martes
Jonathan Jeremiah
sábado
Los nadies
nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto
la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la
buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en
lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los na-
dies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se le-
vanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de
escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la
Liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica
Roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
Este poema de Eduardo Galeano que he descubierto tan sólo hace unos días me ha parecido de lo más hermoso que he leído últimamente. Me resulta tan estremecedor y a la vez tan clarificador quer no me he resisitido a compartirlo con vosotros. Si no sabéis quien es Eduardo Galeano aquí podéis conocerlo.
Familiares del Alzheimer

- Tiempos mejores contigo - foto propia
El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que consiste en la pérdida progresiva de memoria donde las neuronas van muriendo consiguiendo que se vaya atrofiando parte del cerebro. Después del diagnóstico, la enfermedad puede durar unos 10 años. Se suele dar en personas mayores de 65 años.
Dicha enfermedad no solo afecta a los pacientes. Los familiares son una parte importante de la misma. Sin el apoyo de la familia un enfermo de Alzheimer no podría sobrevivir mucho tiempo ni hacerlo de manera digna.
Primeros síntomas
Cualquiera puede empezar a notar pequeños síntomas que pueden pasar desapercibidos si el contacto con el familiar que los tiene no es muy continuo.
Incluso una llamada de teléfono puede darnos pistas sobre lo que puede estar empezando a ocurrir.
- Nuestro familiar repite una y otra vez las mismas cosas.
- Las preguntas son siempre las mismas en intervalos de minutos.
- Pueden olvidarse de algo que quieren decir sin lograr recordarlo.
- Titubean de vez en cuando.
No es motivo de alarma si la cosa no ocurre más veces. Pero cuando son repetitivos esos actos el problema es más grave de lo que puede parecer en un principio.
Unir información entre todos
Si eso ocurre es importante recabar información entre otros familiares, amigos, vecinos, dependientes de comercios cercanos a la vivienda del familiar. Ellos pueden haber notado cosas extrañas en su trato y no darle importancia a no ser que alguien más exponga su inquietud.
Es posible que cuando un vecino tenga la oportunidad muestre cierta sorpresa en la actitud del familiar nuestro. Cosas como dejarse la puerta abierta, bajar en pijama a hacer la compra, ver quemaduras en manos al hacer la comida y dejar el fuego puesto hacen que salte la alarma en uno.
Síntomas más graves
- La pérdida vertiginosa de peso es otro síntoma a tener en cuenta. Ellos se olvidan de cosas habituales y necesarias en nosotros como hacer de comer y, por lo tanto, alimentarse.
- Olvidan tomar medicaciones anteriores a esos síntomas. Por ejemplo: si algunos de ellos tienen antecedentes cardíacos es importante que tomen la medicación, que controlen futuros problemas con el corazón.
- Dejarán de asearse. Personas que siempre han ido impecables se pasean días y días con la misma ropa y no se bañan.
- Llegará un momento en que no sean capaces de llevar las cuentas y pagos habituales del hogar. No deben ir a bancos solos ya que pueden sacar cantidades elevadas de dinero y luego llegar a perderlo porque simplemente no saben dónde lo han guardado. El personal de los bancos debería tener la obligación de informar a los familiares cercanos de que algo extraño en su actitud está sucediendo.
No dejarán que los ayuden. Se ven autosuficientes pero no lo son. Necesitan ayuda y se pondrán violentos si se intenta que no hagan cosas tan dispares como salir en pijama a la calle para ir a la compra a las 12 de la noche. Es difícil de entender lo que pasa. Pero están enfermos.
Unión entre los familiares
La colaboración y el apoyo entre los familiares de un enfermo de Alzheimer es verdaderamente importante. Hay que hacer una piña entre todos y apoyarse, ya que es duro hacerlo solo una persona. Las llamadas a altas horas de la noche, bien por el mismo paciente que no sabe qué hora es o bien por el cuidador, son cosas que van a suceder muy a menudo y uno debe estar preparado.
Residencias especializadas o ayuda domiciliaria: toca decidir
Existen asociaciones especiales para estos pacientes y en nuestras localidades podemos encontrarlas. Nos aconsejarán sobre cómo llevar el tema. Habrá un momento en que esos enfermos no puedan vivir solos. Deben hacerlo en lugares especializados. El día en que eso ocurra no será fácil hacerles ver que eso es lo mejor para ellos. Creerán que ya no se les quiere y lo harán saber.
