Sí amigos, hoy es el día, porque no es uno cualquiera, porque me he levantado y mirado al cielo y la ocasión era propicia. Porque iba en moto al trabajo, porque ayer no lo hice y me arrepentí. Porque no vivo en Suecia pero me siento como si viviera allí, porque soy un animal de costumbres. Porque ya estoy harto y no quiero que me ocurra más. Porque me compré un nuevo chaquetón que no me cubre las piernas, porque soy de los que sigue fielmente el dicho "ande yo caliente...", porque no me importa no parecer sexy así, por todo esto y por otras muchas razones hoy me pongo mis calzones largos que cubren todas las piernas, con un par y sin complejos. ¡Qué calentito que voy a estar! Envidia sana que tendrán algunos.
Así me voy a sentir:
Por cierto, hemos cambiado la imagen del blog para adecuarnos a los fríos invernales. La foto de cabecera es de Johnivara (Flickr).
sábado
jueves
Ríete conmigo.

Quiero reírme. Lo necesito. Y si recuerdo anécdotas, vivencias o historias mías o de alguien me vuelve a entrar la risa. Es que yo tengo mucha imaginación. Y lo veo todo con imágenes. Si es que yo no lo he vivido. Porque si yo lo vivo, las imágenes me aparecen más nítidas. La siguiente anécdota me la contó una antigua compañera de trabajo. Algo más mayor que yo y famosa por sus vivencias rocambolescas...
L. trabajaba ese domingo en el turno de tarde. Era verano y tenía que entrar a trabajar a las 15 horas. Ella que se va a la playa, en el Puerto de Santa María. Ella con su seiscientos. Ella con su carnet de conducir recién salido del horno. Después de haber "cateao" por 13 veces el carnet. Que digo yo que la naturaleza es sabia. Que si tú te sacas el carnet después de 13 veces de presentarte es que o los planetas se han unido o es que el examinador es tu hermano...No será porque eres muy hábil con el coche. ¿No creéis?
En fin, que se le pasa el tiempo a L. para ir a trabajar. Ella que acelera y acelera. Una pareja de guardias civiles que le dan el alto. Iban en moto. Ella que con los nervios, según me cuenta, no ve ná...Que tiene más miedo de la monja que es su supervisora (del hospital) que del civil. Ella que no para. El civil que se queda incrustado con el manillar de la moto en el capó del coche de L. La L. que se pone más nerviosa. El civil que hace lo que puede para decirle que pare. La otra tiene un momento de lucidez y se acuerda de donde está el freno. Y, sí, frena. Pero deja allí al guardia civil echando pestes por la boca. La otra que se va a trabajar. Y a los veinte minutos llega la pareja de la guardia civil a buscarla. La monja que la llama y la otra se pone a llorar como una Magdalena. Y se lleva una pedazo de multa. Y no se la llevaron presa por mediación divina. Ya se sabe, las monjas tienen algo de enchufe.
He de decir que la única vez que me monté con L. en coche, al cabo de los años, tuve el accidente automovilístico más doloroso de mi vida. Salíamos del trabajo, del turno de noche y nos embistió otro coche. Y todo porque L. se paró en un paso de peatones. El de detrás venía "embalao" y nos dio. La otra que llorando dentro del coche se lamenta que es la primera vez que respeta un paso de peatones y le pasa esto. Yo, toda dolorida le digo a "chillíos": "Hija de mi vida, y precisamente ese día tengo que estar yo dentro del coche. Es que lo mío es tener suerte"....
Foto del Flickr. Autor: Poketmonster(rsa)
martes
La psicología o el arte de poner nombre a cosas cotidianas
Siempre lo he sospechado, incluso cuando estudiaba la carrera. Una parte de la psicología se dedica a poner nombre a cosas que hemos nombrado de forma más trivial y así vender un nuevo producto o justificar comportamientos que socialmente se han corregido. Es muy útil para la sociedad porque así puede justificarse a sí misma cosas que son injustificables y útil para algunos psicólogos que se inflan a ganar dinero.
Este vídeo humorístico lo explica mucho mejor que yo.
