miércoles

Pega esto en tu muro

Estoy un poco hasta la coronilla de los estados de algunos en el facebook. La cosa empezó suavita con frases como esta: "comparte esto en tu muro si te ha gustado" después de noticias en las que la gente sugería que se le diera publicidad a asuntos de lo más variopinto. Pero es que últimamente las sugerencias empiezan a ser amenazas: "si no compartes esto en tu muro no tendrás la dicha eterna". El colmo es que algunos incluso se atreven a juzgarte antes incluso de decidir si lo vas a compartir o no. "Sé que algunos de vosotros no vais a compartir esto pero..." La verdad es que lo que muchos queréis que compartamos son temas que están un poco trilladitos, ahí va una lista:
-Las madres, por supuesto, la mía la mejor.
-La felicidad de tener hijos. Espera a que sean adolescentes y ya verás las ganas que te quedan de escribir cursilerías.
-Lo malo que somos los hombres. Sobre todo mujeres despechadas y en la mediana edad.
-Lo malas que son algunas mujeres. Entiéndase malas como "ligeritas de cascos". Sobre todo hombres despechados y cornudos.
-Niños y niñas con enfermedades incurables, perros abandonados, animales maltratados, chistes de muy poca calidad y así hasta el infinito. ¡Vaya cruz!

martes

¿En qué quedamos?

A veces me parece que la estrategia gubernamental de emponzoñarlo todo y de esa manera encubrir medidas injustas da resultado. Y me da igual el gobierno al que nos estemos refiriendo. Todos hacen lo mismo. La culpa de los males económicos en gran medida es el número de empleados públicos que tenemos. No podemos permitírnoslo. En todos sitios sobran y lo que hay que hacer es coger la motosierra y empezar a podar esta administración hasta que lo que quede de ella sea tan pequeño que no tengamos más remedio que hacer que los servicios los cubran multinacionales con sueldos por debajo del mileurismo.
Y bueno, eso está en franca contradicción con lo que la realidad está mostrando. La ciudadanía necesita, exige, cada vez más sevicios públicos. En la educación los últimos años no han hecho más que certificar el aumento de matrículas en todos los niveles. El bachillerato, sin plazas, los ciclos de FP con récord de preinscripciones. Y  todo esto en la enseñanza pública.
Qué decir de la sanidad. Colas en los centros de salud y aumento de número de pacientes por médico. En los servicios sociales el desborde es diario. En los servicios de empleo, ya, ni hablamos.

Vale que la administración ha crecido en los últimos tiempos, pero siempre en paralelo a lo que la población ha pedido. Y si ahora se pretende recortar los servicios, habrá que recortar también la demanda de los mismos ¿no? o ¿en qué quedamos?

jueves

Alguien

Anoche tuve una pesadilla miserablemente horrible. Soñaba que salía de casa para ir al trabajo. Me montaba en la bicicleta y empezaba a pedalear. Justo en el semáforo en rojo escuché el sonido de una campanilla. Me eché a un lado creyendo que venía otra bicicleta. Pero no. Miré hacia atrás. Un olor a vainilla me anestesió la sensación de pánico por unos segundos. Lo que pasó en minutos fue una jauría de maldad.
 Alguien que no tenía bicicleta me la robó. 
Alguien que no tenía ropa me la quitó. 
Alguien que sus piernas perdió en un accidente...me las quitó. 
Alguien que sus brazos estaban muertos desde hace años me los robó. 
Alguien que estaba ciego me arrancó los ojos. 
Alguien que estaba sordomudo me quitó esos sentidos.
 Alguien que no podía tener hijos me quitó el útero.
Alguien sin corazón aspiró el mío.
 Alguien que vendió su alma al diablo me quitó la mía. 
De mí no quedó nada. Sólo lo que mis esfínteres expulsaron al exterior de mi cuerpo antes de que todo sucediera.

Por fín despierto. Me ducho y salgo de casa...Suena una campanilla, un olor a vainilla penetra por mi naríz. El horror hace que mis esfínteres no me respondan...sé que es lo último que sentiré antes del festival de aullidos.

