lunes

3000


Más de 3000 personas mueren al día en el mundo por accidentes de tráfico. Una cifra escalofriante. Una cifra que se multiplica por muchas más. Por los familiares de esos muertos. Por los amigos. Por los compañeros de trabajo. Por lo que cuestan a las aseguradoras. Por lo que cuestan a la sanidad. A los bomberos. A ellos mismos. Cuando nos dicen que se ha estrellado un avión y se mueren más de cien personas es una tragedia. Claro que lo es. Pero cuando son 3000 personas al día nadie nos echamos las manos a la cabeza. Porque muchas de esas muertes pueden evitarse. Se evitan no bebiendo alcohol. No corriendo. Cumpliendo las normas. Y, lo más irónico, es que tú lo haces. Lo haces todo bien. Tu único fallo es...tropezarte de frente con algún imbécil de turno que dice que "controla" cuando ha bebido y debe conducir.
Si esas personas fueran a la cárcel directamente. Si tuvieran ellas que pagar de su bolsillo todos los gastos hospitalarios. Si tuvieran que mantener a las familias que han roto...otro gallo cantaría.
Mucho cuidado en las carreteras...mis hijos y yo vamos por ellas. Y yo no quiero morir por culpa tuya ¿te enteras?

sábado

Herencia


No me gustan las herencias. Ello conlleva que se tiene que morir alguien. No quiero heredar nada. Todo lo quiero en vida de esa persona.
Poco he heredado, afortunadamente. Cuando murió mi abuelo me llevé dinero (que pertenecería a mi difunto padre) y algo más personal: su bastón y un juego de vasos antiguos.
De mi padre sólo tengo una fotografía. Suena raro ¿verdad?. No tengo nada más físico de él. Lo poco que tenía (murió con 47 años) lo tiene mi madre.
Pero cuando me pongo a pensar qué he heredado de él...me quedo con lo que he descubierto:
Soy una mujer madura. Cariñosa. Capaz de hacerte reír aunque no tengas ganas. Capaz y capataz de estar contigo en los momentos malos, chungos, dramáticos. Que todos tenemos momentos así pero tenemos poca gente de la que tirar.
No quiero presumir de cómo soy. Pero no soy mala. Del montón. No te digo que sea perfecta...porque no lo soy. También heredé de él su genio. Sus ojos. Me gusta cuando algún amigo suyo me ve y me dice que me parezco a él.
Sin embargo mi padre, que no era perfecto, consiguió que una niña rara, tímida, introvertida, que pasaba sus recreos en la capilla del cole porque no tenía con quién estar...fuera amiga de sus amigos. Fuera buena gente. Fuera...AGATA.
Y mi mejor herencia es ser buena gente. Puede que muchos de los que me conocen no piensen así...pero aquí está esta mujer. Dispuesta a lograr que seas feliz por varios minutos. No dejaré que pase lo contrario. Y si eso sucede...es que necesito un abrazo. Sólo quiero que los demás estén bien. Eso sí...no seas malo...porque Agata, cuando alguien le hace daño, es perversa.

jueves

Nada de sexismo


Vivimos un tiempo realmente afortunado. Cuando yo era un niño, ni por asomo se le ocurría a un chaval decir que quería para sus regalos de Reyes una muñeca. Si se le ocurría pedir una cocinita o tenía como heroína a "Esther" era observado con atención por sus familiares y amigos y en el mejor de los casos recibiría una frase de desaprobación. En el peor, pues ya sabéis.
Mi sobrino que tiene tres años es el ejemplo de que el sexismo va quedando atrás. Desde muy pequeño gusta vestir camisetas rosas, es su color favorito. Se pone trajes de la madre. Las barbies son su juguete preferido y se traga todas las películas de esta, empezando por la de cascanueces y terminando por la de moquestera.
Su abuelo, fruto de una educación anterior, no entiende como su madre le permite estas cosas. Frecuentemente se enfada porque cree que su nieto no crece como debiera.
Desde luego que su orientación sexual futura poco va a tener que ver con sus hábitos lúdicos infantiles, de hecho, viéndolo objetivamente, es un niño de tres años más bien travieso, al que gusta comportarse como le da la gana. Vamos, lo normal.
Para colmo de males, ahora va diciendo que tiene una novia en la clase y que ella quiere serlo todo los días menos el domingo, que se va a casa de sus tíos.
Como se puede ver, lo mejor en este mundo es carecer de complejos y ser feliz, jugando con barbies o con lo que uno quiera, a fin de cuentas esta vida es un suspiro.
La foto es de Guspim y está sacada de Flickr.

