viernes

Vivir bajo tierra

Todos sabéis lo que está pasando en Chile con los mineros atrapados. Me resulta inimaginable, no ya cómo es estar a cientos de metros, sino tener que sobrevivir así más de tres meses. Seguramente las capacidades de los seres humanos se agudizarán en esas condiciones porque la supervivencia es uno de nuestros pocos instintos, sin embargo amenazas de todo tipo acechan el feliz desenlace. Primero, que haya más derrumbes, cosa que al parecer es probable y después que la convivencia de treinta y tantas personas casi a oscuras, sin ocio de ningún tipo, sin comida digna. Es como un polvorín que puede explotar en cualquier momento.
Será interesante saber como son capaces de superar el día a día, quién será el lider que dirima los conflictos y de qué forma.
En estos casos, tener un objetivo común ayuda. Salir me parece el mejor.

martes

Orquidea de reclamaciones


Tener una orquídea en casa no parece ser tan fácil. Y si no...
Vamos a un centro comercial y la vemos. Monísima. Bien cuidada. Espectacular. Parece pedir que nos la llevemos a casa porque donde está no es lugar para plantas ni flores. Vale 9 euros. Y viene en un tiesto de cerámica.
Pasamos por caja para pagar y ya me veo venir a la cajera...
-"Ummmm"
-"Señorita, el macetero viene con la orquídea"
A esto que mientras pasa el resto de la pequeña compra está llamando a alguien por teléfono. Le pago y cuando me voy a ir me dice que me tengo que esperar para que le confirmen si es verdad lo que digo o no. Me estoy cabreando por momentos. Le decimos que no estamos robando el tiesto. Es más, nos parece tan pequeñito y ridículo que hemos visto otro más bonito que hemos comprado junto la orquídea.
A ella le da igual. Ya me ha cobrado y ha llamado a la de los patines (sí, Alfonso) para justificar lo que digo...
-"De acuerdo, señorita. Usted me va a hacer perder el tiempo. NO se fía de mí. Pues nada, ya que lo pierdo vamos a pedir la hoja de reclamaciones"
-"Señora...es que hay mucha gente que roba"
La mare que te parió...
-"¿Está metiéndome en el saco de los demás?"
Justo cuando mis hijos me acompañan voy a robar una mierda macetero...
Terminamos por poner una hoja de reclamaciones. Entendemos que la señorita no puede saber si es verdad que el macetero va con la orquídea o no. Pero, eso sí, yo lo cobro y no te mueves de aquí para saber si lo has robado o no con el resto de los clientes mirándote.
¿Te pidieron disculpas?

lunes

Laura

Una canción como esta merece más de un minuto de vuestro tiempo. David Raksin demuestra con creces por qué fue uno de los más grandes compositores de bandas sonoras de la época.
Jazz puro que va directo al hígado, como un derechazo de boxeador.
Parece increíble hacer algo tan hermoso.


sábado

Comodidad

Pues volvamos a hablar de gallumbos. Resulta que a uno le gustan los susodichos, cómodos y sufriditos (como decían en una película), pero sobre todo que se ajusten correctamente y no esté saltando libremente lo que tiene que estar sujeto. Así que dispuesto a gastarte una buena pasta en el bienestar personal compruebo lo mucho que ha avanzado la técnica, de algodón, de lycra, mixto, en fin una amplia gama de texturas. Sin costuras, bóxers, slips, la repera. Como es normal, no dejan que te los pruebes, no deben conocer calzoncillos otro cuerpo que no sea el propio de su dueño.
Finalmente compro unos que son ajustables, sin hilos que marquen, suaves, una gozada.
Cuando llego a casa, me los pruebo y compruebo que eran mi talla, a veces es imposible adivinarla porque vienen en cuarenta nacionalidades, además ¿quién se sabe su talla de gallumbos? Empiezo a moverme contento de mi compra, porque eran seis (tiré la casa por la ventana) cuando noto un pinchazo extraño en la cintura por la parte de la espalda, joder qué será esto. A lo mejor un hilito suelto. No le hago caso y noto esta vez muchos pinchazos en la misma zona. Vaya, esto hay que revisarlo. Lo miro y compruebo con horror una súper etiqueta cosida con hilo de nylon que dice: "Centro de oportunidades de El Corte Inglés". Mucha comodidad, mucha moda, mucha tecnología y ¿para qué?

Aquí unos maromos demostrando lo cómodos que son sus calzones.

jueves

Vinoble (II) Gran Barquero PX

Este PX no es excelente. No destaca en nada, aromas a tomates verdes, gusto anodino pero equilibrado. Para ser un Montilla esperaba mucho más. Lo mejor el precio (entre 7 y 10 euros).
No tuve la oportunidad de catar algún otro vino de esta bodega que resultara más generoso, porque tenía excelentes noticias sobre ellos, en fin, otra vez será.

lunes

Lunes Terence Trent D´arby

Qué de tiempo sin escucharte querido Terence. Hoy eres el protagonista del lunes con encanto de un mes de agosto infernal de calor.
Un placer saber de tí.
Otro placer sería escucharte en directo.

sábado

Niños pijos en la playa


Suelen ser familias numerosas. Mínimo dos ó tres niños por pareja. Lo que hace que se propaguen de manera rápida. De aquí a unos años no vamos a caber en la playa.
Van siempre con el mismo modelo de bañador. Y ya me explico por qué. Se suelen unir varias parejas con sus respectivos vástagos. El número de niños es elevado por grupo. Para tener vigilados los tuyos no te queda otra que vestirlos con el mismo bañador. Con el mismo estampado. Tú giras la cabeza y si se te mueve el niño de sitio ya lo localizas por el bañador. Es difícil tener mínimo 3 niños y que no se te pierda o lo confundas con el de tu amiga Cuca. Además, como les pasa a sus padres, todos los niños pijos son iguales.
Lo que me llama también la atención es que esta clase social casi nunca se sienta en la playa. Están de pie casi todo el rato haciendo vida social con el resto de los de su clase. Comentarán los negocios que tienen, las regatas que han ganado, el último coche que se han comprado...
También van algunos con sus criadas a la playa. Sabes que no es su hermana porque casi todas son sudamericanas. Ellas son las encargadas de poner el bronceador a los niños. De bañarse con ellos. De buscar conchas con ellos. De reirse con ellos. Una pena para los padres. Y mi más sincero homenaje a estas mujeres que tienen que hacer con los hijos de otras lo que no pueden con sus hijos en ese mismo momento. Lo mismo los tienen a miles de kilómetros de distancia.
La vida no suele ser justa ¿no?