miércoles

Verano

Aviso que esta es una declaración de intenciones. No pienso dejar abandonado el blog todo el verano como ha ocurrido en meses precedentes, porque las vacaciones es el mejor momento para pensar mal de todo el mundo, criticar lo que se deba y no, soltar alguna que otra historia, escribir en definitiva. Hemos vuelto.


jueves

Mierda

Ayer, un sujeto, en mi ciudad, ha asesinado a su expareja porque le ha dado la real gana. Gente como él no pueden más que ser calificados como mierda. Son desechos de esta sociedad que permite que este tipo de inmundicia se crea en su libertad de herir a las mujeres porque le pertenecen, porque no puede admitir que no son una prolongación de su propia voluntad. Mierda que no acepta que su pareja pueda decidir no continuar una relación. Mierda que no comprende que tener un hijo en común te obliga a ser un modelo si no quieres que la historia se repita.
Este material orgánico, no debió haber nacido, tendría que haberse quedado en el vientre de su madre porque no mereció compartir con el resto de sus congéneres la existencia. Hoy en Jerez, hemos descubierto a otro cabrón. Que seguramente ya conocerían mucho de sus familiares y amigos y que no fueron capaces de avisar para que lo sucedido no hubiera pasado. Ahora dirán eso tan manido de "se veía venir", pero en su momento pensaron que no era su problema.
La violencia machista, el asesinato sin sentido, causa repulsa, pero también debería haberla causado las opiniones que a buen seguro este imbécil se habrá encargado de ir soltando sobre su pareja anteriormente a que decidiera dar dos machetazos.
Eso también apesta y seguirá siendo el caldo de cultivo de más mierdas como este, hasta que no aceptemos que lo inadmisible es también nuestro problema.

domingo

Centro de Oportunidades

Ahora mismo lo que menos tenemos son oportunidades.
De decidir, de sobrevivir, de tener la nevera llena, de estudiar, de sanar...
Ahora más que nunca nos aferramos a todo lo que lleve la palabra oportunidad. Anuncios, centros comerciales con ofertas, tiendas especializadas en darnos lo que los políticos no pueden.
Nos gusta aprovechar todo lo que esté bien de precio, todo lo que antes nos costaba más y ahora mucho menos. Pero eso me suena a treta comercial. Nos quieren tener contentos con ciertos precios, con ciertos productos, con nada que requiera esfuerzo.
De qué me sirve comprar unos zapatos monísimos de la muerte a 10 euros que antes costaban 100 si yo nunca compraría esa clase de zapatos. Incómodos, poco ponibles, altos, deamasiado brillantes...
Yo ya no quiero oportunidades para mí. Ya las tuve y algunas me salieron más rentables que otras. Siempre con mucho trabajo, algo de sufrimiento y una pizca de suerte. Nadie me regaló nada y por ello tampoco quiero que se lo regalen a mis hijos.
Eso sí, quiero que ellos tengan las mismas oportunidades que yo.
¿Cómo puedo decirles que no las van a tener? ¿Con qué cara me siento con ellos y les digo que estudien lo que estudien no van a trabajar? Me dirán que qué hemos hecho los adultos. Que qué mierda de futuro les hemos dejado. Me dirán que cómo van a ser ellos los encargados de solucionar la mierda que tenemos encima si...no tienen OPORTUNIDADES.
Quiero que sean felices y para serlos tienen que estar seguros de que conseguirán lo que se propongan.
A cualquiera pongo por testigo que ningún político merece mis respetos. Confié en ellos, en su sabiduría. Creí que depositando un papel en una urna iba a conseguir que gobernara el mejor.
Me equivoqué.
Pero no permitiré que mis hijos se equivoquen.

sábado

Algunos consejos de Baltasar Gracián (S XVII)

Todo está ya en su punto, y el ser persona en el mayor. Más se requiere hoy para un sabio que antiguamente para siete; y más es menester para tratar con un solo hombre en estos tiempos que con todo un pueblo en los pasados.
 Genio e ingenio. Los dos ejes del lucimiento de prendas: el uno sin el otro, felicidad a medias. No basta lo entendido, deséase lo genial. Infelicidad de necio: errar la vocación en el estado, empleo, región, familiaridad.
Hombre en su punto. No se nace hecho: vase de cada día perfeccionando en la persona, en el empleo, hasta llegar al punto del consumado ser, al complemento de prendas, de eminencias. Conocerse ha en lo realzado del gusto, purificado del ingenio, en lo maduro del juicio, en lo defecado de la voluntad. Algunos nunca llegan a ser cabales, fáltales siempre un algo; tardan otros en hacerse. El varón consumado, sabio en dichos, cuerdo en hechos, es admitido y aun deseado del singular comercio de los discretos.
 Fortuna y Fama. Lo que tiene de inconstante la una, tiene de firme la otra. La primera para vivir, la segunda para después; aquella contra la envidia, esta contra el olvido. La fortuna se desea y tal vez se ayuda, la fama se diligencia; deseo de reputación nace de la virtud. Fue, y es hermana de gigantes la fama; anda siempre por extremos, o monstruos, o prodigios, de abominación, de aplauso.
Tratar con quien se pueda aprender. Sea el amigable trato escuela de erudición, y la conversación enseñanza culta; un hacer de los amigos maestros, penetrando el útil del aprender con el gusto del conversar. Altérnase la fruición con los entendidos, logrando lo que se dice en el aplauso con que se recibe, y lo que se oye en el amaestramiento. Ordinariamente nos lleva a otro la propia conveniencia, aquí realzada. Frecuenta el atento las casas de aquellos héroes cortesanos, que son más teatros de la heroicidad que palacios de la vanidad. Hay señores acreditados de discretos que, a más de ser ellos oráculos de toda grandeza con su ejemplo y en su trato, el cortejo de los que los asisten es una cortesana academia de toda buena y galante discreción.
Saber con recta intención. Asegura fecundidad de aciertos. Monstruosa violencia fue siempre un buen entendimiento casado con una mala voluntad. La intención malévola es un veneno de las perfecciones y, ayudada del saber, malea con mayor sutileza: (infeliz eminencia la que se emplea en la ruindad! Ciencia sin seso, locura doble.  

