sábado

Erotik

Grieg es uno de esos compositores que suele ser profanado constantemente por los anuncios de publicidad y las películas de cine. Por eso, cuando escuchamos algunas de sus melodías parece que nos suenan, como si las conociéramos. Erotik, es una de ellas. Disfrutadla, pausadamente, como de un buen vino. Y no seáis mal pensados.

jueves

La experiencia de un buen vendedor.


Hace poco me cambió mi chico la cesta de la bicicleta. La que tenía puesta era un poco mala. Se me desenroscaba de donde estaba y a punto he estado en más de una ocasión de dar con mis huesos en el suelo.
Una de las tardes que yo trabajo él se dedica a ir a buscar una nueva. Va a una de las tiendas y le enseña el dependiente dos clases de cestas. Una de metal negra. Y otra de plástico negro.
Cuando vuelvo del trabajo me veo ya la bicicleta con su cesta nueva. Se pone y se quita en un pis-pas. Nada de enroscar ni desenroscar. Chulísima. Metálica y negra. Me pregunta si me gusta. Yo le digo que sí. Mejor que la otra. Por lo menos se sujeta bien y no provoca inestabilidad. Me dice que había otra de plástico...Le digo que no. Que de plástico no.
Ayer vimos una bicicleta en la calle con una de esas cestas de plástico. Por supuesto que no me gustó. Dónde va a comparar...
Y él se atreve y me dice: "Cuando fui a comprarla me enseñó el dependiente las dos clases de cesta. Y yo le pregunté cuál te gustaría más. Y él, muy sabiamente me respondió con otra pregunta ¿Cuál te gusta a ti, la de plástico? Pues llévate la de metal. Ya verás cómo aciertas..."
Y ACERTÓ.
Foto del Flickr. Autor: scre(A)nzatopo.

domingo

Peluquerías


Me gusta arreglarme yo el pelo. Sin embargo, cada cierto tiempo, voy a la peluquería. El otro día, sin ir más lejos.
Llamo antes por teléfono para reservar hora.
-J.Hola. ¿Puedo ir esta tarde para darme el tinte, cortarme y peinarme?
-Claro.
-¿A qué hora voy J.? Mira que no me gusta esperar mucho. Prefiero que me digas una hora en la que no tardes mucho en cogerme?
-Vente a las cinco de la tarde.
-Vale. Nos vemos luego.
Llegué a las cinco menos diez. A las seis de la tarde me sientan en el sillón para que me den el tinte. A las siete menos veinte me empiezan a poner el tinte. A las siete y media me lavan la cabeza. A las ocho y diez empiezan a cortarme el pelo. A las nueve menos cuarto ya tengo el pelo seco y estoy peinada...
CUATRO HORAS.
Empiezo a recordar por qué odio las peluquerías...
Foto del Flickr. Autor: Bartes Citizen.

viernes

NIños de la calle


España, siglo XXI, pero parece el XVI con los raterillos de 13 y 14 años deambulando por las calles y haciendo hurtos. La noticia que se comenta hoy ampliamente, demuestra hasta qué punto las cosas no han cambiado mucho. Bueno sí, ahora no son niños españoles, sino rumanos, kosovares, gitanos. ¿Qué nos pasa que no somos capaces de integrar a chicos de tan poca edad? ¿No se suponen que deberían dedicarse a formarse en vez de a la mendicidad y al robo?
Si la única alternativa que se nos ocurre es la policía y rebajar la edad penal, es que no hay alternativa para las "Nadias" que viven en nuestra sociedad. ¿No hemos aprendido nada de los "Vaquilla", "Toretes" y otros chavales famosos en los años 70 por sus fechorías? La historia se repite, treinta años después.

