domingo

Dejad al jazz en paz

El último ha sido Bisbal, pero no ha sido el único. Antes, gente como Pitingo, Sanz y un largo etcétera han presentado sus, llamémosles discos serios con arreglos jazzísticos. ¿Pero qué pasa? ¿Creen que una mala canción envuelta en armonías de swing mejora? Pues no es viejo lo de que aunque la mona se vista de seda... Uno empieza a estar un poco harto de encontrarse a tipos como estos en la tele diciendo que es su disco más maduro, que representa un paso significativo en su carrera etc. Se creen que por cantar en los teatros, llevar un contrabajista y un pianista son Tony Benett. Ya saben, estimados y queridos imitadores de Luis Miguel, conviertan su Ave María particular en una canción seria, díganle a su casa de discos que contraten a un arreglista que haga lo que pueda por salvar las tres notas que componen su hit y ahora encima créanse que han hecho una obra de arte.
Menos mal, que como dice un amigo al menos da de comer a los jazzistas. Les dejo con uno que sí sabe lo que se hace.




¡Pobre Urdangarín!

Me da mucha pena que este chico tenga que estar pasándolas canutas sólo porque ya no se respeta lo que era la nobleza. Desde la Edad Media se han guardado en nuestro país los privilegios de la realeza, incluso el derecho de pernada  ha estado vigente hasta hace poco y ahora van estos demócratas de pacotilla a investigar si este muchacho ha desviado algunos milloncejos por aquí, o si consiguió algún contrato por  acá. ¡Por favor! hay que ver lo mucho que ha cambiado la piel de toro ¿qué quieren ver al padre de los nietos del rey sentado en un banquillo? Hasta ahí podríamos llegar. No se sabe si la investigación continuará pero si siguen por ese camino puede que descubran que alguien de mayor rango puede haberse beneficiado, o ¿es que creen que un yerno del rey trabaja sólo para él?, no hombre no, la familia es la familia.

miércoles

Contra la crisis

Nos están intentando vender una moto. Pero una moto muy chunga. La de que tenemos que pasar momentos muy tristes para superar esta crisis. Que hay que sacrificarse y mucho para poder seguir adelante. Que la escasez de todo va a ser la tónica. Y vale, seguramente tenemos que consumir menos (eso no es malo del todo). Los políticos tienen que mirar lo que se gastan para no dilipendiar lo ingresado por impuestos (yo pensaba que eso se hacía) y cambiar nuestra filosofía de tirar del crédito para seguir adelante.
Lo que me niego es a pensar que todo esto tenga que venir acompañado de mal rollo, de mal humor. Porque sí, vivimos en crisis, como casi siempre ha sido en la historia, pero no nos van a quitar la sonrisa de la boca. Que no.



jueves

El brujito de Gulugú

(Que también se curran sus estudios y sus aficiones y estoy orgullosa de mis dos zombies)
Los adolescentes son unas personitas que viven en casa con comodidades, no se plantean el futuro, piensan en el día de hoy y recuerdan el pasado a su manera. Son grandes para ciertas cosas (sólo las buenas) y pequeñas para otras (según su conveniencia)
Los niños pequeños tienen rabietas, lloran y patalean. Las rabietas adolescentes existen pero son internas. Sus caras reflejan que no te entienden y que tú eres una petarda que no le dejas hacer ciertas cosas. No te hablan, si lo hacen son gruñidos lo que escuchas. Si preguntas qué les pasa te miran y ya estás fulminada. (Tú tienes la culpa de todo, mamá)
La rabieta de ellos les dura como a nosotros un duelo. Tiene sus fases:
-Negación y aislamiento ( no estoy enfadadaaaaaa, ya no te habloooooo.Soy una zombie)
-Ira (no me entendéis y estoy superenfadada)
-Pacto o negociación ( venga, qué queréis que yo lo hago pero a regañadientes para que no me digáis nada más. Eso sí, yo sigo en mis trece)
-Depresión (más dura será la caída,querida)
-Aceptación (espero que entiendas de lo que hemos hablado y por lo que estás así con nosotros...pronto)
Queridos, yo he sido adolescente y me sé los trucos. Ahora me toca ser madre, también me sé los trucos de la mía. Que gane el mejor.
Lo mismo hay una vacuna para las brujerías del brujito de Gulugú

OS QUIERO

domingo

Sujetadores

Lo que unas ( o unos) tardan media milésima de segundo en quitar otras tardan más de una hora en decidirse a comprarlo.
Comprar un sujetador es una verdadera odisea, y en invierno...ni hablemos. Tienes que elegir entre los que están de oferta o no, entre el negro o no, entre el que se le pueden quitar las tirantas o no, entre el que se le quitan las tirantas y te las puedes poner cruzadas o no, entre los que llevan como complemento tirantas invisibles, entre los que tienen relleno o no, entre los que tienen el alambre en la base o no, entre los deportivos, entre los de encaje, entre los que están allí pero no encuentras la braga a juego...
Las tallas...ay mi amol...eso sí que es una prueba que los cardiólogos deberían usar para saber si te puede dar un infarto en cuestión de minutos.
Todo parece fácil. Debes encontrar la combinación exacta y justa que haga que tus "lolas" se encuentren bien y que te favorezcan. Que la ley de la gravedad para TODAS es muy mala. Todo eso es un número de 2 cifras y una letra que le sigue. 95 C (por decir algo) Contorno de espalda y volumen de las lolas.
Ahora viene lo mejor: vestuario lleno de mujeres desesperadas por encontrar el milagro. Todas llevamos miles de sujetadores para probarnos, la que lo consiga a la primera le regalan hacer la portada del Interviú (ay, Terelu que te hemos pillao). En invierno es una odisea. Quitatelo todo, todo, y empieza a probarte. Las alarmas que llevan puesta las pone un hijoputa misógino. Siempre se te clavan y no puedes abrocharte.
Podría estar aquí siete horas y veintinueve noches...y sin embargo estuve hora y media para comprarme un conjunto la mar de mono.
Abstenerse cardíacos para ver el vídeo

viernes

Pantera negra

Si tenemos más escote, menos falda, un poco más de carmín en los labios. Si salimos a tomar una cerveza con las amigas y amigos, si no hay algo a punto en ese mismo momento porque no somos perfectas, si no valoras nuestro esfuerzo...es tu problema. Basta ya de tanta tortura. La pantera está viva, no la despiertes.


Todos los días hay mujeres y niñas maltratadas.


miércoles

Bola de cristal

Me siento últimamente como una bola que va rodando y rodando. Choco con una esquina y un gran zambombazo me zarandea dejandome descuadrada. Sigo rodando, el efecto es el mismo. Con miedo cierro los ojos porque sé que algo que está ahí chocará conmigo y los impactos son más y más duros. Al principio era una bola fuerte, deseosa de rodar y rodar. Luego, como todo, lo que es ilusión se va convirtiendo en perversión.
Sólo espero que no me parta. Una bola rota no sirve para nada.