Felicidades a todos los que celebren su onomástica hoy. Y a los que hoy celebren otras cosas. Anoche estuve mirando el fuego y pedí varios deseos. Las cosas malas las iba quemando mentalmente mientras observaba cómo el fuego hacía su trabajo de devorar. Respiré tranquila cuando el mismo se apagó. Noté alivio al presentir que lo malo se iba a ir de mi cuerpo y de mi entorno (espero que así sea) Por otra parte pedí tres deseos. Pedí tres porque no me hacen falta más. No sé si la costumbre es esa. Si quemas lo malo y guardas lo bueno. Pero yo quiero que sea así. Que sea así. No me hace falta nada más. Sólo no ser yo como el fuego que lo devora todo. ¿Lo conseguiré?
Desde que ví a Javier Bardem en Jamón Jamón quise ser una chica... jamón. Pero con él me he ido desinflando mucho. Se ha sentido maravillosamente protagonista e indiscutiblemente se ha pavoneado como si fuera un espléndido actor. Todo lo contrario que con Robert Downey Jr. Con Robert fue al revés. Me pareció un engreído. Hubo una época de su vida en la que cayó en lo más profundo de las miserias humanas. Salió de las profundidades más fuerte que nunca. Con el paso del tiempo me cautiva su mirada y su saber estar. Me resulta hasta elegante. Bardem ahora es lo que Downey Jr era hace años: una caricatura de sí mismo.
No es para tirar cohetes, pero este coleguita ha sacado una canción que se puede oir. Aunque tocado por las grandes compañías, este tema guarda frescura e influencias reconocibles. No he querido escuchar ningún otro tema del muchacho no sea que me decepcione. Bien, algunos jóvenes siguen el buen camino. Jason Mraz se llama y "make it mine" el single en cuestión. Buen lunes y a ver qué hace España.
Sí, ese ruido infernal que hay en la televisión cuando ves un partido son las vuvuzelas. No puedes estar ni cinco minutos sin volverte loco. Ahora se ha demostrado que son malas para la salud. Y no sólo por escucharlas. También han descubierto la manera de quitar el sonido de las mismas mientras te deleitas (yo no) viendo tu partidito. Y a mí no me queda otra cosa que decir al primero que vea tocar una: vuvuzelavoyameterporlaoreja.
Si no cómo puede ser que en los últimos meses se hayan empezado a emitir en las teles unos programas en los que la gente enseña sus casas. Normalmente suelen ser parejas de profesionales liberales, con niveles culturales altos y aparentemente responsables y buenos ciudadanos. Muy progres y muy modernos. Predominan los arquitectos que cómo no, enseñan el proyecto de su vida: su casa. Lo que ocurre es que casi todas las casas son iguales, con lámina de agua sin borde, con mucho espacio vacío y acristalamiento y con mucho blanco por todos lados. Vista una, vistas todas. Para mí, esto es una versión modernizada del señorito andaluz, que hacía ostentación de sus bienes, pero al menos estos lo hacían discretamente y sólo entre sus iguales. Ahora no, si se puede causar envidia, mejor en la tele y así mi vecino se pondrá verde al verme. El problema es que esta gente pierde la perspectiva e incluso el pudor. No les importa enseñar sus bragas y gallumbos e incluso las fotos de sus hijos pequeños con tal de fardar de casa. Otra cosa que me repatea sobremanera es que ahora las casas no las enseñan las señoras, sino que los caballeros se han hecho expertos en decoración (colonial, fen shui o lo que haga falta) y no dejan ni hablar a sus parejas, demostrando así que el machismo tiene muchas formas de actualizarse. Desde luego, la crisis está entre nosotros, pero la crisis de imbecilidad.
Si os digo que voy a hablar de Henry Ian Cusick se os pondrá cara rara. Si os digo que voy a hablar de Desmond (sí, ese chico moreno de pelo largo que salía en una serie donde los guionistas se han quedado descaradamente con nosotros) se os pondrá cara rara. Pero es que es uno de los personajes que más me gustaban. No hacía falta que él hablara. Me gustaba la manera de mirar. Su amor contra viento y marea por esa Penélope. Su manera infatigable de buscarla y buscarla. El caso es que su cara me sonaba (no, no es mi vecino de al lado) Y el otro día lo ví claro... Ya sé la cara que va a tener Henry cuando sea más mayor... Pero no quiere que lo diga.
El caso es que fue el primer disco que regalé...allá por el 85. El vídeo clip me gustaba mucho. Originalmente sencillo. Hoy os los pongo para que éste lunes sea más originalmente sencillo que los demás. A disfrutar. Hoy, dedicado a todos los que vivimos los 80 en plena adolescencia. Los que íbamos en pandilla a la Pandilla. Y a la Calle Zaragoza... Y a todos los que ya no volveremos a ver.