jueves

La experiencia de un buen vendedor.


Hace poco me cambió mi chico la cesta de la bicicleta. La que tenía puesta era un poco mala. Se me desenroscaba de donde estaba y a punto he estado en más de una ocasión de dar con mis huesos en el suelo.
Una de las tardes que yo trabajo él se dedica a ir a buscar una nueva. Va a una de las tiendas y le enseña el dependiente dos clases de cestas. Una de metal negra. Y otra de plástico negro.
Cuando vuelvo del trabajo me veo ya la bicicleta con su cesta nueva. Se pone y se quita en un pis-pas. Nada de enroscar ni desenroscar. Chulísima. Metálica y negra. Me pregunta si me gusta. Yo le digo que sí. Mejor que la otra. Por lo menos se sujeta bien y no provoca inestabilidad. Me dice que había otra de plástico...Le digo que no. Que de plástico no.
Ayer vimos una bicicleta en la calle con una de esas cestas de plástico. Por supuesto que no me gustó. Dónde va a comparar...
Y él se atreve y me dice: "Cuando fui a comprarla me enseñó el dependiente las dos clases de cesta. Y yo le pregunté cuál te gustaría más. Y él, muy sabiamente me respondió con otra pregunta ¿Cuál te gusta a ti, la de plástico? Pues llévate la de metal. Ya verás cómo aciertas..."
Y ACERTÓ.
Foto del Flickr. Autor: scre(A)nzatopo.

3 comentarios:

MARISA dijo...

mmmm... lo que hacen para que guste a los ojos, realmente no es lo acertado.. o.. a ver.. "l@s que gustan a simple vista no siempre son l@s mejores.." o algo así :P besos

Alfonso dijo...

Mujeres..... pero vamos, que él no sabrá mucho de cestas, pero si acertó eligiéndote a ti ;-) (este año estamos en la catedral, en la plza del arenan no nos dejan los dichosos palcos).

Denise dijo...

:-) Sabiduría popular al 100%!