Momentos duros
Hay que estar preparados para ser fuertes. Los familiares que tienen un enfermo de Alzheimer tendrán cambios en sus vidas. Pueden llegar a perder kilos, horas de sueño, tranquilidad, pueden tener roces con otros familiares por la pasividad con la que afrontan el tema, perder el apetito, cambiar su rutina diaria. Llegará el día en que ellos no reconozcan a la persona que tienen delante como alguien importante en sus vidas.
Familiar del Alzheimer
Soy familiar de una persona con Alzheimer. Mi más sincero homenaje a todos los enfermos y mi más sincero apoyo a los familiares. Ánimo.
Artículo publicado por mí en Suite 101
jueves
Parir

Cuando te quedas embarazada tu cuerpo deja de pertenecerte.
Vendrán los kilos, las estrías, las varices. Vendrán los vómitos, los gases, la necesidad de orinar por la noche cada media hora. Vendrán los antojos, más kilos, menos fuerza. Vendrán el sueño, las lágrimas sin venir a cuento, la pastillita para el hierro...cagar negro durante meses.
Cuando ingresas para parir, tu cuerpo sí que ya no es tuyo. Gente que no conoces te obligan a quitarte tu ropa. Te ponen el camisón más feo del mundo...ABIERTO POR EL CULO. Un enema es el saludo hospitalario con más irrigación que te hacen. Tú le devuelves el saludo minutos más tarde en forma de diarrea incontenida. (Creedme, la palabra enema proviene de la palabra enemigo) Ya ahí estás perdida, tus fuerzas empiezan a fallarte: mal comienzo. No puedes comer ni beber. Vaya, ni en la guerra te lo hacen pasar tan mal. Te pinchan un suero que contiene algo que te hará sufrir varias horas. No sabes por qué, ya que tus intestinos estás vacíos, tienes ganas de apretar. Y te dicen que NO LO HAGAS. Tú aguantas...joder...que aguante...no puedo más. Creo que voy a reventar y el médico me dice que no es nada...Tu...mare.
Posición incómoda: abierta de piernas y llena de dolores. Lo que te falta ya es que te tires un peo justo en la cara del médico. Mira que creí haberlo expulsado todo: gas, líquido y sólido. Pero no, todavía tengo uno ahí para la mare del médico.
Sólo queda que mi hija salga. Cuando lo hace...todo lo que ha sucedido durante los últimos meses y últimas horas se ha olvidado. Hasta que le toca salir a mi hijo. Dios salve a San Ramón Nonato.
lunes
España no cambia
Pobrecito, otra víctima más de la furia patria.
viernes
La luz del sur
Tenía que llamar a varios pacientes para recordarles la hora de su intervención al día siguiente. Uno de ellos, veo en el ordenador, no es de aquí. Es de más arriba de Cádiz.
Todo lo que él me dice es en un tono muy serio, demasiado, y con mucha guasa...excesiva.
"Señorita, ¿todavía estáis de carnavales?"
"No lo sé señor. Creo que han terminado, pero de no ser así...hay intervenciones mañana"
"Sí, todavía estáis de carnavales...¿El médico que me opera estará en condiciones? Es que estaría bueno que me pasara algo"
LARGOS SEGUNDOS DE SILENCIO POR MI PARTE
"Señorita ¿está usted ahí?"
"Sí, señor estoy aquí. Mire, el doctor que lo va a operar a usted mañana es un gran profesional. Y como tal sabe cómo ir al quirófano cada vez que opera. Aunque estemos de carnavales...cuando se trabaja se trabaja."
"Uy...señorita...era una broma. ¿No tiene usted sentido del humor?"
"Bien señor ¿desea usted algo más?"
"No, gracias, pero vamos...que tengo yo una ocurrencia de operarme en carnavales que qué"
"Buenos días, señor"
No todo en Andalucía es traje de gitana, caballo, toro, vino, carnavales, siesta y vagos. Aquí se trabaja con ganas, dignidad y profesionalidad pero menos de lo que querríamos. Los carnavales, por decir algo, sirve para que mucho de lo que tenemos dentro salga fuera y no nos pudra las entrañas. Lo hacemos con sentido del humor, que no nos falta cuando se nos respeta.
Que la luz del sur te de buenos días de felicidad, como se lo da a todo el que vive aquí y a todo el que, siendo de fuera, viene a disfrutar de nuestras costumbres. Es tan fácil ser feliz...que a tí se te te ha olvidado.


