo, incluyendo la fotografía. Todo esto lo hago y me dicen por ahí:"Enciende la luz al acuario". Y yo contesto:"Ahora no, ahora no"....Jo. Ya son las 14:47. Cuando sea la hora se acabó...Ahora mismo....
Foto del Flickr. Autor: (David).
Foto que he tardado diez minutos en escoger.

viernes

Vitamina A y Zinc

Lo contaba Soledad Gallego hace unos días en este artículo. Un grupo de premios Nobel de Economía reunidos en Copenhague decidían qué hacer imaginariamente con una gran cantidad de pasta, de forma que la medida fuera lo más eficaz posible y redundara en términos de costes y beneficios en la humanidad.
Y resulta que lo mejor era dar a niños de una gran parte del mundo vitamina A y zinc. Pero no desde el punto de vista altruista, sino desde el punto de vista de lo que se conseguiría con una medida de tan poco coste económico en términos macro. El beneficio en lo referente a recursos humanos disponibles y desarrollo tendrían un impacto positivo descomunal.
El coste de tal medida no llegaría a 60 millones de dólares anuales, menos de lo que va a costar el fichaje de Cristiano Ronaldo por el Madrid, o de lo que nos gastamos en materiales desechables al día en Europa.
Os dejo el resto de la reflexión, pero para que no me entre más mala leche voy a poner una canción que me gusta mucho de otra que tampoco está muy bien que digamos.

martes

Glen Anthony Henry

Bueno pues este señor que canta en directo es Glen, un angelino con amplia y dilatada trayectoria que ha unido sus fuerzas con el señor Carlo Coupé (organista y compositor) para formar esta banda de soul funk. Han grabado este mismo año el álbum de sugerente título "Relax & Love" usando instrumentos y medios de grabación de los años 60 y 70.
El tema que os descubro es "I don´t Know" y si Marvin Gaye levantara la cabeza se pondría a bailarlo como loco con su compatriota.
Los amantes de los sonidos Motown estamos de enhorabuena, Carlo otra vez lo ha hecho: mejorar su proyecto anterior. Y eso que eran "The Sweet Vandals".