domingo

Mitsuko Uchida

Hay personas que están tocadas por un don celestial y lo que hacen sólo es posible si ellas lo llevan a cabo. Los demás no podemos siquiera imaginar acercarnos a tanta perfección. Mitsuko entra en esa categoría. Si Mozart pudiera elegir a alguien para que interpretara su Sonata Fácil, creo que esta sería su elección. Es posible, que sus gestos distraigan, pero qué más da, ese sonido es perfecto. Nunca antes escuché a otro intérprete leyendo el romanticismo que destilan sus notas de esa forma.
Las palabras sobran, Mitsuko haznos callar.

viernes

Cordón umbilical


(No esperes que le eche mucho tiempo a hacer éste post)
Como en las malas relaciones, cuando uno corta...se siente mucho mejor. Cortas el cordón umbilical que te ata a un ser despreciable.
Así me sentí ayer.
Cuando no te valoran, te maltratan, te humillan, no te dicen nada bonito, no te sonríen, tengo que coger el coche para verte, dejar a mis hijos muchísimas horas, días de fiesta, noches...Entonces un día descubres que existe todo lo contrario.
Me valoran, me tratan estupendamente, me refuerzan positivamente, me dicen cosas preciosas con una sonrisa y carcajada en la boca, no tengo que coger el coche, no dejo a mis hijos solos tantas horas, ni en días de fiesta, ni por las noches...
Pues te fui infiel...
Y no me arrepiento de nada.
Hoy he ido a verte. Te he dicho, bueno a tu secretaria, que te abandono. Que llevo 22 años contigo y que quiero pasar página. Nunca creí que llegara éste momento.
Sí, antiguo jefe mío...Te dejo ahí. Con todo lo malo. Me voy con mi nuevo trabajo. Donde me han dejado fija ya. Con una jefa maravillosa que se harta de reír conmigo y me dice que está encantada de que trabaje con ella. Pero todavía eso no lo sabes. Te dejo y ni siquiera te daré más pistas...Si me hubieras cuidado hubiera estado contigo hasta la muerte.
Adiós...chulo. Sólo he tardado cinco minutos en sentirme liberada. ¿ Cuánto tardas tú en dormirte?
Mi vida es un tango. Ahora me toca bailar uno muy intenso.
Astor Piazzolla y "Adiós Nonino"


Va por tí.

miércoles

Incongruencias


A ver, yo no estoy de acuerdo con criminalizar a las mujeres que abortan, en otras palabras, estoy de acuerdo con la despenalización del aborto. Ahora bien, tiene que haber algún limite que nos indique cuando algo es éticamente censurable y en consecuencia punible y cuando no.
Yo no creo que dejar a una chica de dieciséis años abortar deba castigarse, pero de ahí a que lo pueda hacer sin que lo sepan siquiera sus padres o tutores... ¿No es una incongruencia que se castigue el consumo de alcohol en la via pública de los menores y se ampare lo anterior? ¿Son dieciséis años suficientes para poder tomar una decisión así sin asesoramiento familiar? ¿Por qué entonces la mayoría de edad a los dieciocho?
¿Por qué no permitir el libre acceso y salida a los alumnos de Institutos de esa edad? Podría darse el caso de que una chica tuviera cita para ir al ginécologo para interrumpir el embarazo y no pudiera ir porque no se le permitiera salir del centro sin el permiso de sus padres. Alguien no se ha sentado a pensarlo detenidamente.

La foto es de Oberazzi (Flickr)

lunes

¿Qué pasó?


