El otro día, me sorprendí a mí mismo disfrutando de una película que recordaba de mi infancia más remota, Marcelino, pan y vino. Y no es que me interese mucho la temática religiosa, lo que me fascinó fue la estética y el tratamiento que dio su director a las imágenes. Sin darme cuenta, empecé a encontrar paralelismos entre la fotografía de Marcelino y la de autores expresionistas por los que me he sentido subyugado como Fritz Lang o Murnau.
Los exteriores del film, recuerdan claramente al Whale de Frankestein y al final caes en la cuenta de que el director de Marcelino debió ser una especie de rara avis en el cine español de la posguerra.
Efectivamente Ladislao Vajda fue singular en todos los sentidos. Un clásico al que se empieza a reconocer en su justa medida. El cebo, que quizás es su obra más estudiada, ha tenido varias revisiones incluida alguna de Hollywood y protagonizada por Jack Nicholson.
La música de Marcelino, está compuesta y dirigida por uno de los grandes, Pablo Sorozábal.
A veces, para apreciar lo inmenso hay que dejar pasar el tiempo y valorar sin los corsés de las épocas.
domingo
sábado
Primavera
La foto es de Is Katz y la hemos tomado de Flickr
viernes
Pinpanpun dígame(5)

Donde trabajo, lo bueno que tiene, es que todas las semanas son diferentes.
Ya sea por el horario como por el servicio en donde trabajas.
Te puede tocar "recepción". O " consultas". O, lo que más me gusta: "quirófano".
Así, que la otra tarde me tocó ir a quirófano.
Hacía tiempo que no me reía tanto.
Nos pasó algo divertidísimo: estamos todos preparados para operar. La paciente es la madre de una antigua compañera. La antigua compañera está allí (ventajas de trabajar en la sanidad). Todos listos...preparados...ya? No. El microscopio genial...simplemente no enciende.¿Cómo va a ser eso? Hemos hecho toda la mañana más de 12 intervenciones y no ha pasado nada.
Joé, que no se enciende ni a tiros. El médico sentado. El ayudante, esperando. Nos decía: dale al botón. Joé, E. que le hemos dado al botón 20 veces y no enciende ni a tiros. A mí que me empieza a entrar la risa tonta. El médico que dice: "Oye, que no tengo rayos x en los ojos". Yo que no puedo parar de reirme. La mascarilla hace posible que nadie vea que me meo de la risa. No puedo hablar. No puedo decirle a la loca de mi compañera(que lleva un día de aupa) que el enchufe del microscopio es lo que tiene delante de sus ojos. Y que si está delante de sus ojos no puede estar enchufado. Y que si no está enchufado no funciona.
Casi que me ahogo de la risa. La otra que si yo me voy a mear y que si no la ayudo en nada. El médico que se da cuenta de lo que me pasa y dice:"Chicas, enchufad el microscopio y...a operarrrrrr"
Me estuve riendo todo el resto de la tarde. Esos ratos hacen que se me quiten todas las penas.
miércoles
Telebasura
Hace tiempo que no veo las televisiones generalistas (no sé porqué se les llama así) porque decidí poder elegir lo que veo el poco tiempo que uso ese electrodoméstico. Así que me aboné a la tele por cable y puedo disfrutar de maravillas como Mezzo.
El otro día, no obstante, tropecé con un programa de Telecinco que llamó mi atención, se llama I love Escassi, o algo parecido. El reality iba de un pibe (que no sé muy bien aún quién es) que estaba tumbado en una cama mientras veía a varias chicas bailando semidesnudas delante suya. La cámara no paraba de enfocar los culos de las chavalas, mientras que el pobre Escassi se estaría acordando del padre del productor del programa. Mi curiosidad me llevó a indagar de qué iba este asunto y me entero que son diferentes señoras de distintas edades disputándose a este caballero (aún no sé porqué) a cambio de recibir (supongo) un repaso camastril del susodicho.
Tanto dinero gastado en educación, unos 300 euros mensuales por alumno cuesta la enseñanza pública, tanta preocupación por educar en igualdad, un ministerio creado al efecto y al final resulta que lo que importa es hacerse famosa acostándose en la tele con el primero que pasa, eso sí, peleando antes con otras del mismo cariz.
Si la tele es esto, yo paso.
El otro día, no obstante, tropecé con un programa de Telecinco que llamó mi atención, se llama I love Escassi, o algo parecido. El reality iba de un pibe (que no sé muy bien aún quién es) que estaba tumbado en una cama mientras veía a varias chicas bailando semidesnudas delante suya. La cámara no paraba de enfocar los culos de las chavalas, mientras que el pobre Escassi se estaría acordando del padre del productor del programa. Mi curiosidad me llevó a indagar de qué iba este asunto y me entero que son diferentes señoras de distintas edades disputándose a este caballero (aún no sé porqué) a cambio de recibir (supongo) un repaso camastril del susodicho.
Tanto dinero gastado en educación, unos 300 euros mensuales por alumno cuesta la enseñanza pública, tanta preocupación por educar en igualdad, un ministerio creado al efecto y al final resulta que lo que importa es hacerse famosa acostándose en la tele con el primero que pasa, eso sí, peleando antes con otras del mismo cariz.
Si la tele es esto, yo paso.
lunes
Volveré por aquí,Antonio

