jueves

Empecinados


Así están muchos ayuntamientos españoles. Resulta que con la crisis que estamos sufriendo, los ingresos de los estamentos públicos se han visto reducidos en un porcentaje muy importante. Lo normal sería que se redujeran gastos, que se fuera a lo imprescindible, que se ofreciera sólo lo necesario. Vamos, lo que haríamos cualquiera en nuestras casas. Pues no, ahí siguen empecinados en llevar la máquina hacia adelante con más pena que gloria y claro, se empiezan a resentir servicios básicos. En mi ciudad han cortado la luz a diversas instalaciones por impago. Sí, oyen bien, no se paga la electricidad. Pero ¿cómo?, si la mayoría de los ciudadanos pagamos nuestros impuestos, ¿por qué no recibimos los servicios que tenemos comprometidos? Ya, no hay dinero. Aquí se quiere cuadrar el círculo, no reducimos nada y tiramos hacia adelante como se pueda.
Tengo un cabreo bestial, no he podido ir a la piscina cubierta a nadar porque alguien no está haciendo bien su trabajo. Manda huevos.

domingo

Criselefantinas


Me fascinan estas figuras hechas de marfil y bronce. Suelen ser bailarinas o atletas estilizadas, casi siempre en movimiento. Podría quedarme mirándolas horas porque tienen tal realismo que parece vayan a cobrar vida en un instante.



Son el reflejo de una época en la que la mujer empieza a liberarse, son las Mata Hari, las Isadora Duncan, las Josephine Baker.
Admiren como yo cuanta delicadeza.

Dialecto TATA

http://www.twinmamarama.com/
El dialecto TATA tiene un origen.

miércoles

Morir




Esta noche he soñado con mi padre.
Recuerdo que siempre me supera la congoja y el pellizco en mis entrañas.
Soñé que lo veía perfectamente, como me veo las manos mientras tecleo. Estaba en un edificio lleno de grandes ventanales. En todos habían gente. El estaba en una de ellas perfectamente iluminada. Yo estaba situada justo enfrente del edificio. Cuando pude verle mucho mejor comprobé que era el momento en el que los médicos le dijeron su enfermedad. El asentía preocupado, quizás pensando en nosotros. Yo nunca estuve ahí. Estaba trabajando.
Lo veía nítidamente, la pena no me dejaba hablar y por un instante creí que yo podía sacarlo de allí y volver atrás en el tiempo. Devolverle la salud.
Pero no me oía.
Alguien, vestido de negro y con una gran barba pelirroja, me susurró al oido que yo no podía hacer nada por él.
Me entregó un reloj verde en nombre de mi padre.

martes

Chicas malas

Las chicas malas nunca iremos al cielo.
Pero si el infierno tiene este sonido que no me rescaten...cuidado que quemo.

domingo

Dando la nota


Que el turismo es un gran invento ya lo decía Martínez Soria en los setenta. Que es la primera "industria" del país, que hay que mimarlo etc. Todo esto, es algo que creo que empezamos a tener en cuenta en nuestros pueblos y ciudades para no matar a la gallina de los huevos de oro.
Pero hoy no quiero hablar de lo mucho que nos queda para llegar en el gremio de la hostelería a alcanzar la excelencia, quiero comentar los efectos perversos de el turismo desmedido.
Hace unas semanas, paseando por la maravillosa plaza mayor de Salamanca, observé que los turistas en su mayoría se comportaban como si estuvieran en una atracción de feria. Pasaban por en medio de los salmantinos que disfrutaban tranquilamente de su plaza, avasallándoles, con las cámaras fotografiando cualquier esquina. Con la prepotencia del que cree que pagando puede consumir lo que quiera, incluso la usurpación de un lugar público.
Había algunas despedidas de soltero con chavales medio borrachos, corriendo de un lado a otro y molestando. Lo peor fue ver a un grupo de andaluces, sentados en los veladores cantando sevillanas a voz en grito. Así estuvieron más de una hora.
Los pobres vecinos, aunque les supongo acostumbrados, no estarán conformes con que su emblemática plaza se haya convertido en un parque temático y que ya ni siquiera puedan disfutarla con sosiego, sólo porque los turistas nos hemos creído con el derecho a apropiarnos de esos lugares.