viernes

Agata nocturna




Han contratado por una vez más mis servicios solicitados tantas y tantas veces por diferentes personas ávidas de sensaciones fuertes. No quiero hacerlo con todos, una tiene su grado de escrúpulos. Los olores fuertes me aterran y el tacto ingrato, también.
Hombres y mujeres, mujeres y hombres. Todos tienen algo que esconder al resto de la gente. Cosas que a otras personas no dirían me lo confían a mí esperando que yo les de el placer que tanto desean. Y lo consigo. Por eso soy tan codiciada. Mis servicios son caros porque nadie lo hace como yo y tan discretamente.
Esta noche tengo el próximo trabajo. Ella me ha contratado, es bellísima. Subida a unos tacones de Jimmy Choo, enfundada en una falda de cuero de Yves Saint Laurent y con una camisa de seda de Carolina Herrera me mira con ojos deseosos de empezar. Su perfume me hechiza. Mi melena y la suya son negras como el azabache. Ahora viene lo bueno, las fotografías. Me enseña una de su marido, y yo, seré su regalo.
Han contratado de nuevo mis servicios...y una vez más mi manera de matar por encargo me hace ser la mejor. Alabado sea el demonio.

7 comentarios:

Alfonso dijo...

jeje qué bueno, despista totalmente el relato hasta el final :)
P.D. No sería esa gachí la misma que la de la maceta, no? XD

Agata dijo...

Es prima hermana

Gilda dijo...

Muy bueno Ágata, me ha gustado mucho!

Agata dijo...

Gracias, reina.

QQ dijo...

Qué buen microrrelato, Agatilla.

Anónimo dijo...

Alabado!!! Muy buen relato.

Agata dijo...

Gracias...