Domingo soleado. Vamos al rastro. Tengo suerte hoy, por dos euros me compro un abrigo sesentero con unos botones chulísimos. Me está bueno.
Salgo pitando del centro buscando un lugar donde tomarme mi cervecita dominguera. Voy a mi "paraiso". Y allí está mi Antonio de mi alma. Un camarero de los de siempre. Con una sonrisa puesta y con una palabra para todo el que le pida. Te pregunta por los niños. A los niños les pregunta por los abuelos.
Vamos con nuestros dos pre-adolescentes favoritos. Pedimos dos cervezas, dos tapas de ensaladilla, dos paquetes de patatas grandes. Y nos dan dos bolsas de picos. Total: 7 euros.
Te da el sol en la cara. Estás leyendo la prensa que hay allí tranquilamente. Los pre-adolescentes, cuando dan cuenta de la comida, salen a jugar por el recinto. Y ahí estoy yo diciendo: "Esto sí, esto sí es tomarse algo y disfrutándolo a la vez".
Volveré por aquí, Antonio. De eso puedes estar seguro.
El de la foto no es Antonio. Pero tiene una sonrisa que no he podido evitar ponerlo...
viernes
¿Conducimos mejor?

Pues sí que parece que los españoles vamos aprendiendo a conducir. No es sólo que hayamos bajado el número de muertos por accidentes, es que incluso vamos siendo cada vez más civilizados.
Hice un viaje a la capital hace unos días, y aunque tengo ya bastantes años de carnet, soy lo que se suele decir, un conductor defensivo. Siempre me espero lo peor de los demás y actuo en consecuencia.
Normalmente, esta forma de llevar el coche me hace sentirme más seguro pero exaspera a los típicos conductores que colocan su morro tras de ti, encienden las luces para que corra más etc.
Pues tengo que decir que el otro día por carretera, ni un sólo coche en los casi 1500 km que hice tuvo gestos maleducados o condujo temerariamente. No sufrí ningun adelantamiento tipo kamikaze, ni nadie corría más de lo debido. Ni incluso recorriendo el centro de Madrid y la M30 (por primera vez en coche y sin navegador) me sentí inseguro. Todo el mundo fue de lo más amable. Por lo que parece en esto sí hemos tenido arreglo.
La foto es de gatogrunge(Flickr)
miércoles
No vuelvo por aquí,Pepe.

Domingo jerezano. Sale un poco el sol. Nos apresuramos a ir al Rastro. Y vamos.
Lo vemos rápido. La lluvia nos ha dado una tregua pero empieza a chispear.
Antes de volver a casa nos queremos tomar algo. Vamos tres adultos. Y entramos en una cervecería.
Pedimos 2 cervezas, un tinto de verano, una tapita de ensaladilla y otra de huevas.
Al irnos pedimos la cuenta: 10.60 euros.
Mira. El sitio es bonito. La ensaladilla estaba normal. La huevas también. Tamaño tapita, claro. El camarero que nos tocó era la "alegría de la huerta". El que trabaja en el tanatorio es más chispeante.
Que me cobres las dos bolsitas de picos a 1.20 (doscientas de las antiguas pesetas), casi 400 pesetas( sí, de las antiguas, pero así parece que te das más cuenta de lo que realmente valen las cosas) por un tinto verano. Que la mitad de la casera que pusiste estaba sin gas.
Me parece un pasote el precio de la caña. Me parece que me timan de ésta manera. Me da coraje. Después dicen que si el turismo no responde, que si la crisis, que si la gente está "saboría"...
Lo que sabemos es que por allí no pensamos volver. Que no soy una "rata" con el dinero, pero que me tomen por tonta...NO.
Ahí os dejo la factura. Por si hay alguna duda.
Arrugada está porque estuve a punto de tirarla.
No, no la tiro.
Por si vais por allí, para que sepáis lo que os van a cobrar.
Pero no creáis que es el único lugar del centro de Jerez.
Se te quitan las ganas de ir.
Ah, y Pepe...hijo, ríete un poco más. Que se me atraganta la cerveza al verte.
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