La foto es de Etiene Fajardo (Flickr)

miércoles

Donante


No me quiero morir aún. Me siento viva. Soy joven. Feliz. Tengo dos hijos como dos soles y una pareja divina. Pero si mañana me muero quiero que mis órganos sean donados.
Desde siempre he querido serlo. Recuerdo que el primero que me habló del tema fue mi padre. Qué lindo. Me decía que él quería donar sus órganos. Yo me ponía nerviosa de escucharlo. Eso significaba que estaría muerto y yo no quería eso...Cuando me veía así de triste el me decía: "Hija. Imagínate que me muero y que alguien, al cabo del tiempo, se acerca a ti y te dice: Mira estos ojos. ¿Te recuerdan a alguien? Pues tu padre fue el culpable de que yo volviera a ver." Entonces, algo, no se qué, me reconfortaría por su muerte. Me imaginé que varias personas podrían ser "salvadas" de vivir en condiciones infrahumanas. De vivir sin vista. Sin tener que estar dializadas durante toda su vida. Sin tener que estar medicadas. Siendo capaces de tener hijos. De ser personas normales. Como lo somos tú y yo. Como quiero que lo sean mis hijos y los hijos de mis hijos....
Así que yo, Agata, soy donante de órganos. Me saqué un carnet hace muchos años. Quiero que cuando yo muera mi muerte sea "fructífera"...
Tuve un primo que hace unos tres años tuvo un accidente estúpido con un quad. Estuvo en coma varios días. No llevaba casco. Cuando murió, con sólo 35 años, su esposa y madre, donaron todos sus órganos. Me sentí triste pero orgullosa. Su pequeña hijita seguro que estaría orgullosa de tan enorme desprendimiento...Porque cuando uno muere y lo entierran, de nada le sirve lo que "lleva puesto". Siempre que esté en buenas condiciones.
Con mi padre no pudimos hacerlo. Murió en un quirófano mientras lo operaban por segunda vez de su cáncer. Murió dormido, anestesiado, pero con una infección de caballo... Así, que le debo mi carnet de donante. Espero que muchos de vosotros opine como yo. Alfonso, recuerdo que el primer comentario que hice en un blog fue en el tuyo.Hablabas de una alumna que murió en el Instituto Coloma...No recibió a tiempo una donación...Yo ya te hablé de mi primo...Pero lo hice con otro nombre.
Foto del Flickr. Autor: El asterisco-rojo.

lunes

Los Soprano

Sí ya sé, ya sé, la mayoría habéis visto todas las temporadas, pero yo he llegado tarde a esta. La sigo por la Fox que la emite a razón de dos capítulos cada sábado. Aunque vamos aún por la tercera temporada ya puedo hacerme una idea de lo que "The Sopranos" ha supuesto para las series de televisión. Para empezar diré que me costó engancharme. No es una serie que impacte desde el principio. Requiere tiempo y paciencia. Además, distrae demasiado en la primera temporada la ropa de los personajes, bastante pasada de moda, incluso para le época en la que se rodó. No se si pretendían estereotipar a la familia o qué, pero este detalle es de lo peor de los Soprano. Tampoco me gusta las actuaciones sorpresa de algunos grupos que los productores han querido promocionar y que periódicamente meten con calzador en las historias. La mayoría de los grupos son de estilo pseudogrunge y pasaditos de época.
Quitando estas cosas negativas, Los Soprano son historias autoconclusivas con hilos que se mantienen a lo largo de las temporadas y que tienen como centro a Tony, un mafioso sin escrúpulos pero con una moral y códigos propios. Es un tipo familiar a su manera, amante de las tradiciones, putero y vulnerable. Cae simpático y hace que te identifiques con él casi desde el principio. Su mujer, hijos y amigos forman parte del universo Soprano que no admite salidas del camino trazado.
Sin darte cuenta, terminas formando parte de su familia y es como si cada semana desearas conocer un poco más de lo que acontece en su particular mundo. Mención aparte merece la relación entre Tony y su psiquiatra, una madura, pero atractiva Lorraine Bracco, alter ego del personaje que se encarga de juzgar sus conductas.
Os dejo con la intro de la serie, cuando termine, os contaré mis sensaciones.