domingo

La caja tonta


Sigamos con los tópicos. La tele es una caja tonta, pero todos la vemos. Si hacemos un cálculo sencillo, resulta que nos pasamos más horas en la vida de media viendo la televisión que en la escuela, por ejemplo. Dedicamos mucho tiempo a mirar el cuadradito mágico. ¿Por qué entonces es tan vilipendiada? ¿Por qué queda bien decir "yo no veo la tele"?
Los sesudos estudiosos indican que ver la TV nos hace menos inteligentes. La culpan de los malos resultados académicos de los estudiantes, de la violencia, de las enfermedades cardiovasculares. Se asume que los que nos sentamos con el mando no somos capaces de ver críticamente algo, de pensar sobre lo que se dice en un programa. Parece como si los televidentes fuéramos masas amorfas que tragamos lo que se emite sin más ni más, y uno se pregunta (parafraseando a Shakespeare) ¿es que acaso no nos emocionamos con una buena serie o nos reímos con una telecomedia, es que no sufrimos cuando en las noticias nos muestran las injusticias diarias?
No, la televisión no es una caja tonta, es un grandísimo invento que en absoluto ha acabado con las conversaciones familiares, todo lo contrario las provoca. Yo, que he crecido con ella, que soy hijo catódico de sus ondas, afirmo que despreciarla con ese injustificado tópico es cruel. Además, siempre podemos apagarla cuando no nos guste y escribir en un blog.
La foto es de Pablo Tenorio.

12 comentarios:

Miguelo dijo...

yo me he criado con la televisión. siendo fiel devoto suyo. pero ya hace un año que casi ni la veo. digamos que la he traicionado. y no siento remordimientos, tengo mas tiempo libre q empleo por ejemplo en comentarte :)


feliz navidad

PARANOICO ILUSIONISTA dijo...

Caer en los tópicos es bastante fácil, tanto cómo vulgar. En televisión se nos muestran cientos de ventanas a las que merece la pena asomarse, pero como en todo, también hay ventanas con vistas a basureros.

Cris dijo...

Yo creo que la TV es un invento genial, una puerta al mundo, a la imaginación, a la información, al ocio, a todo. El problema de la TV no es de la TV sino del que se sienta delante. Si uno dedica todo su tiempo a ver lo que echen, sin discriminar lo que ve, se puede volver tonto, pero si la usa con sentido pues siempre será positivo. Yo no veo mucho la TV, la verdad, pero lo que veo lo disfruto.

Cat's dijo...

la tv no es mala, malos son los que haces de ella un mal uso, los que "hacen" televisión. Siguen apareciendo programas increibles, pero claro a las 4 de la madrugada....yo me crié con la TV, estudie TV y te puedo asegurar que es un invento genial, una herramienta que mueve masas, es el cuarto poder pero su mal uso nos trae como locos. como decis vos, siempre tenemos la opción de apagarla y la libertad de ver lo que queremos ver.

moderato_josef dijo...

Tienes toda la razón. yo creo que voy superando la adicción.Un post adorable y soberbio. Sencillamente excelente. Por cierto Feliz Navidad!

Veca dijo...

Pues yo antes la veía mucho, ahora cada vez menos. Un par de series que ahora mismo estan de descanso y los informativos de la noche, cuando puedo.......pero no hay que menospreciarla, es un medio de comunicacion y de entretenimiento muy valioso.

jose carlos dijo...

Lo de apagarla y escribir un blog es un buen metodo. Yo suelo verla de noche y muy poco tiempo. Un beso y feliz navidad.

Angie dijo...

totalmente de acuerdo con tu post. nadie nos obliga a verla. En nuestras manos está decidir lo que la tele nos pueda ofrecer que nos enriquezca de alguna forma. Si lo que ofrece no gusta, simplemete, hay que apretar un botón y hacer otra cosa.

Un beso y feliz navidad!Angie.

Angie dijo...

pD: ah, que se me olvidaba decirte. que te he enlazado en mi blog, vale? Besos.

Aretha dijo...

JAJAJJA Es verdad, ya no veo tanta tele porque ahora tengo blog y me la paso escribiendo o ideando qué escribir
Gracias por tus comentarios y votos, eres un amor
Y Felices Fiestas!

piedra dijo...

La televisión es del diablo. ¿Que no han visto que las antenas parecen cuernos?

Mucho cuidado.

Alfonso dijo...

La caja tonta es tonta cuando dice tonterías. Pero hay veces que no las dice. Sólo hay que saber elegir. Hoy para las buenas cosas, hay que pagarlas. Yo reconozco que pago por ver la televisión. Pero veo lo que quiero, y que para mí no son tonterías. Esa es la pena, que hay que pagar. Pero que remedio.