domingo

Grito sordo


Hay momentos escasos en mi vida en los que me gustaría llegar a desaparecer.
Ir encogiendo poco a poco. Hasta llegar un momento en que nadie me vea. Llegado ese momento no podría escuchar lo que dicen de mí. Ni tampoco podría mirar y ver en qué situación me encuentro.
Sólo sé que no quiero ser como tú.
Espero poder conseguirlo.
Pero, con suerte, con mucha suerte, lo sabré cuando pasen algunos años.
También espero que con suerte, con mucha suerte, tú lo puedas ver.
Para que te tragues tus palabras. Esas que decían que yo era la peor.
Larga vida a la reina. La reina del chantaje.

2 comentarios:

Kim Basinguer dijo...

Desaparecer nunca es la solución, aunque yo también lo deseo alguna vez.

MIGUEL ANGEL dijo...

No creo que desaparecer del mundo sea la solución. A veces creo que la mejor arma para combatir al enemigo es hacerle frente. Pero vamos, que puedo entenderte perfectamente ya que lo he vivido por experiencia.
Y te digo algo, me he enfrentado a gente de este tipo por mucho que grite....ladre.. muerda.
Al final son más mansas de lo que parecen. Es la fuerza que la sueltan por la boca y no se atreven a actuar por miedo e inseguridades.
Un beso.