domingo

Romeo y Siniestra

No todo lo que reluce es oro.
La verdadera historia nadie se ha atrevido a contarla. Romero huía de Julieta. Veía en ella algo que no era lo normal en una pareja.
Julieta era demasiado intensa. Su sola presencia hacía que todos los hombres quisieran marcharse. Sus ojos transmitían inquietud. Todo el que había tenido una relación con ella había desaparecido de la faz de la Tierra.
Si alguna vez el horror tuvo música...fue creada. No murieron el uno por el otro. Ella siguió viva, se alimentó de Romero. La primera vampira se llamaba Julieta. La música del momento en que ella convirtió a Romero en eterno muerto os la dejo aquí.




jueves

Versión original

Ella estaba casada con un hombre algo arisco, nunca tenía palabras de amor. Sólo estaba con ella pero de una manera especial, su manera.
Él tenía un hermano gemelo que no tenía que ver nada con su forma de ser. Pero ella sólo tenía ojos para el que la llevó al altar.
Un día llegó el cumpleaños de ambos y ella quería darle una sorpresa a su marido. Quizás así él le acariciara con amor.
Eran tiempos muy difíciles para las mujeres ya que lo que unas sufrían otras no hacían nada para evitarlo, es más, ayudaban al sufrimiento.
Llegaron a oídos del marido que su mujer se estaba viendo con su gemelo. Los habían visto juntos por la calle y ella reía más de lo normal. Sus ojos tenían un brillo especial.
Al llegar a casa ella fue recibida con un ramo de flores. Se quedó asombrada porque nunca antes él había tenido ese detalle. Luego quedó petrificada cuando él le comunicó que eran para su funeral.
La mató a golpes.
El día del entierro, su hermano se acercó a él:
Querido monstruo, me vi con tu mujer a petición suya. Quería regalarte algo especial por tu cumpleaños. Un violín precioso que la mujer de un músico fallecido vendía a buen precio. Para ti, porque sabía que era lo único que amabas. El brillo de sus ojos eran por la emoción de ver tu cara cuando te lo diera.
El marido llegó a su casa y se tiró por la ventana. 
Cuidado con subtitular la vida de los demás. Las versiones originales son las auténticas. Los doblajes, al oído, son traicioneros.

domingo

Corazón

Durante toda su solitaria vida no tuvo ganas de conocer a nadie. Se encontraba cómodo sin tener otra persona cerca. No miraba a la gente a los ojos. Sabía más por los mismos que incluso hablando. Y lo que veía no le gustaba muchas veces.
No se metió con nadie, no habló mal de nadie, no fue irrespetuoso con nadie. Pero no quería cerca a nadie.
Había una vecina que se mostraba irritada con la mala educación de tan especial vecino. No saludaba, ni se preocupaba por cualquier inquilino. No lo entendía. Decía que no tenía corazón...
Un día cualquiera, él murió.
Pasado el tiempo, un amigo de tan enfadada vecina vino a visitarla. Ella le comentó que su ermitaño vecino había muerto.
"Lo sé, María. Sé que él está muerto porque yo estoy vivo. Ese que decías que no tenía corazón, lo tenía. Yo lo tengo ahora"
Juan, ese misterioso hombre no quería estar en contacto con los humanos. Pero sabía que ya muerto de nada le iban a servir los órganos. Así que dio órdenes expresas al forense de que no lo enterraran con ellos.
Las personas, a veces, juzgamos antes de tiempo.

jueves

The love boat

Cuando embarcaron aún eran jovenes. Ni siquiera se habían visto desnudos el uno al otro. Él fue tremendamente dulce con ella en su primera noche. Y ella nunca olvidó ese momento, pasara lo que pasara.
Subieron todo lo necesario para poder vivir dignamente. Muebles cotidianos, muchos libros, más música, alguna botella de vino, y ganas de ser felices.
No llegaban los hijos. La pena se embarcó con ellos durante algún tiempo. Hasta que ella dijo basta. "Si no se puede tener más compañía, será por algo" dijo en un momento de sensatez.
Navegaron por todos los mares que la vida te puede poner.
Hubo días de calma dulce, otros eran tempestades, algún nubarrón, sol espléndido...Era en los momentos duros cuando ambos cogían el timón con más ganas y fuerzas.
Se amaban con sus virtudes y defectos.
Nunca se faltaron al respeto.
Hasta el final estuvieron juntos. Y unidos se marcharon a otro lugar donde ya no hay mar, sólo cielo.


martes

Carga genética

Descubrió que era adoptado cuando se lo dijeron.
No sospechaba nada porque no era de fijarse en parecidos. Y había sido tratado con mucho amor.
Era muy callado. Demasiado, creía su madre adoptiva. Sin embargo nunca había dado motivos de rebelión. Pasó la infancia jugando solo. Nadie jugaba con él porque lo decía todo con la mirada. Una mirada demasiado adulta para sus siete años.
La adolescencia fue menos fructífera en amistades. Ni siquiera un amor. No sabía transmitir nada más que frialdad. Aunque no lo quisiera. Era algo innato.
Lo peor estaba por llegar.
Un día entró en su casa, su madre estaba en la cocina y con el cuchillo que había utilizado para cortar la carne la mató. Luego esperó sentado a que su padre llegara del trabajo. Lo que le tocó no era menos.
Lleno de sangre, la resistencia del padre fue enorme, salió a la calle.
Y allí una vecina le espetó la verdad. Con la voz chillona y llena de pánico gritó a los cuatro vientos que su padre biológico y el padre de éste fueron ajusticiados por asesinar a sangre fría a su familia.
La carga genética, a veces, es escalofriante.




domingo

Oido cocina

Su llegada hubiera pasado por desapercibida de no ser porque lo vieron llegar.
Era un hombre a un delantal pegado. Con ojos claros y mirada penetrante. Eran momentos duros, en tiempos de guerra no hay opción a comer ni a vivir como uno quisiera.
En el frente todos estaban perdiendo la razón. Los que un día lloraron abrazados a sus madres o novias se volvieron duros, siniestros. Eran otros. Había que sobrevivir matando al enemigo y asesinando el tiempo. La locura se hizo colectiva. Los ojos estaban inyectados de puro odio.
Pero llegó él.
Apareció andando por el camino que traía a la gente incauta del pueblo. Caminaba a pasos cortos pero firmes. Era el cocinero del pueblo.
Y se puso a hacer de comer con ingredientes que nadie supo nunca de dónde sacó.
Lo que sí supieron es que después de tan agradable momento, el de comer como en casa, volvieron a ser los mismos de antes de la guerra.
Sonrieron, se sintieron niños, se sentaron en el suelo a reposar, hacía mucho tiempo que no se sentían tan vivos y con tan menos ganas de matar. Y la guerra no pudo continuar. Dejaron sus armas abandonadas y regresaron a casa.
Este cocinero desapareció. No sin antes tocar algunos acordes en su guitarra del futuro.
Todo un HITO.


viernes

Personal e intransferible

Había una vez una mujer muy especial o eso creía.
Tenía muchas personalidades. Tantas que llegó un momento en que no se llegó a reconocer.
Creyó que era domadora de elefantes y tenía a un grupo de señoras delante.
Creyó que era una magnífica pastelera e hizo un dulce con una regadera.
Creyó que era bailarina y se había tomado una aspirina.
Sin saber que era alérgica, qué maléfica.
La mujer de varias personalidades se quedó ingresada, no sabía si era de verdad o una payasada.
Hoy le han dado el alta ¿alguien de ella no quedó jarta? Porque nadie va a buscarla.
Qué manera más cruel de no amarla...