martes

Starky y Hutch

Cuando era pequeña tenía preguntas que no sabía a quién hacerlas. Y es que, cuando veía una película extranjera, alucinaba cuando se bajaban del coche y no cerraban la puerta del mismo con llaves. Que los protagonistas tenían que ir a la oficina de alguien...pues nada, conseguían aparcar en la mismita puerta. Y eso que los coches de los 70 americanos eran de tres metros de largo, oigan. Siempre entraban en el piso y se habían dejado la luz de la mesita del salón encendida. Nunca había nadie. Siempre vivían solos. Pero la luz ahí estaba. No cenaban, abrían la nevera y la volvían a cerrar.
Lo que más me asombraba eran las persecuciones en la ciudad. Esos coches enormes girando por las calles. Esos cubos de basura volando por los aires. Esa gente huyendo despavorida. Esos malos atrapados por los buenos. En este caso Starky y Hutch...Yo era más de Hutch. La elasticidad de estos dos correteando y saltando por las callejuelas y los coches...En fin.

sábado

Grazing in the grass

Grandísimo tema el de Hugh Masekela, instrumental y lleno de ritmo.



Pero hete aquí que una banda funky de las de verdad, versiona el tema y le pone letra, el resultado es el siguiente,



Como veis, se trata de dos canciones totalmente diferentes. Os dejo para finalizar, la revisión que Willie Bobo llevó a cabo, más cercana al original, pero con otro tempo.




¿Cuál es mejor? A mí me gustan las tres.

viernes

Cómo perder un trabajo por flojo


Hay cosas que de verdad que no entiendo.
En unos momentos que vivimos de crisis. Donde el trabajo es una joya valiosa. Todavía existe una especie que yo denomino "pasotas".
Donde trabajo ahora contrataron a un chico. De eso hace tres meses. He de reconocer que al principio no le ví con futuro. Pero me dije: "Agata, no seas mala. Dale una oportunidad. No te dejes llevar por la primera impresión". El tiempo me ha dado la razón.
Tú no puedes tener 27 tacos y no haber trabajado nunca. No lo digo porque no tengas oportunidades...lo digo porque eres más flojo que un muelle de guita. Tú no puedes llegar a trabajar veinte minutos o media hora (mínimo) tarde, día sí y día no. Eso es una falta de respeto para el resto de personal. Tú no le puedes preguntar a la jefa (dueña) de allí que qué supone entrar a las 9 de la mañana: "Hijo mío, eso supone que a las 9 tienes que tener el uniforme puesto y las historias de los pacientes en la mano. No que te levantes a esa hora..." Tú no me puedes decir (cuando intento explicarte lo que he aprendido) que tú "controlas" bien, ESO EL PRIMER DÍA. Pues cuando me toca irme antes que tú y estoy vestida ya de calle no me llames a voces delante del paciente a preguntarme lo que te intentaba explicar. No puedes tardar 15 minutos en dar una cita telefónica. Ni quitar el contestador cuando yo llego para que tú no tengas que coger las llamadas solo. No puedes tener esa cara de "alelao" y ese pelo lleno pringue de cara al público. Tú no puedes enfadarte cada vez que se te dice que eso no se hace así...que es de otra manera...
Porque pasa lo que pasa: que te despiden. Tú no sabes la oportunidad que has desaprovechado. Con los tiempos que corren...No sé qué va a ser de tí. Y no...no me da pena. Pena me da de que alguien más trabajador que tú no haya podido estar ahí esos 3 meses.

miércoles

Pinpanpun dígame (2)


Llaman al teléfono:
- Pinpanpun dígame...le atiende Agata.
- Hola. Mira. Mañana tengo una cita a las 10.
-( Compruebo en el ordenador su nombre y, efectivamente, tiene cita la señora a las 10) Sí, señora. Tiene usted cita mañana con nosotros a esa hora.
- Ay, hija, es para decirte que a esa hora no puedo ir.
- De acuerdo señora. ¿Quiere que le anule la cita? ¿Se la doy otro día?
- No. No puedo ir a esa hora. Voy a ir más tarde.
- Señora. No puede venir más tarde. Hay pacientes que vienen más tarde y tienen su hora cogida.
- Pero yo voy a ir más tarde porque mi amiga Maripuri viene del Puerto y me voy a tomar un café con ella y luego nos vamos de compras.
- Lo siento señora. No podemos hacer eso. Lo que podemos hacer es otra cosa. Yo le voy a anular la cita y se la doy para dentro de un mes que es cuando el doctor Fenfen le podría atender.
- Ah, no. Yo no voy a esperar un mes. Le diré a Maripuri que se venga conmigo a Pinpanpun.
- Pues muy bien. Mañana nos vemos.