lunes

Fiebre

Le juro que no tuve nada que ver. Todo ha sido un accidente, si tiene que culpar a alguien, la codicia humana es la responsable.
¿Pero cómo es posible que sólo sobreviviera usted? preguntó el jefe del departamento de investigaciones internas.
Déjenme que les cuente y...
No hay nada más que decir, es culpable a todos los efectos, sentenció la investigadora.
De acuerdo, a lo mejor por omisión, por dejar que ocurriera lo que veía venir, por creer imposible que tres personas tan bien entrenadas caerían al final en el más vil de todos los errores, en el más trivial. La avaricia.
Vale, le escuchamos, musitó el jefe.
La misión iba tal como estaba recogida en el plan de ruta. El despegue excitante, como siempre, y la convivencia en la nave mientras llegábamos al objetivo no tuvo incidentes dignos de mención. El cosmonauta ruso se había adaptado a la misión internacional y la astronauta coreana, aún cuando se llevaba mejor con el compañero italiano, se relacionaba con todos fluidamente. En calidad de comandante, nadie discutió nunca ninguna de mis decisiones.
¿Qué ocurrió cuando aterrizaron sobre el asteroide? inquirió la investigadora.
En principio empezamos la rutina prevista y el desarrollo de los experimentos programados. Fue el cosmonauta el que empezó a comportarse de forma extraña. Ahora veo que el que  todo coincidiera con el inicio del experimento exogeológico no fue una casualidad. Las extracciones de mineral del asteroide, los fracasos en su transporte a la nave, las reuniones de los tres integrantes para supuestamente mejorar los problemas suscitados... todo era una tapadera.
No sé quién descubrió al ruso antes, ni sé el acuerdo al que llegaron, del que por supuesto, yo era totalmente ajeno, pero la verdad es que Demianov había encontrado oro en A 44821. Pero no un oro cualquiera, sino uno de una calidad jamás vista. Probablemente, de un valor incalculable.
Si hubiera sido listo, tan sólo con el equivalente a un puñado le habría bastado para el resto de su vida. Pero tuvo que acumularlo en su habitáculo. No sé muy bien cómo esperaba ocultarlo, ni siquiera creo que pensara en ello. Lo cierto es que sus compañeros le descubrieron y acordaron con él algún tipo de reparto.
Durante más de tres meses fueron capaces de cooperar a mis espaldas, pero alguien empezó a desconfiar, o quizás nunca llegaron a confiar en ellos mismos más que lo suficiente para aparentar normalidad. Finalmente, el desenlace que ya conocen, un accidente trágico en el cráter N43 del asteroide. O a lo peor no fue ningún accidente y el vehículo de transporte se precipitó a aquel agujero por venganza, impulsos suicidas o simple violencia. Demianov condujo a sus compañeros y a sí mismo a un trágico final. Pensó tal vez que podría saltar en el último instante, pero no se dio cuenta de que estaba unido al copiloto, no se percató de que este quizás desconfiado, le había anclado a su traje para fusionar sus destinos.
Esto es lo que les puedo contar, no sé más. Fue como la "Gold Rush" del XIX. No hemos cambiado mucho, aunque hayan pasado más de cuatro siglos.  

sábado

Bach es Dios (otra vez)

Como se demuestra en esta suite, la número 2 que debió componerla en esos estados de gracia que sólo los más privilegiados tienen. Si una melodía puede servir para curar los dolores del alma, no se me ocurre mejor ejemplo que esta. Ya saben, mejor que el Prozac o el Lexatín.

domingo

Nano

La inspiración le vino en 1990. Era casi una niña, pero el descubrimiento le dejó boquiabierta: alguien había sido capaz de organizar una serie de átomos de forma que mostraran un patrón reconocible para la humanidad. Aunque lo reconocible fuera algo tan prosaico como las letras " IBM". Su profesor acababa de explicar el fascinante universo de las partículas elementales y en su cerebro sólo cabían imágenes de electrones orbitando, de quarks, de probabilidades inciertas. Se lo había preguntado muchas veces, ¿seríamos capaces de manipular lo atómico? ¿podríamos diseñar máquinas que fueran capaces de trabajar a esas escalas? Durante su formación como ingeniera se abrieron muchas ventanas, se hablaba ya abiertamente de la nanotecnología y muchos de sus compañeros veían un futuro real trabajando en cuestiones insospechadas para la mayoría. ¿Se podría limpiar una prenda sin usar sustancia alguna? ¿Seremos capaces de manipular el adn  dañado de una célula enviando nanoreparadores de las proteínas?
Ella iba por otro lado, pensaba en mejorar las comunicaciones neuronales. Si pudiera crear nanotransmisores que potenciaran el número de sinapsis, la velocidad y su eficacia, la inteligencia humana no tendría límites. Cualquier razonamiento podría tener infinitas posibilidades. Imaginaba la posibilidad de procesar en paralelo. ¡Por fin sería capaz de hacer muchas cosas distintas a la vez que implicaran un alto nivel de concentración!
Ahora que lo había logrado, deseó que sus ilusiones no se hubieran hecho nunca realidad. Que el porcentaje de éxito no hubiera mejorado las expectativas más optimistas. Pensaba en los cien voluntarios que se sometieron durante un mes a las pruebas y que ahora eran sólo parte de un proyecto fallido. Inexorablemente, habían tenido el mismo destino. El suicidio. Ninguno fue capaz de soportarlo.


Pensó por un momento que el ser humano no estaba  preparado para tanta sobrestimulación. O podría haber sido que ninguno sobreviviera al hecho de ser unos incomprendidos. Heridas antiguas se abrían de nuevo al recordar esos cursos en las que le pusieron la etiqueta de sobredotada. Todos la envidiaban, pero ella lo vivía como una maldición. Debería haberse dado cuenta...
 

viernes

Speak low

Hoy es viernes, por fín...y creo que es necesario empezar a escuchar música.
Porque sin la música la vida sería peor. Digo yo.