jueves

Chasco

El que yo me he llevado al intentar replicar el efecto Forer con mis alumnos de tercero (15-16 años). Para los que no tengáis ganas de consultar en la wiki os cuento exactamente lo que me ha pasado. Les he dicho que sin que ellos lo supieran he analizado las personalidades de todos a través de su letra en un cuestionario que rellenaron el primer día de clase. Les comento que deben separarse para que nadie pueda ver el informe que he redactado de cada uno porque se reflejan cosas muy privadas y que estoy muy interesado en saber si he acertado en mis afirmaciones acerca de su carácter. Les pido pues que escriban de 1 a 5 la coincidencia con su rasgos siendo 5 la máxima coincidencia.
Después de darles diez minutos para que lo lean y reflexionen, recojo los informes y veo que todos, menos tres personas, han valorado mis afirmaciones con lo máximo. Empiezo a leer en voz alta cada uno de los informes y de esa forma ven que todos eran iguales y que lo único que cambiaba era el orden de las frases. ¿Cómo podía ser? decían con sus miradas, nos has engañado, nos sentimos defraudados. Este tipo de sensaciones eran las que se mascaban en el ambiente. Yo esperaba risas, bromas y como mucho algún comentario sarcástico, nunca ese sentimiento de "confíabamos en ti y nos has dejado tirados".
Mi objetivo al planificar esta actividad era culminar una serie de clases que habíamos dedicado al pensamiento crítico y quería enseñarles así lo fácil que les resulta a los adivinadores, videntes, etc, quedarse con la gente usando frases neutras del tipo "eres una persona razonablemente feliz pero inexplicablemente, en ocasiones, te pones triste". Lo que no podía imaginar es que me saliera tan bien, tanto como para que se sintieran "estafados".

2 comentarios:

Maruri dijo...

Qué cruda es la realidad, cuanto nos cuesta enfrentarnos a los hechos y cuan egocentricos somos...
Es que les has dejado su ego por los suelos, jajajaajajja

He de suponer que quien más aprendió ese dia fuistes tú......

Satie dijo...

Pues así fue, yo aprendí más que ninguno.