miércoles

No vuelvo por aquí,Pepe.


Domingo jerezano. Sale un poco el sol. Nos apresuramos a ir al Rastro. Y vamos.
Lo vemos rápido. La lluvia nos ha dado una tregua pero empieza a chispear.
Antes de volver a casa nos queremos tomar algo. Vamos tres adultos. Y entramos en una cervecería.
Pedimos 2 cervezas, un tinto de verano, una tapita de ensaladilla y otra de huevas.
Al irnos pedimos la cuenta: 10.60 euros.
Mira. El sitio es bonito. La ensaladilla estaba normal. La huevas también. Tamaño tapita, claro. El camarero que nos tocó era la "alegría de la huerta". El que trabaja en el tanatorio es más chispeante.
Que me cobres las dos bolsitas de picos a 1.20 (doscientas de las antiguas pesetas), casi 400 pesetas( sí, de las antiguas, pero así parece que te das más cuenta de lo que realmente valen las cosas) por un tinto verano. Que la mitad de la casera que pusiste estaba sin gas.
Me parece un pasote el precio de la caña. Me parece que me timan de ésta manera. Me da coraje. Después dicen que si el turismo no responde, que si la crisis, que si la gente está "saboría"...
Lo que sabemos es que por allí no pensamos volver. Que no soy una "rata" con el dinero, pero que me tomen por tonta...NO.
Ahí os dejo la factura. Por si hay alguna duda.
Arrugada está porque estuve a punto de tirarla.
No, no la tiro.
Por si vais por allí, para que sepáis lo que os van a cobrar.
Pero no creáis que es el único lugar del centro de Jerez.
Se te quitan las ganas de ir.
Ah, y Pepe...hijo, ríete un poco más. Que se me atraganta la cerveza al verte.

lunes

Cantando sin bragas: Rose Royce

Inauguramos una sección sobre vídeos que son realmente sonrojantes, que sólo su visionado invitan a la risa o al llanto directamente. Para empezar, la ínclita se hace llamar Rose Royce (pronunciado rápido es la marca de coches más lujosa).
Veamos, ¿para qué imita el teclista los sonidos de violines cuando se ve claramente que son violines reales? Por la época, no había ni un solo sinte que emulara violines con esa calidad.
Pero vayamos al percusionista, haciendo como el que está tocando los bongos, cuando es evidente que lo que suena es una batería electrónica de las de la época.
La ropa de la sección de vientos es fruto de la etapa disco más depauperada y el baile de los señores no es superado ni por los pasos maravillosos de los payasos de la tele.
Por último el traje de la señorita es de premio. Cuando se ven tomas desde lejos parece que la chica está en bolas totalmente ¿o no lo está? tengo mis dudas, opinen ustedes yo apuesto a que sí.
Por lo demás, la canción es heredera de "fiebre de sábado noche" y similares. Disfrútenla.

sábado

Pinpanpun dígame (4)


(No entiendo cómo uno es padre y además "idiota")

El otro día llega una paciente a nuestro centro. Muy guapa. Tiene dos coletas y casi no llega al mostrador. La trae el padre.
Muy bien señor. Me tiene que rellenar esta hoja.
Dígame el nombre de su hija. (Bien, se sabe el nombre)
Dirección (También se la sabe. Pero qué listo eres hijo.)
Fecha de nacimiento (Me da la fecha: la niña tiene 42 años)
No señor. Quiero la fecha de nacimiento de la preciosidad de niña (que tiene un padre pavo)
....ummmmm. No sé. (Gira la cabeza a donde está la chiquilla y le pregunta la fecha a la niña)
Papá, tengo 6 años.
Eso, tiene seis años. El que tiene 4 es el hermano.
Señor, necesito la fecha de nacimiento (vamos, el día que fue para ti el más feliz de tu vida. No el que viste el partido Madrid-Jerez)
Es que no la recuerdo bien ¿el 5 de Marzo hija?
No papá. Ese es el del hermano.
Tengo dos opciones: o le tiro un pellizco al padre o le pregunto yo directamente a la niña.
Ay...este padre este padre....que se le ha olvidado la fecha. Bien, tesoro díme el día que es tu cumpleaños.
El 23 de Febrero de 2004.
(Y ese padre gilipollas que me dice que es verdad. Que confunde las fechas con el de su hijo)
Hay padres que son así...de especiales.

