miércoles

Lugares comunes


Bueno, pues ya están otra vez aquí. Sí, me refiero a las noticias en los periódicos, radios y televisiones sobre ese tan moderno y manido asunto de la depresión postvacacional. Todos los años lo mismo, cuando llegan estas fechas los periódistas se lanzan ávidos de nimiedades y perogrulladas a los especialistas ociosos que no saben ya qué inventar para salir en las teles.
En los tiempos en los que vivimos con más de cuatro millones de desempleados hablar de síndrome postvacacional no es ya que sea humor negro, es que es de mal gusto.
Los que hemos tenido la suerte de tener vacaciones y encima conservamos nuestro trabajo lo que tendríamos es que alegrarnos de volver a él. No creo yo que a nadie le dé por deprimirse al volver a la rutina normal del año.
Lo que hace el aburrimiento no tiene límites. Señores, escriban o hablen de otras cosas mucho más interesantes como quién se está beneficiando de la crisis. Por qué llamamos ayuda humanitaria a lo que es una guerra, por qué ningún partido es capaz de ponerse de acuerdo ni tan siguiera para modificar leyes educativas, por qué los bancos necesitan ayudas públicas si tienen millones de beneficio, en fin, que hay otros temitas, creo yo.
La foto es de Diego Martín (Flickr)

lunes

Lunes Alison

Hoy lunes comienzo el curro después de un mes de hacer lo que más me apetece: no llevar reloj ni móvil encima.
Para tí, que sé que te gusta mucho. Gracias.

viernes

Vivir bajo tierra

Todos sabéis lo que está pasando en Chile con los mineros atrapados. Me resulta inimaginable, no ya cómo es estar a cientos de metros, sino tener que sobrevivir así más de tres meses. Seguramente las capacidades de los seres humanos se agudizarán en esas condiciones porque la supervivencia es uno de nuestros pocos instintos, sin embargo amenazas de todo tipo acechan el feliz desenlace. Primero, que haya más derrumbes, cosa que al parecer es probable y después que la convivencia de treinta y tantas personas casi a oscuras, sin ocio de ningún tipo, sin comida digna. Es como un polvorín que puede explotar en cualquier momento.
Será interesante saber como son capaces de superar el día a día, quién será el lider que dirima los conflictos y de qué forma.
En estos casos, tener un objetivo común ayuda. Salir me parece el mejor.

martes

Orquidea de reclamaciones


Tener una orquídea en casa no parece ser tan fácil. Y si no...
Vamos a un centro comercial y la vemos. Monísima. Bien cuidada. Espectacular. Parece pedir que nos la llevemos a casa porque donde está no es lugar para plantas ni flores. Vale 9 euros. Y viene en un tiesto de cerámica.
Pasamos por caja para pagar y ya me veo venir a la cajera...
-"Ummmm"
-"Señorita, el macetero viene con la orquídea"
A esto que mientras pasa el resto de la pequeña compra está llamando a alguien por teléfono. Le pago y cuando me voy a ir me dice que me tengo que esperar para que le confirmen si es verdad lo que digo o no. Me estoy cabreando por momentos. Le decimos que no estamos robando el tiesto. Es más, nos parece tan pequeñito y ridículo que hemos visto otro más bonito que hemos comprado junto la orquídea.
A ella le da igual. Ya me ha cobrado y ha llamado a la de los patines (sí, Alfonso) para justificar lo que digo...
-"De acuerdo, señorita. Usted me va a hacer perder el tiempo. NO se fía de mí. Pues nada, ya que lo pierdo vamos a pedir la hoja de reclamaciones"
-"Señora...es que hay mucha gente que roba"
La mare que te parió...
-"¿Está metiéndome en el saco de los demás?"
Justo cuando mis hijos me acompañan voy a robar una mierda macetero...
Terminamos por poner una hoja de reclamaciones. Entendemos que la señorita no puede saber si es verdad que el macetero va con la orquídea o no. Pero, eso sí, yo lo cobro y no te mueves de aquí para saber si lo has robado o no con el resto de los clientes mirándote.
¿Te pidieron disculpas?

lunes

Laura

Una canción como esta merece más de un minuto de vuestro tiempo. David Raksin demuestra con creces por qué fue uno de los más grandes compositores de bandas sonoras de la época.
Jazz puro que va directo al hígado, como un derechazo de boxeador.
Parece increíble hacer algo tan hermoso.


sábado

Comodidad

Pues volvamos a hablar de gallumbos. Resulta que a uno le gustan los susodichos, cómodos y sufriditos (como decían en una película), pero sobre todo que se ajusten correctamente y no esté saltando libremente lo que tiene que estar sujeto. Así que dispuesto a gastarte una buena pasta en el bienestar personal compruebo lo mucho que ha avanzado la técnica, de algodón, de lycra, mixto, en fin una amplia gama de texturas. Sin costuras, bóxers, slips, la repera. Como es normal, no dejan que te los pruebes, no deben conocer calzoncillos otro cuerpo que no sea el propio de su dueño.
Finalmente compro unos que son ajustables, sin hilos que marquen, suaves, una gozada.
Cuando llego a casa, me los pruebo y compruebo que eran mi talla, a veces es imposible adivinarla porque vienen en cuarenta nacionalidades, además ¿quién se sabe su talla de gallumbos? Empiezo a moverme contento de mi compra, porque eran seis (tiré la casa por la ventana) cuando noto un pinchazo extraño en la cintura por la parte de la espalda, joder qué será esto. A lo mejor un hilito suelto. No le hago caso y noto esta vez muchos pinchazos en la misma zona. Vaya, esto hay que revisarlo. Lo miro y compruebo con horror una súper etiqueta cosida con hilo de nylon que dice: "Centro de oportunidades de El Corte Inglés". Mucha comodidad, mucha moda, mucha tecnología y ¿para qué?

Aquí unos maromos demostrando lo cómodos que son sus calzones.

jueves

Vinoble (II) Gran Barquero PX

Este PX no es excelente. No destaca en nada, aromas a tomates verdes, gusto anodino pero equilibrado. Para ser un Montilla esperaba mucho más. Lo mejor el precio (entre 7 y 10 euros).
No tuve la oportunidad de catar algún otro vino de esta bodega que resultara más generoso, porque tenía excelentes noticias sobre ellos, en fin, otra vez será.