Este vídeo humorístico lo explica mucho mejor que yo.
domingo
Nombres de película con dobles y hasta triples significados
Los blancos no la saben meter, en principio se refieren a las canastas de baloncesto, pero desde luego el primer sentido que un españolito de a pie le daría es el que todos ustedes están pensando. Por cierto, que el título original es White men can,t jump (Los blancos no saben saltar).
La mandolina del capitán Corelli, sólo recuerdo de este engendro que salía el Nicolas Cage y la Pe. El titulito de marras se las trae, porque en el hipotético caso que uno sepa lo que es una mandolina, le parece lo más cursi que se ha escrito jamás. También mandolina puede ser una metáfora de otra cosa que se toca un poco más abajo, pero vaya, que se cubrieron de gloria, esta vez el título sí es original.
La espía que me amó, lease deprisa y verán porqué traigo a colación este título de James Bond. No pasará a la historia, pero en mis tiempos mozos dio para unas cuantas risas.
Agárralo como puedas, otra infame del Leslie Nielsen. Tampoco es que el original fuera mejor (The naked gun, la pistola desnuda) los traductores españoles pensaron que traería algún equívoco y resulta que este da todavía más juego.
Les dejo reflexionando sobre títulos que les vendrán a la cabeza con el cartel de "Con faldas y a lo loco", original Some like it hot, o sea "A algunos les gustan calientes" que no me digan que no es buen título para tan excelsa obra.
La mandolina del capitán Corelli, sólo recuerdo de este engendro que salía el Nicolas Cage y la Pe. El titulito de marras se las trae, porque en el hipotético caso que uno sepa lo que es una mandolina, le parece lo más cursi que se ha escrito jamás. También mandolina puede ser una metáfora de otra cosa que se toca un poco más abajo, pero vaya, que se cubrieron de gloria, esta vez el título sí es original.
La espía que me amó, lease deprisa y verán porqué traigo a colación este título de James Bond. No pasará a la historia, pero en mis tiempos mozos dio para unas cuantas risas.
Agárralo como puedas, otra infame del Leslie Nielsen. Tampoco es que el original fuera mejor (The naked gun, la pistola desnuda) los traductores españoles pensaron que traería algún equívoco y resulta que este da todavía más juego.
Les dejo reflexionando sobre títulos que les vendrán a la cabeza con el cartel de "Con faldas y a lo loco", original Some like it hot, o sea "A algunos les gustan calientes" que no me digan que no es buen título para tan excelsa obra.
viernes
Dulces sueños.

No...Otra vez no. Esta noche mi pareja me despertó repentinamente. Había tenido una pesadilla. Y eran las cuatro de la mañana cuando sucedió. No pude conciliar el sueño de nuevo. Lleva teniendo pesadillas toda la semana. Porque no recuerdo lo que es dormir sin sobresaltos. Mi cansancio se va acumulando a lo largo del día. Termino el mismo deseando volver a la cama. Hoy quiero dormir a pierna suelta. Así que le digo cariñosamente a mi pareja que por favor hoy duerma bien. Le doy un gran beso y nos echamos a dormir.
Suena el despertador. No me lo puedo creer. No ha habido pesadillas. Hemos dormido de un tirón...Me giro y la mitad de la cama casi que no está revuelta. No entiendo. Enciendo la luz de la mesilla de noche. No veo a mi pareja. ¿Dónde estará?. Desde la cama pregunto dónde está. Nada. Ni un sonido. Me imagino que estará en el baño. Me levanto y allí no está. Recorro descalzo toda la casa. Ni rastro. Poco a poco el pánico se apodera de mí. Más cuando me voy dando cuenta que algunas fotografías que decoran el salón son diferentes. No sale mi pareja en ellas...¿Qué es esto? ¿Una broma de mal gusto?
La casa parece diferente. Tiene más sombras de lo normal. Parece tétrica, mortalmente vacía. No veo sus colonias, no veo sus libros, no huelo a nadie más que a mí. Abro el armario, la ropa está perfectamente colgada. Y tan perfectamente...sólo está la mía. Allí no hay rastro de ropa de alguien más. Parece que nunca la ha habido. No hay huecos de alguien que se haya ido. Ese ropero es sólo mío y ha sido solamente mío toda la vida...Nadie ha vivido conmigo. Me doy cuenta de que soy un solitario que se ha despertado como todos los días, sin nadie. Que todo fue un sueño.