jueves

Víctor o Victoria

Esta película de 1982 pasa por ser una de las mejores interpretaciones de Julie Andrews (sí, la de Mary Poppins), en la que explota no sólo su faceta musical, sino también la cómica y la dramática.
Blake Edwards hace que la historia te atrape desde el principio. Los toques sutiles, los equívocos dado que se aborda la homosexualidad masculina desde un punto de vista amable, convierten a Vïctor /Victoria en una de las más deliciosas comedias musicales que haya visto.
La música, cómo no, de Henry Mancini, jazz puro, o mejor, hot jazz, es también una protagonista más.
Para que todo sea redondo, el reparto se completa con un Robert Preston inconmensurable, al final de sus días. Grandioso el último número que protagoniza.
Descubrí en los títulos de crédito que hubo una anterior realizada por la UFA en Alemania, lo que me hizo comprender porqué el film tiene todo el tiempo ese aire tan alemán, aunque la acción tenga lugar en París.
Ya tenéis plan para el fin de semana: Víctor o Victoria.

martes

El poder de la música

Hace poco estuve de viaje. Fueron tres días. Pero uno de ellos, inevitablemente, tuve que estar parte del tiempo sola.
Así que me armé de valor y empecé a callejear por Madrid.
Hice cosas que me apetecían. Salir a caminar. Entrar en las tiendas que quisiera. Estar el tiempo que me diera la gana viendo un libro o un disco. Subir una planta, bajar otra. Salir de un sitio. Entrar en otro. Dejé que me cayera la lluvia ligera por mi cuerpo. Me quise mojar, queriendo. Callejeaba.
Volví al hotel. Salí a comer. Odio comer sola en un sitio público. Pero no tenía más remedio. Comí basura. En una hamburguesería. Daba igual.
Volví de nuevo al hotel. Y luego, después de perrear en la cama viendo la tele (y manejando el mando a mi antojo), volví a salir.
El viento empezó a soplar fuerte. Me daba igual. Vi una manifestación callejera. Mucha gente.
Y llegó uno de los momentos más maravillosos que he vivido últimamente:
En la puerta de unos grandes almacenes los vi. Un pequeño grupo de músicos. Músicos maravillosos: dos violines, un violonchelo, un contrabajo y un teclado.
Los vi cuando estaban terminando una pieza. Y me dí cuenta que allí, rodeada de mucha gente me sentí sola. Me duró milésimas de segundos.
Entonces, como por arte de magia la tocaron:
"Por una cabeza", de Carlos Gardel. Una de mis piezas favoritas.
Sí, lloré allí. De emoción.
No me importó que me vieran.
La música, esa música, consiguió que me emocionara. Que no me sintiera sola. Una soledad que fue breve. Pero...que debe ser mala en grandes dosis. Y me dí cuenta que deben existir personas que aunque estén rodeadas de gente...están solas.


Gracias por darme esa noche tan bonita después. Me encantó.

lunes

Mañana estamos de aniversario.


Mañana se cumple un aniversario muy bonito para mí.
Se cumple mi primer año en el nuevo trabajo.
La valoración ha sido muy muy muy positiva. He conocido a unos compañeros geniales. Me reconcilié con mi compañera a la que quiero mucho. Es una chica encantadora. Y lo que pasó fue fruto del miedo. Ella sigue de contrato y a mí me hicieron fija. Eso me hace sentir mal. Pero ella hace que lo olvide. A la primera que se lo dije de allí fue a ella: me abrazó de corazón.
Trabajo de cara al público y me encanta.
Cada día aprendo cosas nuevas.
Cada día consigo olvidar más y más a mi antiguo trabajo (vamos, las cosas negativas)
Cada día me siento feliz de la suerte que he tenido.
Aunque mañana me dijeran que prescinden de mí...me sentiría satisfecha del balance.
PERO YO NO QUIERO IRMEEEEEEEE.

jueves

¿Y de qué se acuerdan los moribundos?


Yo no sé a vosotros, pero todo lo referente a la muerte me despierta una especie de desasosiego y malestar que evito. Sin embargo, aunque parezca mentira, hay muchas personas que disfrutan con todo lo relacionado con la muerte y no me refiero sólo a los góticos. Aquí en Andalucía ha existido siempre una cultura de la muerte muy arraigada. Hace tan sólo cinco décadas, ir a los pueblos y ver a las mujeres vestidas completamente de negro era lo más natural.
Todo esto viene por algo que me deja confundido, cada vez que alguien describe la muerte de un ser querido hay un detalle que se repite. Lo que dice el moribundo. Suele llamar a su madre o a su padre, como si de un niño se tratara, aunque el futuro difunto sea un anciano.
Es curioso, cómo después de todo, al final de nuestros días lo último que tenemos presente en nuestras cabezas es a nuestros progenitores, como si fuéramos eternos niños.
Incluso Jesucristo llamó a su padre antes de fenecer, al menos eso dice la Biblia.
La foto es de AntolozaZD (Flickr)