miércoles

Morir




Esta noche he soñado con mi padre.
Recuerdo que siempre me supera la congoja y el pellizco en mis entrañas.
Soñé que lo veía perfectamente, como me veo las manos mientras tecleo. Estaba en un edificio lleno de grandes ventanales. En todos habían gente. El estaba en una de ellas perfectamente iluminada. Yo estaba situada justo enfrente del edificio. Cuando pude verle mucho mejor comprobé que era el momento en el que los médicos le dijeron su enfermedad. El asentía preocupado, quizás pensando en nosotros. Yo nunca estuve ahí. Estaba trabajando.
Lo veía nítidamente, la pena no me dejaba hablar y por un instante creí que yo podía sacarlo de allí y volver atrás en el tiempo. Devolverle la salud.
Pero no me oía.
Alguien, vestido de negro y con una gran barba pelirroja, me susurró al oido que yo no podía hacer nada por él.
Me entregó un reloj verde en nombre de mi padre.

2 comentarios:

MIGUEL ANGEL dijo...

Es un sueño o quizás una pesadilla. Esto lo dejamos mejor para los expertos. Lo que si está claro es que para ti ha sido agradable. Para mi hubiera sido tan especial ya que me hubiera gustado decirle cuanto lo quiero y las pocas veces que llegué a decírselo. En fin espero que desde ahí donde se encuentre pueda leer estas palabras que te dejo aquí.
Un beso a los dos.

Agata dijo...

Gracias.
A tu padre no le hizo falta las palabras para saber que tú le querías.