sábado

La vida es bella



Dicen que el amor es hermoso, que los milagros existen, que un hijo es un regalo, que la gente es buena, que la belleza puede ser la cosa más simple...
Una fotografía y todo lo anterior queda explicado sin más palabras. Una familia humilde pero a la vez maravillosa. Una historia singular.

jueves

Con mil desengaños

La capacidad de asombro no tiene límites y en eso, últimamente, me he convertido en una verdadera experta. Es un título que yo no tengo ni tenía ganas de tener en mi vida. Pero, mira tú por dónde, que lo que te depara la vida no es de tu agrado en ciertas ocasiones al acabar tu honor maltratado.
He de decir que siendo una chica aún joven me he curtido en ciertas experiencias mucho más de lo que yo me creí en su momento. Será porque me tocó vivir intensamente una infancia fuera de lo común, una adolescencia que creí que nunca iba a ser capaz de terminar y un periplo laboral quizás muy temprano y por supuesto que muy duro, será por eso que no me asusto por nada. A cambio, tuve la enorme suerte de que la vida me premiara con un ser maravilloso y un par de hijos que son los pilares de mi existencia.
Pero la verdad es que los vínculos más intensos y más respetuosos, que son los de sangre, son los que no deberían estar expuestos a ningún tipo de duda. Y sin embargo, cuando eso ocurre, la vida se te complica de tal manera que no sabes por dónde ir. La gente se vuelve ciega, sorda, pero misteriosamente no se vuelve muda.
Lo primero, rabia. Luego, impotencia. Después...simplemente, no sientes nada. Y eso duele más que otra cosa.
Una canción, una artista, que pone en sus canciones toda la pasión que pongo yo a la vida.


Sin embargo puedo decirte que te quiero. Porque la sangre es la sangre. Aunque tú no la sientas correr por tus venas.

martes

Bicicleta, cuchara, manzana

Porque aún recuerdo un día, hace tres años, que llevé a mi tía al médico y le hizo la misma prueba. Otras palabras...mismo resultado. Yo creí que era por los nervios. El médico me abrió los ojos a otro problema aún peor que el de los nervios: la pérdida de tu vida a chorros a través de la pérdida de tus recuerdos.
Todavía reconoce que soy su sobrina, aunque me confunde con otra de ellas. Me duele el alma y todos los poros de mi piel cuando la veo como una niña pequeña asustada. Maldita enfermedad.



Su madre, mi abuela, tuvo lo mismo. Mi tío, su hermano mellizo, está teniendo los mismo síntomas.
Tengo miedo de olvidar que puedo ser olvidada.

lunes

Lunes Weller (de nuevo)

Porque nunca sabemos lo que está pasando. O porque de saberlo nos hacemos el tonto...ahí va, un clásico de Marvin Gaye versionado por Paul Weller. Pura exquisitez.



Lo mismo lo que necesitas es amor.

sábado

Dentro de veinticinco años...


Hagamos un pequeño juego, imaginemos esta entrada como si fuera una caja del tiempo en esas que se guardan cosas de una época para abrirla en otra. Me apetece hacer algunos vaticinios, cosas que podrían ocurrir en los próximos veinticinco años, si seguimos por aquí entonces y podemos revisarlo, veremos si acertamos o no.

1-Descubrimiento de vida en otros planetas extra solares. Creo sinceramente que esto va a ser posible porque entiendo que la vida no es algo tan raro, más bien lo contrario.

2-El cáncer se convertirá en una enfermedad crónica (la mayoría de ellos), si lo que nos dicen los médicos es cierto, gracias a la prevención y a la nanotecnología, por qué no va a ser posible.

3-Nuevas enfermedades infecciosas multirresistentes harán su aparición a las que los antibioticos no será capaces de combatir.

4-El paro no se habrá acabado, más bien será asumido como un mal irremediable al que un subsidio de subsistencia dará respuesta.

5-Alimentos increíbles ahora mismo serán cotidianos en el futuro (insectos,algas, flores, sintéticos...)

jueves

La parada de los monstruos


El programa Sálvame diario es una verdadera jauría humana. No sólo porque mientras están sentandos despellejandose los unos a los otros se están también comiendo a carrillo lleno todas las viandas que el público lleva. Ah...qué tiempos aquellos en que era al público al que había que dar de comer para que aguantara semejante tipo de programa.
Entre sus colaboradores siempre cuentan con algún miembro de familia o conocido de algún famoso del que siempre hay carnaza. Dícese de gente como Jesulín, la Pantoja, Rocio Jurado (pobrecita mía si levantaras la cabeza) y más. Así siempre va a haber algún implicado directo que diga: " Sé de fuentes muy cercanas que..."
Como ya no tienen nada de qué despotricar de los famosos, de los que se acuestan con famosos, de los que traicionan a los famosos o de los que se creen famosos...ahora tienen una nueva modalidad: ELLOS.
Hacen un guión buenísimo, unos tienen que estar enfadados con los otros. Hay una que siempre va de loca y estrafalaria (sí, la Karmele) y es el caldo de cultivo de las burlas de los demás ¿compañeros?. Ahora me enfado y yo me levanto del sillón y me voy al cuarto baño, eso sí, con la cámara detrás mía para ver qué hago. Y el Jorge Javier también detrás para meter cizaña.
Ahora se han inventado otro sub-programa titulado La caja. Música de tristeza y de pena. Nada más que suena la dichosa música todos dejan de chillar y obedientemente (por orden del guionista) se ponen serios y con ojos de ser muy sofisticados emocionalmente. En dicho programa te putean con historias anteriores o actuales de la vida privada del colaborador. Lo que yo digo...LA PARADA DE LOS MONSTRUOS.
(La fotografía es el cartel de la película que da nombre al post ¿Os suena de algo la palabra friki?)

martes

Camino


Tenía que ir por la mañana andando ya que el coche estaba en el taller. No quería llegar tarde así que me decidí a salir con tiempo y convertir la caminata en un agradable paseo. Una de las calles era demasiado larga pero se hizo enigmática. Yo siempre con mi imaginación dando saltos. Desde que empecé a caminarla vi a lo lejos una figura que era muy pequeña, alguien caminaba en el sentido contrario al mío. Cada vez se hacía más grande. Una figura negra, alta y delgada. ¿Hombre o mujer? Mentalmente hacía apuestas para ver qué era. Y no gané.
El cielo, que estaba completamente abierto, se volvió oscuro. Parecía que iba a diluviar y sin embargo no había ninguna nube. La figura estaba cada vez más cerca. Cuando quedaban pocos metros aún no conseguí saber quién venía de frente. Su cabeza estaba envuelta en una capucha. En ese momento, en que cruzó a mi lado, no oí sonido alguno. El mundo se volvió ruidosamente silencioso. Eso me dejó por varios segundos rígida... y me volví. No había nadie. Me giré de nuevo en la dirección en la que caminaba y sin venir a cuento y de la manera más tonta estaba yo en mitad de la carretera justo en el momento en que el camión venía hacia mí.
La Muerte fue la que se cruzó en mi camino, sigilosa, pero certera.

Anotación posterior al post:
Este minicuento me lo inventé cuando caminaba por una calle larga que tengo que coger para mi trabajo. Voy andando siempre por ese camino. Hoy, yendo al trabajo en esa calle, un todoterreno (dando marcha atrás casi subido en la acera) por poco me pilla si no salto para atrás...