sábado

Que no.


No soy nada trabajosa de tratar. Tengo momentos de risa, de angustia, de acelero. Como todo el mundo. Lo que no soporto es que me hablen mal. Que me hablen con desprecio mientras no te miran. Que lo hagan delante de otras personas. Que paguen conmigo los problemas que tengan. Puedo "dejarlo pasar" si es un momento puntual e inmediatamente me piden disculpas. Pero cuando llevo días aguantando... llega el momento de "pegar un puñetazo en la mesa" y decir QUE NO. Que tengo cuarenta años. Que no permito que nadie me hable así. Y menos delante de los pacientes y del resto de compañeros. Que yo llevo cuatro meses sólo y que tengo que seguir preguntando las millones de cosas que tengo que aprender. Que las seguiré preguntando las veces que haga falta. Que se acabó. Que amiga mía no serás, porque tú no quieres. Pero compañera de trabajo, sí. Porque yo quiero seguir trabajando ahí. Hasta que mis jefes decidan...
El único fallo de mi trabajo. Una compañera que está "amargá" de la vida.
Foto del Flickr. Autor:Muad-did.

5 comentarios:

Alfonso dijo...

Esa compañera tuya es pluripersonal. Porque está en todos sitios. En forma de hombre o de mujer. Son insoportables. Lo mejor es ignorarlas. Y si no se puede. Sonreir. Enseñar dientes como la Pantoja. jeje

Chasky dijo...

En un curro que tuve, mi jefa era también una amargá de la vida y pagaba sus neuras con todos los empleados.

Al final yo no fui lo suficiente fuerte como para aguantarla así que me largué de allí.

Kim Basinguer dijo...

Es incomodo trabajar con personas así, suelen ser envidiosas y mal intencionadas, te aconsejo que intententes, si puedes, no estar demasiado cerca de ella. Pero que no consiga nunca sacarte de tus casillas, intenta demostrar que "te resbala", así es posible que busque otra victima.

gema dijo...

Ufff, paciencia y zen, sobre todo zen.
Pero no te dejes pisar, eso nunca!!!

Anónimo dijo...

Uff¡¡ vaya y creí que era el único que pasaba por ese trago, pero si al parecer hay más gente amargada por ahí que le gusta joder a los demás.
Sabes, lo mejor que hay que hacer es pasar de ellos y seguirles la corriente. Yo tengo un caso similar al tuyo, con la diferencia de que ella a pesar de ser mi compañera de trabajo es como si fuera mi jefa por estar jodiendo con mi jefe. Asín son las cosas.
Besos y ánimos.