domingo

Un día en las carreras

Si queréis ver uno de los momentos más auténticos de jazz en una película no deberíais dejar de ver este vídeo. Voces estupendas guiadas por Harpo y su flauta cual representante de Hameling.
Swing puro. Buen lunes estival.

viernes

¿Otra vez?


Reconozco que me da tirria cada vez que escucho de ellos últimamente. Aunque no sean los culpables. Antes no me pasaba.
Cuando él le dio el beso a ella chillé de la sorpresa. Me encantó que con eso le cerrara la boca a los que habían dicho que ella le había despistado al principio.
Lo que no soporto es que no los dejen en paz con lo que eso conlleva: que a mí tampoco. Porque los veo por todas partes. Voy a tomarme el te y los veo dentro de la bolsita. Voy a maquillarme y los veo en la barra de labios...
No sé...creo que tengo Ikercarboneritis aguda.

miércoles

Los arreglos setenteros de Serrat

Sé que piso un callo y que muchos me acribillaréis con lo que voy a decir, pero no puedo soportar los arreglos de muchas de las canciones del hiperadmirado Joan Manuel Serrat. Sin menospreciar a otros, considero que letras como "Lucía" o "Aquellas pequeñas cosas" son de lo mejor que se ha escrito en la lírica española.
Sin embargo, nuestro cantautor, se dejó llevar por la moda de la época y permitió arreglos realmente infumables, con bajos directamente influenciados por la música"disco" y baterías que no tenían ninguna relación con lo que cantaba.
Escuchen la adaptación de este poema de Miguel Hernández,



los vientos, la sección de cuerda, y el conjunto hacen que sea infumable. Encima ese piano barroco y esa travesera...
En fin, no me guardéis rencor.

lunes

Bach Panther

Que el jazz y la música barroca tienen mucho que ver queda patente en esta fuga de Stephane Delplace. Si Bach levantara la cabeza, muy probablemente admiraría a Charlie Parker o a Mile Davis.
Disfrutemos de la sintonía tan entrañable que introducía a nuestra querida Pink Panther a través de los ojos de Delplace.

jueves

El fútbol y todo su misterio


Sí. El fútbol es misterioso para mí. Para una mujer que no entiende de fútbol. Que no sabe qué es un fuera de juego. Que por más que me lo expliquen...no me entero. Para una mujer que no sabe por qué un arbitro no termina agotado de tanto andar campo para arriba campo para abajo. Como si fuera un cabrero.
Que no entiende por qué siempre enfocan a los que escupen.
Que no logra entender lo de las tarjetas de colores: amarilla y roja. Porque una patada a Xavi Alonso en pleno pecho con esa fuerza y esa mala leche sería para mí motivo de expulsión sin tarjeta ni nada: DIRECTAMENTE.
Sí. El fútbol es un misterio. No logro entender cómo hace que de tu boca salgan sapos y culebras cuando fallan un tiro. Y cómo, de una manera rapidísima, te salga un "Buen tiro, cojones, eres el mejor mecagontóloquesemenea"
No puedo creer que los futbolistas no puedan jugar sin la camiseta cuando ellos (los jugadores) y nosotras (sí, nosotras) lo estamos deseando.
Por qué no salen las entrevistas en los vestuarios. Por qué no hay más Saras Carboneros por ahí (vivan las novias guapas y con ganas de decir "Mi novio es el portero como el tuyo es el butanero, QUÉ PASA")
Eso sí, lo que entiendo es que un grupo de chavales se lo pasen genial jugando con clase. Y que se vuelvan en un avión junto a los periodistas que han estado fuera de sus casas cubriendo el mundial. Todos juntos y pasándoselo bomba.
Equipo holandés...un saludo (de una que no entiende de fútbol, como vosotros)

martes

Vinoble 2010 (I) PX Viejísimo de Maestro Sierra


Teníamos pendiente varias entradas para dar cuenta de la visita que Ágata y un servidor hicimos al Vinoble 2010 en el que , como es costumbre la calidad es una seña de identidad.
Este año, la organización ha cambiado y algunos pequeños cambios se han notado, por ejemplo las sesiones de maridaje o las catas abiertas a todo el público en una plaza de Jerez.
Vámonos a lo que vamos, estos son los vinos que probamos y las sensaciones que nos provocaron.
El primero que probamos fue este PX de Maestro Sierra, el mejor PX de los que catamos, sin duda. Resultaba muy equilibrado y sin pico de acidez, lo que desde nuestro punto de vista estropea algunos dulces. El color casi negro, muy opaco. En nariz, agradable, sin destacar ninguna cualidad. En conjunto, muy buena elección. El precio entre 45 y 60 euros, no está mal, para tener en cuenta la calidad del producto.