Era un hombre harto.
Se hartó de comer. De beber. De fumar. Se hartó de reír. De llorar. De sentir. De amar.
Su hartura no tenía fin. Visitó a numerosos curanderos que no daban con lo que tenía. No sabían el porqué de tanta hartura.
Hasta que el último que visitó le dijo todo lo que necesitaba saber en un principio:
"Su hartura, señor, tiene un origen. Comenzó en el momento en que la gente quiso que usted fuera de la manera que ellos quisieron. Ahí se hartó y ya no pudo parar"
Harto de todo, desapareció por una esquina. Desde entonces nadie sabe nada de él.
lunes
domingo
sábado
Fin de la cita
Le habían ordenado desaparecer de escena.
No más contacto físico, ni siquiera pensar en esa persona. Nada de verla, de llamarla, de cuidarla, de velar por su seguridad.
Lo que había hecho durante tanto tiempo, quizás demasiado, había sido en balde. Su eterno trabajo no había conseguido que el final fuera otro bien distinto.
Cogió su atormentada alma y se la llevó a otro lugar bien distinto. Donde nadie supiera su miserable pasado.
Fin de la cita.
No más contacto físico, ni siquiera pensar en esa persona. Nada de verla, de llamarla, de cuidarla, de velar por su seguridad.
Lo que había hecho durante tanto tiempo, quizás demasiado, había sido en balde. Su eterno trabajo no había conseguido que el final fuera otro bien distinto.
Cogió su atormentada alma y se la llevó a otro lugar bien distinto. Donde nadie supiera su miserable pasado.
Fin de la cita.
viernes
Silencio, se rueda
Era tan frágil que no supo cuándo se rompió. Se dio cuenta un día de que todo no era lo mismo. Le costaba respirar en un mundo lleno de tiburones disfrazados de buenas formas. En un momento dado se puso en marcha, empezó a caminar y sus pies le llevaron por un camino de baldosas plateadas hacia un lugar sin billete de vuelta.
Desde entonces se escucha un silencio que hace pitar los oidos más que un grito desesperado.
Desde entonces se escucha un silencio que hace pitar los oidos más que un grito desesperado.
jueves
Ser especial
Hay seres especiales...
Lo que para unos es una locura para otros es lo más normal. Por ejemplo ponerse una peluca verde para hacer un dueto con Mr. Bennett. No se está loco por el color de tu pelo. Se está loco por no ver lo que se consigue en este dueto: puro espectáculo. Lo demás es miedo a que los demás demuestren más que tú.
Así que sé feliz y deja que los demás lo sean.
Lo que para unos es una locura para otros es lo más normal. Por ejemplo ponerse una peluca verde para hacer un dueto con Mr. Bennett. No se está loco por el color de tu pelo. Se está loco por no ver lo que se consigue en este dueto: puro espectáculo. Lo demás es miedo a que los demás demuestren más que tú.
Así que sé feliz y deja que los demás lo sean.
martes
Reseteando el disco duro
No me puedo marchar sin avisar. Tengo muchas cosas que hacer.
Tengo ropa tendida y ropa por lavar. No tengo pintadas bien las uñas. He dejado a descongelar unos filetes para luego. No he hecho la cama. Tengo que llamar a mi amiga Manoli para preguntar cómo le va la vida, seguro que me riñe por no quedar con ella para un café. El jueves lo tengo libre y me quiero dar un garbeo por las tiendas, aunque no compre nada. Mi sobrina pequeña tiene que quedarse en mi casa un día que sus padres vayan a salir. He empezado un buen libro y estoy enganchada. Creo que voy a conseguir perder algún kilo. Tengo que montar un nuevo acuario en mi salón. El sábado tengo una cita con Nubesónica.
Tengo que seguir educando a dos maravillosos adolescentes. Quiero ver a mis nietos.
Desde aquí hago promesa de no morirme de pronto, ahora. Cuando sea muy mayor será el momento de irme. Y si es sin sufrir, mejor.
LAS MUERTES SIN AVISAR ME RESETEAN LA VIDA
Tengo ropa tendida y ropa por lavar. No tengo pintadas bien las uñas. He dejado a descongelar unos filetes para luego. No he hecho la cama. Tengo que llamar a mi amiga Manoli para preguntar cómo le va la vida, seguro que me riñe por no quedar con ella para un café. El jueves lo tengo libre y me quiero dar un garbeo por las tiendas, aunque no compre nada. Mi sobrina pequeña tiene que quedarse en mi casa un día que sus padres vayan a salir. He empezado un buen libro y estoy enganchada. Creo que voy a conseguir perder algún kilo. Tengo que montar un nuevo acuario en mi salón. El sábado tengo una cita con Nubesónica.
Tengo que seguir educando a dos maravillosos adolescentes. Quiero ver a mis nietos.
Desde aquí hago promesa de no morirme de pronto, ahora. Cuando sea muy mayor será el momento de irme. Y si es sin sufrir, mejor.
LAS MUERTES SIN AVISAR ME RESETEAN LA VIDA
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