Reconozco que Gershwin me puede. Será porque crecí viendo musicales americanos en los que sus canciones sonaban una y otra vez, o porque me gusta tanto el jazz y la música clásica. Lo cierto es que si había una ópera que tendría que cautivarme no podía ser de otro autor.
Si uno va a ver P&B esperando encontrarse un aburrido mamotreto está muy equivocado. Aunque sea una ópera, más bien se acerca al concepto de music hall. La historia es sencilla y curiosa. Porgy, un tullido (canta toda la obra postrado), es pareja de Bess, una mujer de impresión y un poquito casquivana. Ésta coquetea y se deja seducir por Crown un chulo, traficante de cocaína. A partir de aquí, la imaginación es libre y el resto del argumento pueden ustedes deducirlo. Es una obra escrita intentando plasmar la cultura negra de Estados Unidos, por lo que el elenco, normalmente suelen protagonizarlo negros .
Tuve la suerte de asistir hace unos años a una representación de P&B hecha por una compañía de Brooklyn, impresionante es el mejor adjetivo que describe las sensaciones que me provocó.
Estas son algunas piezas de la ópera:
Primero el Summertime, nana archiconocida por todos.