Por casualidades de la vida, este curso he tenido que dar algunas horas de música en mi instituto. Hasta ahora va todo como tenía previsto más o menos, pero este trimestre, me he encontrado con un problema inesperado. Tenía programado trabajar con ellos la entonación, el estudio de la voz, ejercicios de respiración etc. Claro que, obviamente, necesito que mi clase de chavales de catorce años canten; y ahí empezaron las dificultades. Lo menos que me dijeron es que si me había vuelto loco. Les canté con mi aguardentosa voz demostrándoles que la vergüenza no es una de mis virtudes. Les puse vídeos de niños cantando, incluso me vendí al diablo invitando a una coca cola al primero que se atreviera, pero nada. De repente, en un momento de lucidez les digo: ¿quién tiene la PS2 con el "Singstar" ? Me levantan la mano cuatro o cinco. Traérosla mañana, es mi respuesta.
Todos cantaron jugando con el programita y se lo pasaron "monstruo". Cuando les pregunté porqué tanto rechazo a cantar el día anterior y hoy todo el mundo lo hizo a pleno pulmón me contestaron que lo de hoy no era cantar, sino jugar a la "Play". Tonto de mí, no haberme dado cuenta de la diferencia.
jueves
Cantar, ni de coña.
martes
Caja de herramientas.

Uy...Esto me suena a cuando hablamos de los bolsos de las mujeres. Pero es lo mismo, lo mismo...
En mi bolso hay de todo. En la caja también.
En mi bolso hay de todo pero no uso todo. En la caja también.
Mientras más grandes más tiestos caben.
Guardamos todo lo que nos encontramos.
Hay cosas que sólo entiende el que las guardó. No preguntes nada...
Hay otras cosas que es mejor que compres nuevas...pero no lo haces. Porque tú dices que eso vale todavía.
Si hay cosas electrónicas más contentos nos ponemos. Como niños, vamos.
Tenemos varios compartimentos. Cada vez más recónditos.
El tuyo es mejor que el de tu amiga, la de él es mejor que el de su amigo.
Yo nunca prestaría mi bolso preferido. El nunca prestará su caja de herramientas.
Hay una diferencia: nunca verás un desfile de modelos llevando cajas de herramientas por la pasarela. Aunque creo que se me ha ocurrido algo: voy a ser diseñadora de cajas de herramientas. Vais a flipar...
Foto del Flickr.Autor: Sara Eme.
Manu os explica lo que debe llevar una caja de herramientas.Yo a los veinte segundos ya no puedo más....el que quiera que lo vea entero.
domingo
¿Alguna vez lo han pensado?

Uno de los sectores públicos que más dinero se lleva de nuestros impuestos es la educación. Prácticamente en todos los países es así. Sin embargo y pese a la importancia que le damos, no está en el ojo del huracán del debate. Y no me refiero a los políticos que usan datos maniqueamente con fines partidistas. Tampoco a los medios de comunicación que sólo se interesan cuando hay violencia o cuando aparecen datos o rankings en los que salimos malparados. No, decididamente yo no escucho en la frutería o en la consulta del médico a padres debatiendo si sus impuestos están siendo bien o mal o usados en la educación de sus hijos. Más bien parece que todos asumimos que esto no tiene solución. Que casi el 30% de fracaso escolar se puede "tragar" como si tal cosa.
Urge saber qué queremos y a dónde pretendemos llegar. Y señalo varios culpables como artífices de esta falta de análisis riguroso. Primero, como ya he dicho, políticos y medios de comunicación. También los mismos profesores nos sentimos cómodos, estabulados, sin ganas de que nuestro trabajo sea puesto en entredicho, porque todos sabemos que la culpa de todo la tiene lo malo que es el alumnado o la poca implicación de las familias. Y es verdad, las familias deberían ser más partícipes de lo que pasa en las escuelas, porcentajes de menos del 20% como media en las elecciones a consejos escolares no dice nada positivo sobre ello.
Abramos un debate general, en el que todos nos interesemos por salvar al enfermo, o vamos a arrepentirnos más pronto que tarde.
La foto es de Emiliag (Flickr)
jueves
Virtudes y defectos