De "Oráculo manual y arte de prudencia (1647).

 

lunes

En boxes

Parece que no va a llegar el momento...y llega.
Como un mecanismo de alta precisión que siempre está a punto, lleva todo por delante con gran eficacia y parece que nunca se agota. Siempre está todo en su lugar, correctamente dosificado el tiempo para que el motor no tenga ningún tropiezo. Carga su equipaje con todo cariño y cuida de que esté bien seguro.
Sin embargo, ese tropiezo llega cuando menos te lo espera y te empieza a cambiar la vida. Todos los resortes que acompañan el mecanismo y que iban en la misma dirección y a las mismas revoluciones...se vuelven locos.  El caos llega porque no estamos acostumbrados a ser los motores principales. Nos gusta que una central de mandos diriga y se haga cargo de todo, del mantenimiento, del combustible, de las revisiones...Ya nada volverá a ser igual ya que, cuando ese motor sea reparado, su ritmo no puede volver a ser el mismo. El mecánico nos lo confirmará.
Ha llegado el momento de ser nosotros los que cuidemos de los que siempre nos han cuidado. Ha llegado el momento de quitar la L del cristal de detrás.

jueves

Zumba


El ZUMBA. 
Para hacerlo tienes que tener las ideas claras: alguien que te recomiende que lo hagas, dejarte la vergüenza en casa, llevarte agua, reconocer que la música de Pitbull se puede bailar...si te relajas.
Es una mezcla maravillosa de sensaciones. Te entra calor. Sudas. De tu cara sale una sonrisa curiosa. Te miras al espejo y te hartas de reír de ti misma. Sacas fuera las malas vibraciones a ritmo de mambo number 5, de Fever,de Pitbull, caipirinha y sonido marroquí.
No es sólo perder calorías, ni hacer ejercicio. Pierdes la sensación de rigidez que nuestro cuerpo nos demuestra. Nos demuestra que somos espontáneos, divertidos, sencillos.
Hoy he pecado, he probado el zumba y...repetiré.
Hubo sólo una baja en nuestra clase. Otra chica que como yo, era su primera vez. Creo que no aguantó la conversación de Pitbull.



domingo

Inversiones privadas

He seguido con atención especial la gestación del Centro Educativo Jerez. En primer lugar, porque como docente que soy, me ocupan todas las iniciativas que en nuestra ciudad se generen en mi ámbito y en segundo lugar, porque sentía curiosidad por conocer la evolución de una idea que aunque no novedosa, antes otros intentaron formar cooperativas de enseñanza con más o menos éxito, suponía un intento de crear una empresa que diera trabajo a varias decenas de personas. La forma en que se ha gestado puede o no ser discutible, pagar por crear tu propio puesto, que no haya un socio capitalista que adelante los recursos, me temo que va a ser cada vez más habitual. Vamos, que conseguir un empleo se va pareciendo mucho a un mercado, en su acepción más peyorativa. Al ser un bien escaso, hay que invertir más por él. Que haya o no personal suficiente interesado en llevar a sus hijos a este centro, también puede ser discutible. Personalmente, considero que es muy complicado hacer rentable una iniciativa así, porque las cifras de la natalidad son las que son y porque ya existen otros centros de carácter privado en la zona. En todo caso, lo que vaya a ocurrir en el futuro es algo que se verá. Lo que resulta cuando menos sorprendente, es la facilidad que tenemos los jerezanos para atacar cualquier cosa que tenga un cierto atisbo de árbol caído. Un problema, que en principio debería ser interno, aunque haya trascendido, -el conflicto entre el arrendatario y el arrendador del lugar en el que se ubicaría el centro-, se ha convertido en la comidilla de diarios locales y foros. Ya claman algunos por una presunta estafa, incluso algún despacho de abogados ha creado una plataforma para aprovecharse de unos futuribles afectados.
Algunos medios han pasado de ser grandes beneficiados por la inversión pubicitaria a "los primeros que avisamos de lo que podría ocurrir". En medio, las ilusiones de decenas de profesionales que supongo que conscientes de los riesgos de una inversión así, han puesto sus recursos al servicio de una idea.
 No, no soy familiar de ninguno de ellos.Tampoco tengo intención de que mis hijos sean usuarios del centro. Pero ya estoy cansado de ver una y otra vez cómo en mi ciudad se ataca a cualquiera que intente hacer algo para salir del atolladero. Que permanezcamos impasibles ante lo que se hace con recursos públicos es bastante fastidioso, pero que encima carguemos contra lo que hacen los demas con su propio pecunio dice mucho de lo que siempre se ha llamado el pecado nacional: la envidia.