viernes

Querido niñato


Querido niñato:
En esta vida existen motivos para no ser felices...
Un niño de 9 años que muere repentínamente en su clase delante de sus compañeros. Un hombre de mediana edad que lleva un mes trabajando y le dicen que se puede quedar ciego de un ojo. Amigos que son despedidos de su trabajo. Desconocidos, por ahora, que son desahuciados de sus casas. Alguien que se separa. Personas que enferman y no tienen más tiempo para disfrutar con sus familias. Maravillosa mujer que pierde la memoria a chorros.

Dices que estás triste y que sabemos por qué.
No lo sé, querido niñato. De veras que intento ponerme en tu lugar. Estás sano, haces algo que te gusta por lo que te pagan demasiado. Tienes una novia sacada de un sueño. Querías un hijo sin tener que aguantar a la madre y ahí está.
 Sin embargo, querido niñato, todo lo que tienes no hace que seas feliz. Quizás porque para serlo hay que ser respetuoso con los demás. Ser más humilde. Ser más humano. La avaricia rompe el saco y cuando se rompe se abre la caja de Pandora...

Cuidado, querido niñato.



miércoles

Independencia

Vaya por delante que respeto el derecho de todas las personas a sentirse del sitio que más les apetezca, sea un país, una región, un pueblo e incluso un barrio. Es más, creo más en los nacionalismos de barriada que en los nacionalismos de un estado. Ahora que todo va mal a nivel económico, una multitudinaria manifestación como la que ayer tuvo lugar en Barcelona huele a huida. A abandono en momentos de dificultades o a fanfarronería para negociar. O me dais lo que quiero o me voy. Pues ya ven, genial, el pueblo catalán o el del barrio de San Telmo de Jerez pueden pedir su independencia si así lo quieren... pero con todas las consecuencias. Nueva moneda, nuevas instituciones, empresas locales, productos locales, pasaportes para entrar y salir, impuestos y gastos únicos, defensa y protección social propia, selecciones nacionales y nada de rescates. Soportar aranceles para exportar y sistema financiero diminuto. A veces, los políticos prenden la mecha sin valorar las consecuencias. O no.


domingo

Vértigo

No acostumbramos a poner bandas sonoras en este sitio y me parece una injusticia que deberíamos subsanar. Sí, porque gran parte de los recuerdos que nos emocionan  de las películas tienen mucho que ver con sus bandas sonoras. Son como el condicionamiento necesario para que broten todas aquellos sentimientos que nos hicieron amar las dos horas de una historia. Hagan la prueba, oigan esta melodía que les propongo de uno de los más grandes, Bernard Herrmann. El tema de amor del Vértigo de Hitchcock  es un prodigio de evocación, con una sensibilidad pocas veces oída. Es tan magnífica esta pieza, que no pocos compositores han homenajeado al maestro Herrmann en sus trabajos. Pero es evidente que el músico neoyorkino también tuvo sus influencias, si no, oigan algunas óperas de Wagner y descubrirán las fuentes de las que bebió.
Disfruten y dejen escapar sus mejores pesadillas con la música de Herrmann.


jueves

El patio de tu casa

El patio de tu casa es particular. Ya lo dice la canción, José Bretón...

El patio de mi casa
es particular:
cuando llueve se moja
como los demás.

Agáchate
y vuélvete a agachar
que las agachaditas
no saben bailar.

Hache, i, jota, ka
ele, elle, eme, a,
que si tu no me quieres
otro amante me querrá.

Chocolate, molinillo,
corre, corre que te pillo.
¡Estirad, estirad
que el demonio va a pasar!

miércoles

Querida Olvido

Me he levantado esta mañana con una noticia protagonizada por usted que a buen seguro nunca quiso que sucediera. Pero esto es España, querida amiga.
Y ya sabe que un vídeo sexual en el que una mujer disfruta de su cuerpo aún es tabú. En pleno siglo XXI. Y ha decidido dimitir de su cargo para no perjudicar más a su familia. La comprendo, pero me hubiera gustado que el desenlace hubiera sido otro muy distinto. Que la repulsa social a lo que le ha ocurrido hubiera obligado a la detención de los culpables.Que todos sus convecinos se hubieran rebelado contra la hipocresía y hubiesen protegido a su representante.
Pero mucho me temo que tendrá que aguantar sonrisas malévolas y miradas lascivas, porque querámoslo o no la moral dominante es la que es y si robas a los ciudadanos vuelves a ser elegido cargo, pero si tienes la mala suerte de ser mujer, inteligente y tu sexualidad se hace pública ilícitamente, tu vida queda destrozada para mucho tiempo.
Ojalá me equivoque.
Todo mi apoyo y cariño.


jueves

Querida Gina Rinehart

Siento no conocerla personalmente porque me encantaría enseñarle algunas cosas que por lo visto, usted desconoce. Por ejemplo, que no todos los que no viven con trillones de dólares viven así porque se dedican a beber. Probablemente sea la realidad que conoce (la de que todo el que no trabaja bebe) en su familia, pero  no crea que esa es la generalidad. De hecho la mayor parte de los que no tienen lo mínimo para vivir dignamente, viven así porque otros como usted se aprovechan de su posición para especular con alimentos o fuentes de energía. Comprendo que hablar sea para usted una pérdida de tiempo, probablemente prefiera mandar y ser obedecida, pero es claro que otros preferimos aprender escuchando o ser mejores personas interactuando con otros.
Pero lo que tiene más gracia de todo es que esas palabras hayan sido dichas por alguien que disfruta de tantos recursos porque lo ha heredado de su familia, lo que hace que el asunto parezca tener gracia aunque no la tenga en absoluto.
Esperando verla por nuestras tierras, me gustaría que echara algunas peonadas en la vendimia de mi tierra por unas decenas de euros, así tendría menos tiempo para beber y hablar, como usted predica.

lunes

¿Menopausia o menarquía?


Es lo que tiene la sociedad en la que vivimos a día de hoy. Lo de ser mayor no vende nada, así que todo el mundo tiene que ser un eterno adolescente, vestir estrafalariamente y comportarse de forma errática aunque tu edad supere el medio siglo. Así los pañales para incontinencia urinaria se venden como algo muy chic o los pegamentos para dentaduras postizas hacen que los abuelos puedan flirtear sin temor a sonreir. Pero lo que de verdad me ha dejado patidifuso ha sido el último anuncio de Savia, un producto que supuestamente ayuda a mejorar los síntomas de la menopausia. Y claro como no van a sacar a una señora madura abriendo las ventanas en pleno invierno porque tiene un sofoco, colocan a Verónica Forqué en plan adolescente en su primera regla, con traje vaporoso, melena al viento y montando en bicicleta por verdes praderas, que así queda todo muy bucólico y etéreo. Y es que la soja tiene estas cosas, hace que la menopausia se convierta en menarquía. Cosas de los publicitarios. Después nos quejamos cuando en los viajes del Inserso se montan unas bacanales que ni en la Roma de Nerón.