Uno de mis mayores defectos (aunque cada vez intento cambiar) es que me cuesta decidir por mí misma. Siempre espero que alguien, importante para mí, me de un empujoncito. Más que nada en decisiones importantes. No es que tengan que decidir por mí. Yo es que nunca sé si me voy a equivocar o no. Me da miedo. ¿A quién no? Pero siempre pienso que una mala decisión mía puede crear un efecto mariposa con resultados catastróficos...
Mi mayor virtud es que sé escuchar. Es lo que deseo. Y si ese alguien ve que me puedo equivocar doy marcha atrás y recapacito.
El caso es que, haciendo este "ejercicio" o post, me doy cuenta que con el paso del tiempo he aprendido a sacar lo mejor de mí y a guardar lo peor. Y también que mis hijos hagan lo mismo. Eso es lo bueno de vivir con alguien que siempre lo ha hecho así.
Foto del Flickr. Autor: MariClirk.
miércoles
Inmigrantes
Llegar hasta la frontera no fue fácil, miles de kilómetros aguantando el frío, con los pies a punto de reventar, sólo por la ilusión de darle un futuro mejor a mi familia.
No hay salida, en mi país no hay trabajo, no hay seguridad, no hay futuro. Las dudas han sido grandes, he empleado los pocos ahorros que aún nos quedaban y que servirían para pasar el invierno para poder ver la tierra prometida. ¿Qué me espera? ¿Dónde viviré? ¿Habrá trabajo para mí?
Mi contacto está esperándome tras aquella casa y con la suma acordada, a buen seguro, no habrá problemas. Un coche, unas luces; es la señal. No entiendo lo que dice pero me señala un hueco bajo el asiento en el que debo intentar encajar. Todo está oscuro, el miedo ha terminado por apropiarse de mí, quiero ver a mi compañera y a mi hijo. ¿Cuánto tiempo pasará hasta que pueda saber algo de ellos? Ya paramos. Un bocadillo, una botella de agua y una frase que suena a despedida. Estoy en una ciudad, muchas luces, muchos coches, frío, ¿dónde dormiré?
No importa, ya estoy aquí, y mi vida va a cambiar.
Más de un millón de españoles en 1973 habían emigrado a Europa, varios cientos de miles lo hicieron clandestinamente.
No hay salida, en mi país no hay trabajo, no hay seguridad, no hay futuro. Las dudas han sido grandes, he empleado los pocos ahorros que aún nos quedaban y que servirían para pasar el invierno para poder ver la tierra prometida. ¿Qué me espera? ¿Dónde viviré? ¿Habrá trabajo para mí?
Mi contacto está esperándome tras aquella casa y con la suma acordada, a buen seguro, no habrá problemas. Un coche, unas luces; es la señal. No entiendo lo que dice pero me señala un hueco bajo el asiento en el que debo intentar encajar. Todo está oscuro, el miedo ha terminado por apropiarse de mí, quiero ver a mi compañera y a mi hijo. ¿Cuánto tiempo pasará hasta que pueda saber algo de ellos? Ya paramos. Un bocadillo, una botella de agua y una frase que suena a despedida. Estoy en una ciudad, muchas luces, muchos coches, frío, ¿dónde dormiré?
No importa, ya estoy aquí, y mi vida va a cambiar.
Más de un millón de españoles en 1973 habían emigrado a Europa, varios cientos de miles lo hicieron clandestinamente.
lunes
Oigo voces

Ya está aquí la tonta del "bote". Y nunca mejor dicho. Es una agonía. Ha encendido la luz. Se está llenando la bañera. Se echa sales de baño. Las compró hace una semana. Luego usará la pastilla de jabón. Una pastilla hermosa, negra, grande, que hace mucha espuma y que huele estupendamente.Es verdad, y usará el champú especial para pelos teñidos. El acondicionador del cabello. Unos tarros grandes, robustos...Se los compró en el Carrefour el otro día. Había una oferta genial y además te regalaban un bolso de loneta. Luego se secará. Se untará el cuerpo de crema hidratante. Otro tarro precioso. Del color que se lleva este invierno...Y mientras, nosotras aquí. En este armario del cuarto de baño. Llevamos aquí encerradas meses. Menos esa que lleva dos años. Nadie nos saca. El primer día que nos vieron, fuimos cogidas con mucho afán y cariño. Nos observaron detenidamente. Si estaban más de un día allí, a las del día anterior nos "escondían" y volvían a coger las del día siguiente. Porque una señora amable que trabajaba allí tenía orden de "reponernos" si no nos veía. Nos metieron en una gran maleta. Y luego nos dejaron aquí, de aquella manera. Y no nos sacarán de aquí nunca. Quizás como el día que hicieron una limpieza general. Que a la más "anciana" la tiraron por presentar un color sospechoso...Agonía, que eres una agonía. Tanto guardar para NADA.
Sí. Oigo voces cuando me meto en el baño. Mi pareja cree que estoy loca. Pero lo cierto es que cuando abro el armario de mi cuarto de baño creo que me miran con reproche las muestras que me dejaron en todos los hoteles en los que he estado. Las voces que creo oír, son esas dosis pequeñitas de gel, champú...Creo que están enfadadas conmigo por haberme olvidado de ellas. Y me gustaría preguntar a mi psicólogo si alguna vez, alguien, usó dichas muestras...
Foto del Flickr. Autor: wicho.
sábado
Música de cine: David Rose
¡Qué le voy a hacer! Crecí viendo cine clásico en la tele y mi cerebro tiene grabadas las melodías de las películas de esos años. El responsable de algunas de ellas es este señor: David Rose

Sigan leyendo que no se van a arrepentir. Además de músico y compositor se casó con mi adorada Judy Garland , eso de por sí ya es suficiente para merecer mi atención, pero si les digo que es el autor de esta melodía, seguro que ya le situan.
Sin embargo, la que más me gusta es Gay Spirits, a ver si reconocen a alguien con mucha mala leche en este precioso vídeo.
Por último, no me resisto a mostrarles una de sus creaciones más conocidas. Sacad los pañuelos.

Sigan leyendo que no se van a arrepentir. Además de músico y compositor se casó con mi adorada Judy Garland , eso de por sí ya es suficiente para merecer mi atención, pero si les digo que es el autor de esta melodía, seguro que ya le situan.
Sin embargo, la que más me gusta es Gay Spirits, a ver si reconocen a alguien con mucha mala leche en este precioso vídeo.
Por último, no me resisto a mostrarles una de sus creaciones más conocidas. Sacad los pañuelos.
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