Hace unos días me sucedió algo extraño. Sí es verdad que hay veces en las que no estoy tan alegre como siempre. O veces en las que estoy más cansada. El caso es que lo que me ocurrió me asustó. Pues nunca me había ocurrido.
Era por la mañana. Un día laboral donde yo trabajaba sólo por la tarde. Para no estar sola en casa me decidí a dar una vuelta. Llegué a un Centro Comercial. Entré para ver escaparates. Pero a medida que iban pasando los minutos una pena enorme me iba embriagando. Lo notaba en mis pasos. Lo notaba en mi cara. Lo notaba en mi cabeza...
No quería estar allí. Quería irme. No sabía dónde. Por un momento me decidí a ir al colegio de mis hijos y sacarlos de allí con la enorme necesidad de abrazarlos. De la misma manera loca pensé en hacer lo mismo en el trabajo de mi pareja. Necesitaba abrazarlo. Necesitaba calor humano. Como si no fuera a verlos nunca más. Como si al salir yo de allí algo me ocurriera, algo como trágico.
A duras penas conseguí salir del Centro Comercial. Pero lo hice llorando a mares. Allí estaba yo, toda una cuarentona con tonterías. No podía parar de llorar. La gente me miraba extrañada. Incluso un señor me preguntó si me encontraba bien.
Me monté en el coche. Y no podía arrancarlo, no en ese estado. Cuando miro al lado, al coche que está aparcado a mi derecha, veo que cuelga una cartulina del espejo retrovisor. Una cartulina hecha por un niño que dice:TE QUIERO PAPA. NO TE OLVIDO NUNCA.
Para qué la leí...
(La verdad es que últimamente parece que barrunto algo malo)

sábado

El cincuenta por ciento


Noticia de hace unos días: " El cincuenta por ciento de los alumnos de 3º y 4º de Eso ha repetido algún curso". Cualquiera que lea este titular llegará fácilmente a estas dos conclusiones, la primera que el sistema educativo actual tiene males de fondo que necesitan cirugía urgente y radical. La segunda, que una medida en principio drástica, aplicada de forma generalizada pierde su sentido.
Los docentes, las familias y los alumnos nos hemos acostumbrado demasiado pronto a que los alumnos puedan repetir y que eso sea considerado como normal. Hacer que una persona deje de estar con el grupo de personas con el que se ha ido criando, que se le obligue a permanecer un año más en el sistema y lo peor, que ello casi no sirva para nada dice bien a las claras lo errados que vamos en este asunto.
Sería deseable que se publicara el porcentaje de éxito de las repeticiones, medido en el número de alumnos repetidores que promocionan sin asignaturas pendientes. Manejamos datos que nos dicen que casi el 90 % de estos alumnos vuelven a suspender.
Si la medida no funciona, ¿por qué llevarla a cabo? dejemos simplemente que pasen de curso y reforcemos el aprendizaje de los alumnos en el que por edad le corresponde, si tiene que estar un año más que sea al final de la etapa. Sospecho que los resultados serían mucho mejores.

miércoles

El Caso


Cuando era pequeña recuerdo un periódico macabro. Mi curiosidad podía conmigo. Eso de que tus padres te prohibieran algo...era lo más apetitoso para nosotros. Una de las veces,pasando por el kiosco para ir al cole,mi padre se paró a comprar tabaco. Y allí estaba. Con todo su esplendor. Anunciando "Horror en el cortijo". Esas fotos de los protagonistas. Me daba igual quién era la víctima o el asesino. Eran caras de otro planeta. Comentarios en la calle como "Vamos a salir en El Caso" me hacían volver la cara para mirar el rostro de quien había dicho tal comentario y a quién se lo hacía. Podría ser la riña de dos ¿enamorados?...que con mala suerte verían muchos españoles en la portada de dicho periódico. Eran sucesos que,la mayoría de las veces,se producían en pequeños pueblos. Casos, casi siempre, relacionados con violencia de género. Ahora que soy mayor...mucho más mayor...no entiendo por qué me gustaba ver las portadas de El Caso. Si todo lo que ponían era lo que ahora vemos por la televisión: muertes injustas, la mayoría, de mujeres indefensas. Accidentes. Robos. Pero en aquella época, al igual que ahora, nos gustaba el morbo. Ver fotos siniestras. Ahora, con la televisión e internet...estamos servidos. Demasiado para mi gusto.






¿Qué fue del diario El Caso?


lunes

Metti una sera a cena

Para los que sois asiduos a este lugar, no os sorprenderá que proponga hoy un tema de Morricone de su etapa setentera, banda sonora de la película del mismo nombre.
La he descubierto no hace mucho, y he encontrado distintas versiones. En la primera, junto con Edda Dell,Orso la más clásica, encontraremos las influencias que movieron a autores patrios como Algueró.



La bossanova que hay dentro del tema se aprecia claramente cantándola Dulce Pontes.



Y por último esta versión Jazz de Nosso Mar, la más sorprendente y "Manhattantransferiana"