domingo

Mírame al ojo derecho, niña

Dicen que el respeto es algo que se mama y que se esfuerza uno por demostrar. No me gusta que se trate a la gente con la falta del mismo porque sí. O, peor aún, porque la manera de pensar de otra persona no sólo es diferente: es porque debe ser esa y no otra. No habiendo margen para el error.
Pero una tiene una edad, unos principios, un cuerpo y una mente hechos a base de días vividos.
Yo voy donde quiero, donde soy gratamente recibida y donde me gusta descubrir cosas.
Respeto lo que hagan los demás si eso me agrada. Intento ser la más tolerante y abrirme a diferentes mundos. Me sumerjo en ellos con muchísimo cariño.
Pero no permito que no se me respete. Ni a mí ni a quien me rodea. Ni a mi tiempo ni a mis gustos. Ni a mis esfuerzos ni a mis placeres. Ni a los que dejo atrás por hacerlo ni a lo que tengo delante para hacerlo.
No.
Así que, a partir de ahora, haré un mutis por el foro sobre ciertas cosas.
Me tomaré la vida de otra manera y así, me respetaré.
Y ¿sabéis por qué? Porque no soy perfecta y a mucha honra.

3 comentarios:

Alfonso dijo...

Yo ya paso de discusiones inútiles...

Víctor dijo...

Quien no posee ideas recurre a la violencia, en cualquiera de sus formas para no sentirse inferior.

Que resbale...

Abrazos mi querida librepensante.

Agata dijo...

:)