Me miro al espejo y un escalofrío me recorre la espina dorsal: ALGUIEN RÍE A MIS ESPALDAS Y ME SUSURRA AL OIDO: "¿Quién tiene una pesadilla ahora".
Este cuento va dedicado a Alfonso. Un devorador de historias de miedo.
Foto del Flickr. Autor: _pop-eye.
miércoles
Días de radio
¿Puede una película de Woody Allen no parecer dirigida por él mismo? Sí y eso a veces, es una ventaja. Al menos en una película como "Días de radio" es fundamental. Se trata de una historia coral en la que una familia tiene todo el protagonismo, más que una familia norteamericana parece una familia italiana sacada del Fellini más puro. Sin duda, esto no es casual y Allen tributaba a su maestro un homenaje muy sincero. Pero además es un reconocimiento a lo que la radio ha significado en su persona. La radio y por supuesto, el jazz. De vez en cuando, se deja adivinar un toque Alleniano en algunos gags, lo que además realza la calidad de todo el filme.
Si estábais cabreados con el neoyorkino por "Vicky Cristina", siempre podréis reconciliaros con él disfrutando de esta película. En mi humilde opinión, bastante por encima de "Match point" y al mismo nivel de "Balas sobre Broadway".
Anoche, degustándola, recordé porqué me gusta tanto el musical y también porqué ese sujeto bajito y con cara de despistado nos ha hecho amar el cine por encima de tantas cosas.
Si estábais cabreados con el neoyorkino por "Vicky Cristina", siempre podréis reconciliaros con él disfrutando de esta película. En mi humilde opinión, bastante por encima de "Match point" y al mismo nivel de "Balas sobre Broadway".
Anoche, degustándola, recordé porqué me gusta tanto el musical y también porqué ese sujeto bajito y con cara de despistado nos ha hecho amar el cine por encima de tantas cosas.
lunes
Cuidados intensivos.

Cosas que pasan en mi vida últimamente me ha hecho pensar en éste post.
Nos pasamos toda la vida ejerciendo un verbo que es muy importante: CUIDAR.
Cuando nacemos no podemos valernos por nosotros mismos. Alguien nos cuida. Nuestros padres. Ese cuidado se prolonga hasta que llegamos a la adolescencia. Ahí es el único momento donde nosotros mismos nos tenemos que cuidar. Y es que ningún adulto nos entiende. Nuestros "similares" son expertos en jodernos. En definitiva, nos tenemos que valer por nosotros mismos.Porque si no vamos de culo...
Pasa el tiempo y decides unirte a alguien. Y entonces tú le cuidas y la otra persona te cuida a ti. Es una especie de trato. Y si funciona puede durar mucho tiempo.
De esa unión puedes tener descendencia. Y entonces te toca cuidar de ella tal y como lo hicieron tus progenitores. Hasta que llegan a la adolescencia.
Pero cuando ya no tienes que cuidar de la prole o mientras estás cuidando de ella(mi caso) la vida se te complica. Tienes que cuidar de tus mayores. A lo mejor no son tus padres. Yo no tengo padre y mi madre se conserva estupendamente. Pero tienes tías...Que no tienen hijos. Que no se pueden cuidar bien por sí mismas. Que no pueden cuidar de sus maridos. En fin, te toca seguir cuidando. Lo haces porque ya ella te cuidó de pequeña. Lo haces de mil amores porque tienes que hacerlo así siempre. Y hay veces que notas como van pasando los días y tú no te puedes cuidar. No tienes tiempo para casi nada. No sabes lo que es un día para ti sola. No tienes el control o las riendas de nada. Solo sabes que tienes que seguir sobreviviendo. Porque mañana puede ser un día aún peor que el de hoy. Y sientes que los próximos cuidados que vas a tener son los CUIDADOS INTENSIVOS DEL HOSPITAL...Sin embargo una sonrisa de esa persona te quita todo el cansancio. Y mañana será otro día, puede que mejor que hoy.
Foto del Flickr.Autor: Omar Eduardo.
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